UD ALMERÍA

La presión asfixia al Real Oviedo, rival mañana de la UD Almería

La presión asfixia al Real Oviedo, rival mañana de la UD Almería

El empate ante el Córdoba y la autoexigencia de los playoffs han provocado una caída del ánimo de los ovetenses que pretenden recuperar en el Juegos Mediterráneos

JAVIER GÓMEZ GRANADOS Almería

Lo que para la UD Almería es casi una bendición, estar a seis puntos de los playoffs con 21 por disputar, para el Real Oviedo es una perdición (a cinco puntos de la sexta plaza). La prensa asturiana ya da por perdida la temporada y hace sólo unos días el club destituyó a su técnico, Anquela, contratando para voltear la situación a Sergio Egea, otrora técnico de éxito en tierras asturianas.

Está por ver a qué y cómo va a jugar el Real Oviedo en el Estadio de los Juegos Mediterráneos con apenas unos días de contacto con el nuevo entrenador. Seguramente el esquema y los hombres más habituales variarán poco y la misión de Egea sea, más bien, levantar la moral de la tropa. Sea como fuere, conviene conocer al próximo rival de la UDA, al menos cómo se ha mostrado hasta la fecha.

El Oviedo no ha tenido su mejor temporada y, sin embargo, está metido de lleno en la lucha por los playoffs. Irregular, con demasiados altibajos y una mala racha que se prolonga casi dos meses y que ha costado el puesto a Anquela, deja la sensación a sus seguidores de que, con un poco más de acierto, podían estar mucho más arriba. Su último encuentro en el Carlos Tartiere frente a uno de los colistas, el Córdoba, fue un fiel reflejo de la campaña de los asturianos. Capaces de superar con facilidad a su rival y por una bajada inesperada de intensidad y concentración dejar marchar una renta clara de dos goles. Seguidamente apretar y con un destello de calidad volver a adelantarse en el marcador para fallar estrepitosamente en la marca en otro error de concentración, cerca del final, y ver como volaban dos puntos de su cancha en el momento decisivo de la competición.

Así es el Real Oviedo. Capaz de someter a cualquier rival y ser sometido sin solución de continuidad en el mismo partido. Además, juega con la presión de alcanzar los playoffs como objetivo principal marcado el verano pasado. Esa losa le acompaña hasta la fecha y, probablemente, no permita desplegar el buen juego que se presume a este equipo. No obstante, la solidez defensiva ha sido, durante gran parte de la competición, el principal argumento para seguir en la batalla con los mejores aunque en este apartado también ha tenido llamativos altibajos que han costado puntos.

Lejos de su estadio ha sumado veintiún puntos, exactamente los mismos que la UD Almería. Y lo ha hecho, como queda dicho, apoyado en un buen sistema defensivo en el que destaca un dibujo con tres centrales y dos laterales carrileros. Además, dos pivotes para apuntalar esa filosofía de juego, dejando a los hombres de banda y a los buenos delanteros que tiene el resto del trabajo.

La lesión de uno de sus hombres importantes, Sergio Tejera, ha permitido la irrupción de Jimmy, un chico de la cantera que domina a la perfección el tempo en la zona ancha y que contribuye a la fluidez del juego ovetense. Junto a él, otro de los fijos para Anquela, Ramón Folch, clave por su visión sobre el campo, su capacidad para llegar al área y por hacer jugar a los compañeros de arriba. Omar Ramos y Javi Muñoz también cuentan con protagonismo en este sistema de juego.

Ataque de calidad

En ataque hay nombres de reconocido prestigio en la Liga 1|2|3. Joselu, que marcó un gran gol de falta la pasada jornada, el panameño Yoel Bárcenas y sobre todo, más en el costado, Saúl Berjón y su exquisita calidad son un peligro conocido para todas las defensas. También Toché e Ibra cuentan con minutos aunque las lesiones no han permitido que participen todo lo deseable. El juego por bandas es un sello de identidad del Real Oviedo. Rápidos, hábiles y bien coordinados con los hombres de área, los extremos suelen llevar la voz cantante en ataque. Muy parecido, por cierto, a la UD Almería.

En Oviedo no andan los ánimos calmados, ni mucho menos. El empate ante el Córdoba ha provocado una ola de pesimismo que ha llevado a diferentes medios de comunicación a afirmar que el sueño de los playoffs se ha esfumado. La visión, pese a llevar un punto más que la UDA, es bien distinta. Y con ese estado de ánimo se van a presentar en el estadio de los Juegos Mediterráneos, planteando el duelo casi como una final. La presión y la necesidad van a acompañar a los de Sergio Egea mañana sábado que, en su debut esta temporada, pretende jugar más con el factor psicológico y la motivación que con cuestiones puramente técnicas y tácticas.