UD Almería

Más de media Liga mirando arriba

Más de media Liga mirando arriba

La Unión Deportiva Almería lleva 25 jornadas entre los diez primeros puestos de la tabla de clasificación | El equipo de Fran Fernández, que sólo ha estado dos jornadas en descenso, tampoco ha pisado la zona de playoff durante la temporada

Juanjo Aguilera
JUANJO AGUILERA

La UD Almería de la presente temporada es la que menos ha sufrido y hecho sufrir en las cuatro últimas campañas de militancia de la entidad en Segunda División. Los rojiblancos solamente han pisado zona de descenso en dos ocasiones en lo que va de curso liguero -sucedió en las primeras jornadas del campeonato- para luego 'familiarizarse' con la zona noble de la tabla clasificatoria, incluso cerca de los puestos de ascenso, principalmente a través del playoff porque el directo no ha estado casi nunca a tiro cuando la competición ha entrado en su fase avanzada o más decisiva. Así, la UD Almería ha estado 25 de las 38 jornadas que se llevan disputadas entre los diez primeros de la competición, las últimas catorce de forma consecutiva.

Son números que contrastan con el pasado más reciente de la entidad que preside Alfonso García Gabarrón. En las tres temporadas posteriores a la del último descenso de Primera División, el conjunto indálico ha estado 63 de las 126 jornadas disputadas con la amenaza del descenso sobre 'su cabeza'.

Trece jornadas

A lo largo del presente campeonato liguero, los rojiblancos tienen en la décima posición su lugar de ubicación. Es el puesto en el que más veces ha estado, con trece jornadas, siendo la novena, la que actualmente ocupa, otra plaza 'familiar' para el conjunto dirigido por Fran Fernández, posición en la que los almerienses han estado en nueve ocasiones. La séptima plaza es la más cercana al playoff y la vigésima la posición que se convierte en la 'más profunda' de la clasificación en la que ha estado ubicado. En la tabla, sin lugar a dudas, lo que valen son los puntos obtenidos. Estos le han 'obligado' a ocupar plazas de descenso en dos jornadas, pero desde la quinta 'nunca más se supo'.

Lo cierto es que esta UD Almería ha cambiado mucho de un tiempo a esta parte, tal y como lo demuestran los resultados y, sobre todo, los números. El comportamiento, de la mano del técnico almeriense, refleja la de un equipo 'nuevo', que a diferencia del de temporadas pasadas compite siempre. Se ha convertido en una 'marca de agua', la patente del técnico zapillense, que en su última temporada al frente del filial se rigió por un mismo patrón. En las 39 jornadas en las que estuvo al frente del conjunto, en Tercera División -se perdió el final por dar el salto al primer equipo para conducirlo a la salvación-, el segundo equipo de la entidad sólo se vio superado por más de un gol en dos partidos -en la presente han sido sólo tres-. En aquella temporada del ascenso a la categoría de bronce, uno de ellos en casa, el celebrado ante el Real Jaén, los merecimientos fueron otros.

Los números

Ciñéndose al comportamiento del equipo en las 38 jornadas que se llevan disputadas, el mismo arroja un balance claramente ascendente y, por tanto, de una gran importancia por las sensaciones mostradas por un equipo que ha trabajado con la solidez por bandera y que ha hecho sufrir a casi todos los rivales a los que se ha enfrentado. El Almería no ha sufrido nada más que al comienzo del campeonato. En esa fase de la competición ocupó posiciones de descenso en la primera y en la cuarta jornada. Desde la sexta se empezó a familiarizar con unas plazas más cercanas a la estabilidad que la afición pedía merecía. Aquel día, en el que logró la primera victoria a domicilio -la segunda consecutiva tras haber derrotado un domingo antes al Real Zaragoza-, se despegó de la zona baja y llegó a tener, por dos jornadas consecutivas, la zona de playoff a sólo un punto, concretamente en las jornadas 9 y 10, en las que de haber sumado el pleno se hubiese posicionado en puestos de promoción de ascenso. Lo evitó el empate en Albacete, tras haber ganado la jornada antes a la UD Las Palmas, en el Estadio de los Juegos Mediterráneos.

En tramos más decisivos, aquellos en los que resulta más difícil sumar, la distancia a la que más cerca ha estado el equipo rojiblanco de la zona de playoff fue durante cuatro jornadas, desde la vigésimo séptima, en la que consiguió vencer al Córdoba en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, uniéndola a tres jornadas anteriores en las que logró sumar siete de nueve puntos -empató en La Rosaleda y ganó al Numancia y al Reus, el partido no disputado por la expulsión del cuadro reusense de la competición-, a la trigésima, después de la que encadenó tres jornadas 'aciagas' con dos empates sumados y una derrota de forma consecutiva, que le hicieron caer del sueño.

Mucho negro

Aquel triunfo frente al conjunto soriano, en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, le permitió adquirir una posición entre los diez mejores de la categoría que se ha hecho permanente. La ventaja de cuatro puntos sobre el Alcorcón, que es undécimo, le permitirá mantener plaza en una zona en la que, en las tres temporadas anteriores en Segunda División, solamente estuvo once jornadas y en las que el sufrimiento fue constante.

En la 2015/16, fue sexto clasificado en las jornadas primera y tercera, cayó al noveno puesto en la cuarta y se despidió de la tranquilidad. Un año deportivo en el que estuvo 30 jornadas en puestos de descenso. La siguiente temporada, la 2016/17, resultó igualmente aciaga. Un décimo puesto en la tercera jornada fue lo único en el 'top ten' durante las 42 semanas de competición, con 27 jornadas en puestos de descenso. La pasada, el conjunto indálico pisó incluso zona de playoff, con cinco jornadas, las mismas que estuvo entre los diez primeros en todo el año, en el que sólo estuvo seis semanas en puestos de descenso.