La verdad, la mentira, la plantilla y la Puerta de Purchena

La verdad, la mentira, la plantilla y la Puerta de Purchena
Víctor J. Hernández Bru
VÍCTOR J. HERNÁNDEZ BRUAlmería

No es nuevo esto de que, a base de dar por sentadas cosas que no son reales en realidad, nos construimos una verdad paralela que no sirve nada más que para engañarnos, pero que nos hace mucho más felices, hasta que la otra, la real, nos pega un castañazo en la frente que es el mejor remedio contra la felicidad fingida.

Estamos empezando a hartarnos de decir que este año vamos bien, yo mismo lo he hecho, porque hay una base de la plantilla de la anterior temporada y que, por tanto, hay mucho menos trabajo que hacer en verano. Y eso, si lo que pretendemos es dormir a pierna suelta cada noche en realidad puede valer, todo depende de en qué gramaje se mueva la conciencia de cada uno.

Pero si de lo que se trata es de analizar la realidad de las cosas, me temo que con esa verdad a medias, que es la peor de las mentiras, no llegamos ni a la Puerta Purchena, que diría mi admirado y sin embargo querido Paco Navarro.

Si somos sinceros con nosotros mismos, que suele ser la más compleja de las sinceridades, convendremos que la plantilla real, la que se ha repartido más del 90% de los minutos de juego, ha estado reducida a once, doce o trece jugadores, seguramente más bien trece, pero que serían once de no haber mediado circunstancias especiales en dos puestos determinados: me refiero al de lateral, donde la titularidad indiscutible de Andoni López fue truncada por una lesión y luego por razones que nadie nos ha explicado, en favor de Iván Martos; y al central, donde las continuas lesiones y sanciones de la pareja titularísima, Saveljich-Owona, ha dado más minutos de los que hubiera sido recomendable a Owona, el chico éste que tiene un amigo con la mano un poco distraída.

El caso es que, si nos ponemos exquisitos y a la par rigurosos, podemos convenir todos que René en la portería; Andoni López, Romera, Saveljich e Ibiza en la zaga; Eteki y De la Hoz en el pivote; Real, Corpas y Rioja en el enganche y Giménez arriba son, básicamente, la plantilla de este año. Insisto, del resto, Iván Martos, Owona y si acaso Narváez, han sido una segunda unidad, unos con más suerte y minutos que otros, en función de criterios extradeportivos.

Bien, de la plantilla, de la que se ha repartido, vuelvo a decir para oídos vacacionales, más del 90% de los minutos nos encontramos que René, Romera, Martos y De la Hoz están asegurados para la próxima temporada, que es próxima porque no ha empezado, pero que empieza a ser ya más presente que futuro. O sea, que el nuevo entrenador, si funciona con los mismos criterios que el pasado, tiene a menos del 40% de lo que podría considerarse su plantilla; porque unos ya se han ido, como Rioja; otros se están yendo, como Saveljich, Corpas, Real, Eteki y Giménez, y otros se terminarán yendo, como el presidente no termine de entender que, donde todo el mundo pone algo de dinero, el que tiene los bolsillos cosidos con hilo de cobre se queda mirando a eso, a la Puerta de Purchena.