Proyecto

VÍCTOR J. HERNÁNDEZ BRUAlmería

Las palabras se las lleva el viento, o se las puede llevar, especialmente cuando las personas que las pronuncian no tienen ninguna intención de convertirlas en hechos. Sin embargo, puestos a elegir, siempre resulta más agradable escuchar palabras que inciten a la ilusión, a la esperanza, que den pie a pensar en grandes proyectos y en desarrollos futuros que las del conformismo, la tristeza, el pesimismo, la desidia e incluso la tomadura de pelo.

Después de seis años, que son los que lleva esta emisora con su actual formato y conmigo dentro, escuchando el discurso conformista y tristón de Alfonso García Gabarrón y los suyos, que más que en Almería, hacía pensar en una pequeña localidad perdida en el desierto del Sáhara, oír ayer al amigo Mohammed El Assy hablar de inversiones, de ciudad deportiva, de mejoras en el Mediterráneo, de nuevos marcadores, de fichajes y de Primera División, insisto, no es sinónimo de éxito ni mucho menos, pero sí al menos denota que hay ganas. Ganas... y proyecto.

Porque una de las cosas que más llaman la atención es que estos señores han llegado aquí con proyecto, con las ideas muy claras de lo que tienen que hacer, con un plan de operaciones que no está hecho, ni mucho menos, hecho en dos días ni en dos semanas, sino que es el fruto de mucho trabajo y bastante tiempo.

El equipo de Turki Al-Sheikh lleva mucho tiempo organizándose, conformándose y plasmando ese plan de operaciones que ahora, seguramente por fin para ellos, les ha llegado la oportunidad de desarrollar. Es el motivo por el que ellos no necesitaban a determinados actores de la etapa anterior, porque vienen con el equipo de trabajo hecho y con profesionales de un nivel que, al menos de momento, están dejando muy buenas sensaciones.

Escuchar a El Assy describir las diferentes fases y divisiones de su proyecto es una gloria bendita, un placer para los sentidos, después de tantas y tantas excusas, lloros, pesimismos y desgracias en boca de los anteriores gestores.

En un abrir y cerrar de ojos, hemos pasado de que nos vendan que Almería no tiene capacidad prácticamente para nada a hablar de una de las ciudades deportivas de referencia no ya en España, sino en Europa.

Y repito que eso no es garantía de que se vaya a hacer y mucho menos de que se vaya a hacer bien. Lo que tenga que ser, lo contaremos. Pero de momento, hay alegría, hay ilusión... y hay proyecto. Es evidente que Al-Sheikh llega con la idea de hacer más grande a la UDA, de invertir mucho dinero en fichajes, en infraestructuras, en relaciones, en deporte y en club, que es justo lo que echábamos mucho de menos en la anterior etapa. Una ilusión cuyos fundamentos se van dejando notar poco a poco, primero con la llegada de mucho más personal a un club que no es que fuera familiar, es que era una familia y que adolecía en grado sumo de la necesaria profesionalización en el fútbol de este nivel, y también con pequeños detalles infraestructurales.