UD Almería | El rival

El Elche también se atasca en su casa

El Elche ha demostrado en todos sus encuentros un fútbol de mucha intensidad./AGENCIA LOF
El Elche ha demostrado en todos sus encuentros un fútbol de mucha intensidad. / AGENCIA LOF

Tres partidos seguidos sin marcar en su estadio han disparado las alarmas de un equipo con mucha intensidad y poco gol

JAVIER GÓMEZ GRANADOSALMERÍA

Muy irregular y cargado de dudas ha retornado el Elche a Segunda División después de purgar sus 'pecados' en Segunda B la pasada temporada. Tras el balsámico triunfo a domicilio frente al Rayo Majadahonda, los ilicitanos respiran algo en la clasificación, aunque la vuelta a su estadio para cerrar el año no es precisamente una buena noticia. Y es que el Elche acumula tres partidos seguidos sin conseguir marcar gol en el Martínez Valero. Y su gente empieza a impacientarse. De hecho, tiene los peores números como anfitrión en este apartado, con solo siete goles conseguidos aunque, eso sí, bien rentabilizados. El partido frente al Almería se ha tachado en rojo en el calendario para cerrar el año con victoria y, por fin, con goles a favor ante su público.

Pese a todo, la confianza en su técnico, Pacheta, sigue intacta. Él fue quien consiguió el ascenso a Segunda y en su discurso motivador hay muchas esperanzas puestas en la ciudad alicantina. Y es que, pese a que no destacan por una calidad superior al resto de sus rivales, sí que tienen interiorizada la entrega y la intensidad que les inculca Pacheta. Esa es su principal arma y con ella quieren conseguir la permanencia con el menor sufrimiento posible.

Once fijo

La idea de cortar la sangría de goles encajados no impide a Pacheta seguir confiando en los mismos hombres, ya que, pese a todo, están coordinados y con el paso de los partidos deberán demostrar su fortaleza colectiva. Al menos en eso se confía. Así, Tekio es fijo en el costado derecho. Diferente es el izquierdo, ya que Juan Cruz hace las veces de lateral, si la defensa es de cuatro, o de central zurdo si es de cinco. En el centro de la zaga siempre juegan el colombiano Neyder y el murciano Gonzalo. Son indiscutibles.

En ataque, Benja, Sory y Nino. El primero juega poco y no marca. El segundo, guineano, es el hombre gol con ocho en su cuenta. Y el tercero, almeriense y con prestigio reconocido en Segunda, suma un solo tanto en una temporada más de su larguísima carrera deportiva.

El Elche no es aquel seguro defensivo de hace algunos años. Es un equipo guerrero pero con muchas vías de agua. Su tarjeta de presentación es la intensidad en su juego, aunque ante rivales de similar perfil suelen tener problemas para mantener el ritmo. Además, los errores defensivos y la escasez de goles conseguidos están minando la moral de un equipo que, pese a un pasado reciente muy glorioso, ahora debe centrarse exclusivamente en salvar la categoría.