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UD Almería

El valor de los puntos

Ahora. Las sonrisas inundan las sesiones de entrenamiento, seña de que las cosas van bien./J. J. A.
Ahora. Las sonrisas inundan las sesiones de entrenamiento, seña de que las cosas van bien. / J. J. A.

El Almería de la pasada temporada tenía cuatro puntos menos y sólo uno sobre el descenso | En la vigésimo quinta jornada de la 2017/18, el conjunto rojiblanco miraba fijamente la permanencia, con el playoff a once puntos

Juanjo Aguilera
JUANJO AGUILERA

Las victorias y los empates tienen hoy el mismo valor que la pasada temporada, pero de una temporada a otra varía su significado en la clasificación. De hecho, actualmente el Almería de Fran Fernández, con 34 puntos, es el tercer mejor equipo rojiblanco desde que se instauró el playoff de ascenso, sólo superado por el dirigido por Lucas Alcaraz en la temporada 2011/12, que tenía 48, y el de Javi Gracia, una campaña después, que sumaba 45.

Lo del playoff es mera referencia para ubicar lo verdaderamente importante cuando el objetivo, el marcado a comienzos de temporada, hablaba de la permanencia tranquila como única meta. La comparativa, con respecto al del año pasado, mejora los números sólo en cuatro puntos, pero esos puntos 'valen más' que los esos cuatro puntos de más con respecto al Almería del pasado año, por el reflejo que supone con respecto a lo que se puede jugar en la competición. La Segunda División no es como la Primera, donde además del título o la permanencia se aspira a jugar Champions o Europa League. En Segunda no hay 'ni sota'. Es o 'caballo o rey', ascenso a Primera o permanencia y mantenerse en la Liga de Fútbol Profesional.

Los 34 puntos sumados después de ganar el pasado domingo al CD Numancia dan para muchas cosas y siendo sólo cuatro más que los que sumó el equipo a estas alturas de la pasada temporada, ahora sitúan al equipo a cinco puntos del playoff -el pasado curso tenía una rémora de once puntos menos sobre la sexta plaza- y con once de ventaja sobre los puestos de descenso -en la pasada campaña sólo tenía un punto más que el décimo noveno-.

En positivo

Lo cierto es que las dos primeras temporadas con playoff de ascenso y con el Almería compitiendo en la misma, en la que el retorno a la máxima categoría fue casi una obligación, aunque en la temporada de Javi Gracia había seis o siete equipos con mejor plantilla que la UDA, son las únicas con un balance positivo con respecto al playoff de ascenso que otro equipo marcado por esa misma necesidad -el de la temporada 2015/16, con el mejor presupuesto de la categoría- no cumplió ni por asomo con los números previstos, los peores de un equipo rojiblanco en las últimas seis temporadas como militante en Segunda División, porque en la del primer ascenso, con Emery en el banquillo, el ascenso lo lograban los tres primeros clasificados sin necesidad de lucha entre los equipos ubicados entre el tercer y el sexto puesto al término del campeonato liguero.

El primero en el tiempo también lo es por puntos, por ventaja con la permanencia y con respecto al objetivo del ascenso, bien por la vía directa, bien por la del playoff. El equipo que dirigió Lucas Alcaraz desde el primer día hasta la jornada 32, pero fueron 31 partidos porque la 30 fue la antepenúltima de la Liga, había sumado en los 25 primeros partidos de Liga 48 puntos, era cuarto clasificado, con 9 victorias, 3 derrotas -el que menos había perdido de toda la categoría- y 9 empates, máximo goleador y tercer menos goleado. Los 48 puntos le permitían mirar por encima a 18 equipos, tenía 25 puntos sobre el descenso, que lo marcaba el Cartagena, con 23, y ocho con respecto al séptimo, que era el Córdoba, con 40.

El de Javi Gracia, con 45 puntos, era segundo clasificado, gozaba de 19 puntos de ventaja sobre la permanencia, puesto que ocupaba el Huesca, con 26, y la renta sobre el séptimo era de seis puntos, plaza que ocupaba el Villarreal como séptimo, ya que el sexto era el Barça B con los mismos puntos, pero sin poder jugar por el ascenso. El conjunto rojiblanco había ganado 13 partidos, empatado seis y perdido otros seis. Era el equipo tercer máximo goleador de la competición, sólo por detrás de los dos filiales -Barça B y Real Madrid Castilla- y el segundo menos goleado, solamente superado por el Elche, que era el líder de la competición, con diez puntos de ventaja sobre los indálicos.

En negativo

El resto de equipos están con saldo negativo con respecto al playoff, pero es el equipo de Fran Fernández el que menos diferencia tiene en atención a los puestos de ascenso a Primera División y el que más renta saca a la zona de descenso, decimocuarto a la hora de hacer gol y octavo con menos goles a la hora de encajarlos. La primera de estas dos últimas cifras seguramente podrían dar algo más si los rojiblancos tuvieran una pizca más de gol.

A partir de ahí se 'desmoronan' los equipos. El peor de todos es el de la temporada 2015/16. El equipo que tuvo, hasta llegar a la jornada vigésimo quinta a cuatro entrenadores -Sergi Barjuan fue destituido después de los siete primeros partidos, Miguel Rivera estuvo dos, Joan Carrillo ocupó el cargo entre la décima y la decimoctava y Gorosito llegó en la décimo novena-, estaba en puestos de descenso a Segunda División B con 22 puntos, con cuatro victorias -el peor en ese balance, junto al Bilbao Athletic-, sus 24 goles a favor los empeoraban sólo tres equipos y sólo uno, el Albacete, encajaba más que el conjunto unionista. Tenía un déficit de 17 puntos con respecto al playoff -objetivo por ser aquella temporada el equipo de más presupuesto, 'arrastrado' tras el descenso de Primera un año antes- y tenía la permanencia a 5 puntos, con los que superaría al RCD Mallorca, que con 26 puntos entraría en descenso. Esos 22 puntos son la cifra más pobre después de haberse disputado las 25 primeras jornadas del campeonato liguero en relación con el concurso del equipo unionista en la categoría de plata, en las que el ascenso también podía 'fraguarse' superando las dos eliminatorias de playoff de ascenso.

Se mejora en la 2016/17, en la que suma 9 puntos menos que el actual Almería. Con 25 puntos, aquella plantilla que estuvo dirigida por Fernando Soriano, que había debutado en las dos últimas jornadas de la temporada anterior tras la destitución de Néstor Gorosito, estaba a trece puntos del playoff de ascenso y tenía tres puntos menos que el UCAM Murcia, que había sumado 28, lo que obligaba a sumar un punto más para superarle en la tabla clasificatoria. Aquel equipo era el quinto con menos gol a favor de la categoría y el noveno que menos encajaba.

Por último, el del año pasado, con Luis Miguel Ramis y Lucas Alcaraz, acumulaba 30 puntos en 25 jornadas -cuatro menos que el actual Almería-, pero la distancia con respecto al playoff era de once puntos, mientras que la permanencia que ocupaba sólo tenía un punto de ventaja sobre el décimo noveno clasificado, la Cultural Leonesa, que era 'dueño' de esa plaza con 29 puntos sumados. Con 23 goles marcados, sólo tres equipos habían marcado menos tantos en esas 25 jornadas, mientras que los 28 goles encajados le colocaban como el noveno más 'seguro' de la competición.