Retos e ilusión

Retos e ilusión
Víctor J. Hernández Bru
VÍCTOR J. HERNÁNDEZ BRUAlmería

Definitivamente, este Almería es una montaña rusa de emociones... dentro y fuera del campo. Si durante la semana estamos intensamente conectados a la información para conocer los detalles de la construcción del club y del equipo, cuando llegan los partidos disfrutamos de sensaciones ya olvidadas, cuando no nunca vividas.

Desde que vio la luz este campeonato, el equipo permanece anclado a los puestos de arriba, aunque de momento transcurridas sólo tres jornadas, pero seguramente lo más importante no sean los resultados, que lo son, sino las sensaciones.

Si en la primera jornada fuimos muy superiores al Albacete y en la segunda nos repusimos bien a la adversidad para sumar a domicilio, el sábado ante el Huesca el equipo dio dos caras absolutamente diferentes, pero necesariamente complementarias cuando se persigue el éxito: la de un equipo arrollador, ofensivo, descarado, con llegada y con menos gol del que nos hubiera gustado en la primera parte; y la de un conjunto con oficio, saber estar, pragmatismo y solvencia en la segunda mitad.

Y todo ello con diez jugadores del pasado año en el once titular, sentando en el banco a Coric, Lazo, Petrovic y compañía. En este sentido, la mejor noticia fue que estos tres saltaron al campo a lo largo de la segunda parte con la misma o más hambre que los que fueron titulares, como lo hizo en el once Nikola Maras, un central que ya se ha auto-erigido como el líder de la defensa rojiblanca, el mariscal de la zaga, el coronel con mando en plaza y bastión de la zona de retaguardia en territorio rojiblanco.

Todo son buenas noticias por ahora en el Almería. Acaso, si algo impidió que la felicidad fuera completa fue el que en la primera mitad el resultado no hubiera sido de tres o cuatro a cero, tras el penalti fallado, el palo de Chema y el cabezazo fuera de Maras a puerta vacía.

Sinceramente, que levante la mano quien no esté impaciente por ver jugar a los tres que salieron en la segunda parte, y a Jonathan Silva, Ozornwafor y por supuesto a Darwin Núñez, amén del delantero que aún falta por llegar. Pero al mismo tiempo estoy convencido de que hay muchos futbolistas del actual once que no sólo se merecen seguir en él, sino que a mí no me gustaría nada perderlos de vista, desde Chema hasta Aguza, desde Gaspar a Sekou, por poner algunos ejemplos.

Como dijo Ernesto Valverde hace unos días, preguntado por el problema de tener mucho donde elegir, para mí no es un problema sino un reto para el entrenador: saber combinar el extraordinario talento que le han fichado con el sensacional rendimiento de los que vienen actuando hasta ahora es el gran compromiso que tiene delante Pedro Emanuel que, de momento, ha sacado con matrícula de honor el trabajo que se le va encargando.