El 'amibolismo'

«Alfonso va a lo suyo, pasa de todo y especialmente del Almería y me consta que pasa semanas enteras sin mover un dedo en relación con el club»

Jesús Muñoz y Fran Fernández, en una de sus primeras reuniones de trabajo./UD ALMERÍA
Jesús Muñoz y Fran Fernández, en una de sus primeras reuniones de trabajo. / UD ALMERÍA
Víctor J. Hernández Bru
VÍCTOR J. HERNÁNDEZ BRUAlmería

Es lo que tiene el estar en un club en el que cualquier cosa que digas puede ser el detonante de que el estado de tu ropa interior pase a ser de dominio público, por la vía de un desmentido del presidente. La última víctima que ha sufrido el 'amibolismo' de Alfonso García ha sido Ibán Andrés. Por ponernos en antecedentes, hace ya casi un año que algunos venimos poniendo el foco en la extraña contratación de Jesús Muñoz Calonge como segundo de Fran y poniendo de manifiesto el compromiso de Corona con él en lo relativo a que, si Fran caía, él sería su recambio.

Con el adiós de Fran, esta posibilidad ha cobrado más fuerza y, sobre todo, más defensores, hasta el punto de que, la pasada semana, tanto Corona como Ibán Andrés han salido a la palestra para desmentirla con palabras inequívocas, sin vacilación alguna. Especialmente curiosa e inesperada fue la intervención de Ibán, quien además calificaba como falta de respeto el que algunos hubiéramos afirmado que la opción del segundo de Fran cobraba fuerza como candidato a dirigir el banquillo.

Lo que opino acerca de ese calificativo, de esa «falta de respeto» ya hablé el viernes en este Radioblog, pero la guinda que faltaba a esta obra culmen del estupidiario colectivo la tenía que colocar, no podía ser de otra manera, el presidente García Gabarrón. De verdad que ignoro si Alfonso sabía, a la conclusión del partido ante el Alcorcón, que Corona e Ibán habían descartado a Jesús Muñoz como próximo técnico e la UDA; y si el propio secretario técnico había cargado contra quienes hemos hablado de esta opción, acusándonos de faltar al respeto.

Y digo que no sé si Alfonso era o no consciente de todo esto porque él es así, porque él va a lo suyo, pasa de todo y especialmente del Almería y me consta que se le pasan semanas enteras sin mover ni un solo dedo en relación con el club que preside. Pero que ayer saliera a afirmar, con rotundidad, que Jesús Muñoz no está descartado para dirigir al equipo, tres días después de que Ibán hubiera asegurado que decir eso es faltarle al respeto tanto a Fran como al propio Jesús, es una obra maestra del esperpento, una oda a la descoordinación, una exaltación del 'amibolismo', vamos, de ir el presidente a su bola y «al que no le guste, que se haga del Madrid o del Barça».

El propio Fran Fernández ya ha probado de tan 'alfonsina' medicina. Recordaréis en verano, cuando el técnico dijo que no contaba con Pablo Caballero y que había que buscarle equipo, el presidente no tardó ni media semana en responder públicamente que el delantero era uno más y que se quedaría en el plantel si no llegaba una oferta interesante por él. Lo chulo, lo verdaderamente interesante sería ahora preguntarle a Ibán Andrés cómo calificaría las palabras de su presidente. Como he dicho más de una vez, sólo hay algo que aún no ha pasado en este club; y es que, como si se tratara de una película de Berlanga, ya se espera uno que, en mitad de cualquier partido, el colegiado pare el juego para que atraviese por mitad del campo un rebaño de ovejas.

También tengo que reconocer que flipo, pero flipo en colores, cuando leo a los ultradefensores de Alfonso García Gabarrón, cuya postura es absolutamente legítima, respetable y puede que incluso acertada, sostener que no se puede criticar al presidente de la UDA porque un buen día nos llevó a Primera, porque nos ha dado muchos años de Segunda y porque, si se va, desaparece el fútbol de Almería y seguramente incluso desaparece la propia Almería; que esto último no sé si lo ha dicho alguien, pero seguro que lo han pensado. Hablar, opinar, mostrar cada uno su postura libremente es lo mejor que nos regla la democracia.