UD ALMERÍA

El Mallorca vuelve por sus fueros a la Liga de Fútbol Profesional

El Mallorca vuelve por sus fueros a la Liga de Fútbol Profesional

Después de un año en Segunda B, los baleares pelean por entrar en la zona de playoff con el bloque del ascenso

JAVIER GÓMEZ GRANADOS ALMERÍA

Al igual que la UD Almería, el RCD Mallorca estuvo durante varios años flirteando con el descenso a Segunda B. A diferencia de los almerienses, los baleares sí que cayeron en el pozo. Fue hace dos campañas. Pero aprendieron rápido de sus errores y la pasada primavera retornaron a la Liga 123, además con aires y fuerzas renovadas, hasta el punto de que sus aspiraciones, visto lo visto hasta la fecha, se acercan más a la búsqueda del ascenso a Primera que a la simple permanencia.

El técnico que consiguió devolver al Mallorca a la categoría de plata, Vicente Moreno, sigue al frente del equipo en el que el bloque de la pasada campaña se mantiene como eje alrededor del cual giran todas las expectativas. Con una idea conservadora del juego, más pendiente de cerrar filas que de abrir las del rival, siempre como punto de partida, la adaptación a la compleja Segunda División es un hecho.

Esquema conservador

Para desarrollar el juego previsto, Moreno utiliza un centro del campo muy poblado, con un dibujo habitual 4-1-4-1. Un pivote por delante de la defensa que, sin balón, es un 'stopper' más. Más adelante, la medular con cuatro futbolistas muy trabajados en labores de contención, sin renunciar a la calidad y a la finalización.

El pivote que engancha la defensa con el centro del campo suele ser Marc Pedraza, el 'alter ego' de Vicente Moreno y sobre el que giran todas las instrucciones adoptadas sobre la marcha en cada partido. En esa posición también aparece el almeriense Salva Sevilla que, en todo caso, alterna esa zona del campo con su incrustación en la línea de cuatro, más adelantada. El virgitano, muy polivalente, puede hacer de pivote gracias a su contrastada experiencia. Sin embargo, su calidad superior al resto de la plantilla le hace imprescindible también en la creación. Junto a él suele jugar, en el círculo central, el gallego Dani Rodríguez, otro futbolista de mucha calidad a la hora de hacer jugar a sus compañeros.

En las bandas son habituales los delanteros Aridai y Lago Junior que, pese a sus prestaciones ofensivas, tienen encomendado también un intenso trabajo defensivo. La velocidad y habilidad de ambos sirven para nutrir de balones al único delantero que no es fijo, ya que se reparten los minutos en esa posición tanto Abdón, Alex López como Castro.

En la defensa hay un viejo conocido de la afición almeriense, el ecuatoriano Estupiñán. No está gozando de muchos minutos en una línea en la que destaca, por encima de todos, el cordobés Raíllo. Bien trabajada, la zaga está siendo uno de los puntos fuertes del Mallorca en su lucha por entrar en la zona de playoff.

Los baleares, por su forma de plantear los partidos, no sufren demasiado en sus desplazamientos en los que mantienen una alta intensidad en la presión. De hecho, de los nueve encuentros disputados lejos de su estadio, han puntuado en seis, con dos victorias y cuatro empates.