Fran: diferencias entre Almería y Alcorcón

Fran: diferencias entre Almería y Alcorcón
LOF
Víctor J. Hernández Bru
VÍCTOR J. HERNÁNDEZ BRUAlmería

Ya estaba preparado para esto, pero no por ello me ha sido más doloroso. Bueno, más que doloroso, ha sido una sensación de ésas agridulces, como cuando te pinchan para sacarte pus, perdonad la comparación a estas horas de comer, o cuando la chica que te gusta te da un beso, pero no tanto en el lugar donde tú querías sino más bien en la mejilla.

Ya sabíamos que Fran iba a firmar por el Alcorcón, pero uno siempre piensa que al final las cosas pueden arreglarse, que puede haber un giro radical en los acontecimientos, que el 'prota' al que lo acaban de coser con 150 tiros a bocajarro y que, sin embargo, sigue apuntando al malo con la pistola mientras se tambalea, al tiempo que se le salen los higadillos por cada boquete, va a terminar sobreviviendo.

Pero no. El Almería ya tiene entrenador, y por cierto, no tiene mala pinta; y Fran tenía derecho a un futuro mejor, mejor que en un club donde ni lo dejaban trabajar, ni le permitían vivir en unas condiciones mínimamente razonables.

Todavía he leído por ahí a alguno decir que cómo se puede haber ido al Alcorcón; seguramente el mismo que, cuando parecía que su destino era el histórico Tenerife, también decía que para eso era mejor el Almería.

Todavía no nos hemos enterado, no nos queremos enterar, de que en el Almería no se puede llevar a cabo una labor mínimamente profesional, porque ni hay medios ni hay un presidente que entienda que el que sabe de esto es el entrenador y no él. Y por eso Fran hubiera terminado incluso en Segunda B, antes que seguir en el Mediterráneo.

Pero es que, además, allí va a encontrar un proyecto tremendamente ilusionante, al menos aparentemente, con unos señores que han llegado para poner pasta y no para llevarse la pasta, que aunque es parecido, no es lo mismo.

De entrada, los dueños del Alcorcón le han dejado a Fran que haga lo que hace todo el mundo en el fútbol profesional a estas alturas: formar su equipo técnico, nada menos que con cuatro profesionales elegidos por él.

El año pasado, ya sabéis lo que pasó con su segundo entrenador: que el ínclito Corona, apretando el gatillo de la pistola de Alfonso, le dijo que para elegir el segundo podía escoger entre Jesús, Muñoz y Calonge.

A los que dudan sobre la diferencia entre Almería y Alcorcón, que le pregunten a Fran Fernández la diferencia entre trabajar con su equipo y hacerlo, en cambio, con un desconocido metido en su cama.