El tercer borrón de la libreta

Iván Martos pelea por el balón con Fernando Seoane./LOF
Iván Martos pelea por el balón con Fernando Seoane. / LOF

El Almería pierde en Lugo por más de un gol de diferencia por tercera vez

JUANJO AGUILERAALMERÍA.

La UD Almería de la presente temporada no se ha caracterizado por falta de intensidad casi nunca, es más, ha competido en todos los partidos aunque las cosas finalmente no salieran, incluso en los que, como pasó el domingo en el Anxo Carro, se atisbara, desde un primer momento, que aquel no iba a ser el día. Y esa sensación ha ocurrido sólo tres veces en la presente temporada, en la que la intensidad, aún poniéndose, no llega para equilibrar la propuesta del rival. El partido del domingo en Lugo fue el tercero, con explicación lícita y asumible por el hecho de jugar ante un equipo al que se le iba la vida con la derrota, teniendo ya los plazos cubiertos.

El caso es que en el Anxo Carro, la UD Almería sufrió su tercera derrota por más de un gol de diferencia y la exhibición de formas que no hicieron posible conquistar la victoria. Anteriormente, el equipo rojiblanco había padecido los idénticos síntomas en El Sadar, en la cuarta jornada del campeonato liguero, y en el Wanda Metropolitano, en la decimotercera jornada del campeonato, donde sólo dio señales de vida en el primer cuarto de hora de partido.

El Granada es el único que cuando ha perdido lo ha hecho siempre por la mínima diferencia, una forma clara de expresar la solidez de un equipo y la dificultad que supone superarle. Al margen del Reus, que perdió seis partidos por encima del límite en la primera vuelta, el Nàstic ha sido el equipo que más veces ha sido 'doblado', cuando menos, en el marcador, con catorce encuentros. Rayo Majadahonda y Zaragoza son los 'segundos' con ocho partidos perdidos por una diferencia de dos o más goles.

Solidez

Se podría decir que pocos equipos le han pintado la cara a la UD Almería desde que comenzara un campeonato en el que los cálculos no eran por los que ha estado luchando hasta hace pocos días y que aún están al alcance de las matemáticas, pero sólo de las matemáticas. Es cierto que algún equipo como el Cádiz le 'ganó' los dos partidos consiguiendo sólo un gol. En el Ramón de Carranza no dejó opciones y en el Estadio de los Juegos Mediterráneos se llevó un punto. Pero sí que es cierto que en ambos estuvo a un gol de empatar o ganar. Donde no pasó lo mismo fue en el Anxo Carro, como tampoco en El Sadar o en el Wanda.

En Lugo, por más detalles que pudo haberlos -sobre todo con un penalti cometido por Vieira sobre Álvaro Giménez-, el cuadro rojiblanco adoleció de un plus que sí que tuvo el rival, que fue más intenso que el conjunto rojiblanco casi desde el inicio del duelo, tal vez porque se jugaba más que los de Fran Fernández. Al equipo rojiblanco le costó enchufarse al partido y, aunque lo hizo con el gol de Álvaro Giménez, no tuvo la concentración necesaria como para haber impedido la remontada fraguada sólo dos minutos después o como, cuando en la segunda parte, encajó los goles tercero y cuarto tras una concatenación de errores en ambos.

En El Sadar, en la cuarta jornada, la UDA se enfrentó a un Osasuna que no se enganchaba en casa. Allí, el equipo rojiblanco fue intermitente, pero no por fases, sino por bloques. El segundo desastroso e incomprensiblemente antagonista con lo mostrado en la primera parte, sin ser del todo buena. En ella se vieron virtudes, sobre todo defensivas, pero también defectos, con continuo peligro por banda izquierda por donde Andoni López se vio solo, sin ayudas, y eso permitió el lucimiento de un Nacho Vidal convertido en 'amasador' de peligro a la hora de poner centros, además de mostrar cierta imposibilidad para frenar a Iñigo Pérez cuando Osasuna empezó a mandar. Es verdad que tuvo capacidad de reacción en los primeros 45 minutos. No dejó pasar tiempo para equilibrar el gol de Juan Villar, que remató solo -otro defecto defensivo-. Entabló por medio de Álvaro Giménez, pero dando muestras de la otra verdad, la de la necesidad de hacer muchas cosas para conseguir una -Rubén paró dos veces el intento del rojiblanco en la jugada del gol-.

En la segunda parte no hubo pelea. El Almería pareció quedarse en el vestuario y en cinco minutos dejó escapar el partido. No cerró espacios, por ellos entró un sobresaliente Rubén García y Osasuna se acercó 'con contundencia' a la victoria. El ex del Sporting marcó de penalti y, poco después, Kike Barja terminó de dar la puntilla. Lo intentó el Almería con llegadas para haber acortado diferencias, pero dando 'alas' a la sensación de aquel problema del equipo, la falta de gol. Hizo uno, pero no fue suficiente, en gran medida, también, porque lo de la segunda parte es parar mirárselo.

En el Wanda sólo estuvo los primeros 40 minutos, en los que dominó el tempo de partido, control del balón, llegadas y ocasiones no materializadas, eso sí, con una al palo. Sin embargo, cinco minutos de 'caraja', sacaron a relucir al Almería de las salidas.

En esos cinco minutos, el Rayo Majadahonda apaciguó el 'fuego' en su área, el Almería echó gasolina al incendio en la suya. En una serie de desajustes, encajó el primero y el equipo rojiblanco no encontró cómo meterle mano a un equipo majariego que manejó el partido a la perfección, atemperó el ritmo de juego y dejó en intentonas los pensamientos de llegada rojiblancos. Estos, cuando intentaron las tablas en los últimos minutos, dejaron espacios para recibir la sentencia.

Los que menos

Lo de perder por menos diferencia es un termómetro que señala como equipos aspirantes a todo a aquellos que ceden poco. El Almería está entre los mejores, en ese sentido, claro que también vale aquello que decían algunos técnicos, que preferían perder un partido por 6-0 que no seis por 1-0. Pero en los tiempos que vive el fútbol es más fácil que el que pierda por 6-0 también sea capaz de encadenar seis derrotas por 1-0.

Los equipos que menos partidos pierden por más diferencia son los que mejor posición ocupan. El Granada no ha perdido un partido por más de un gol de diferencia, mientras el Cádiz lo hizo sólo una vez. Osasuna, líder en puntos, ha perdido los mismos partidos que la UDA o el Elche por más de un gol, pero equipos que pelean por asegurarse el playoff como Albacete, Dépor o Málaga sólo están con dos, mientras el Mallorca está con cuatro. Tenerife y Las Palmas son 'hermanos' hasta en eso, con seis partidos, como el Extremadura.