UD Almería

La fiesta de la primavera

Álvaro Giménez ha anotado 18 goles esta temporada./AGENCIA LOF
Álvaro Giménez ha anotado 18 goles esta temporada. / AGENCIA LOF

JAVIER GÓMEZ GRANADOS PERIODISTA

La UD Almería viaja a Mallorca para seguir divirtiéndose en este final de liga en el que, salvo extraña alineación de los planetas, está todo dicho para ella. En la isla se encontrará un equipo muy en forma pero que aún está con la tensión y la presión de conseguir el objetivo de sellar los playoff. Tres puntos tiene de margen con el séptimo de la tabla. Tres puntos que pueden volar en cualquier despiste. No pueden perder la concentración ni un solo instante y menos aún en su casa.

Pero el Mallorca tiene un problema muy serio: la UD Almería. Los rojiblancos, en plena despedida de muchos futbolistas que han creado un ambiente festivo en un vestuario sano y divertido, quieren seguir pasándoselo en grande en su prolongado adiós. Quedan cuatro partidos y pretenden, como sucede con los estudiantes a final de curso, cerrar el ejercicio 2018/19 a base de fiestas.

En la Universidad y en cualquier otro centro de estudios de gente joven, toda excusa es buena para montar un sarao. El principio de curso, la llegada del otoño, del invierno y, por supuesto, de la primavera, son motivos de celebración a lo bestia. El verano ya es otra cosa, un desmadre diario que ahora no viene a cuento. Pero la primavera es, ha sido y será siempre, un referente de las fiestas juveniles. Pues bien, los alumnos de Fran, después de aprobar con nota, se han ganado decir adiós al año escolar a base de jolgorios primaverales una vez que se han quitado de encima la presión de los exámenes. Porque, seamos serios, a la UDA le quedan días de clase pero ningún examen.

La primera de las juergas se la pegaron el pasado domingo ante el Elche. Ahora se van de viaje de estudios a Mallorca a montar otro pollo. Los rojiblancos se están diciendo adiós, cerrando un año espectacular, haciendo lo que han hecho durante las jornadas anteriores pero ahora sin más exigencia que la diversión. Es cierto que el Mallorca no está para fiestas y su actitud va a ser seria y extremadamente concentrada ante el último de sus cuatro exámenes finales, pero contrarrestar el descaro de los almerienses y las ganas de su delantero de seguir marcando goles ahora que está inspirado, va a ser indudablemente complicado. Pues nada, a pasarlo bien.