«La ambición del grupo nos hace querer más»

Consejos. Fran Fernández dialoga sobre la forma en la que debe jugar la UD Almería en Lugo./J. J. A.
Consejos. Fran Fernández dialoga sobre la forma en la que debe jugar la UD Almería en Lugo. / J. J. A.

Fran Fernández sueña a pesar de que «tenemos poco margen de error» | El técnico del Almería resalta, más allá de lo que se pueda lograr, que «estamos poniendo las bases para años futuros porque el club merece más»

Juanjo Aguilera
JUANJO AGUILERA

En la UD Almería se es consciente de lo difícil que resultará jugar el playoff de ascenso de Primera División, pero Fran Fernández tiene clara la capacidad de su plantilla y sobre todo la ambición de la que hace gala el equipo cada fin de semana. El técnico rojiblanco habló ayer del escaso margen de error que tiene el conjunto indálico en los seis partidos que quedan por disputarse, pero la ilusión, que se ha convertido en un aliado más de la entidad, permite que el sueño perdure hasta que se agoten, si al final pasa, las opciones de conseguir algo que no estaba en los planes y que, por tanto, no supone una presión añadida para la plantilla rojiblanca. «Hay que poner mucho en valor todo lo que se está consiguiendo y sobre todo mencionar que no es nuestra obligación, es un sueño, es un premio el que queremos y estamos luchando por él», expuso. De todas formas, para el entrenador indálico, lo conseguido es de un mérito que está por muy encima de lo esperado y que debiera tener un reconocimiento que considera no está a la altura de lo merecido. «Hay que poner en valor lo que ha conseguido esta plantilla, cuál era nuestro objetivo en julio y cuál es ahora. Hay que valorarlo muchísimo más y creo que no se está haciendo».

La ambición de la plantilla es vital para creer de parte de un grupo que no se ha relajado por el hecho de ver la meta más difícil. «Hay que diferenciar entre relajación y el sentimiento de haber cumplido. Nuestro deber está cumplido, pero nuestra ambición, la ambición del grupo nos hace querer más y queremos más. No he notado relajación en ningún momento. El que se relaje no va a estar y yo creo que el grupo está fuerte, es ambicioso. Sabemos que terminar bien la temporada nos daría mucho beneficio colectiva e individualmente y al final esto se trata también de eso y estamos muy centrados en terminar bien la temporada. Suceda lo que suceda en Lugo, este equipo no se va a relajar y va a seguir compitiendo hasta el final», consideró.

De hecho, lo de las posibilidades reducidas de jugar el playoff no le impide exponer sus sueños. «Sí, además estamos muy seguros que dependemos de nosotros, somos décimos, somos los últimos de la cola para luchar por ese playoff, pero sabemos que depende de que vayamos ganando partidos. Nos tenemos que centrar en ganar en Lugo, que es el primero que tenemos, y a partir de ahí va a haber muchísimos enfrentamientos directos en los que puede pasar cualquier tipo de resultado. Como experiencia personal también, sé lo que significa jugar seis finales a final de temporada y que se dan todo tipo de resultados. Tenemos que estar preparados y sobre todo muy alerta en que los de arriba puedan fallar. Si ellos fallan, nosotros vamos a estar ahí».

Última bala

Lo de mañana es un paso más en el camino ante un rival que se está jugando mucho y ante el que la derrota será decir adiós a las opciones de estar en el playoff. ««Sí, está claro que tenemos poco margen de error como hemos ido comentando durante la semana y lo que nos tiene que quedar muy claro a todos es que no tenemos ninguna obligación. Sí tenemos la responsabilidad como profesionales de luchar y trabajar, que lo estamos haciendo a tope porque queremos más, pero sin ningún tipo de presión. El equipo está preparado, va a competir seguro muy bien y sabemos de la dificultad, que el Lugo se juega la vida prácticamente y, como nosotros somos conocedores de esa situación de años atrás, sabemos cómo contrarrestar eso, el domingo seguro que vamos a dar un buen nivel».

Un rival que seguramente intentará poner freno a la velocidad en las transiciones, con el partido de la pasada semana frente al Oviedo como punto de mira. «Cada equipo tiene sus características propias. Quizás el Oviedo es más cercano a eso que lo que pueda ser el Lugo. Nosotros hemos jugado ese tipo de partidos ya esta temporada, en uno nos ha ido mal, como fue el pasado sábado, y en otros nos ha ido muy bien. Así que va a depender mucho de los detalles y sobre todo de que el equipo nuestro esté bien, esté al cien por cien. Nosotros ya hemos estado corrigiendo errores que pudimos cometer y nos podemos preparar para lo que pueda ocurrir, pero que somos conscientes de ello y el equipo va a dar nivel».

La derrota de entonces fue dura, pero no más dura que otras ni más difícil para levantar el ánimo a la plantilla. «El golpe fue duro pero me costó muchísimo más después del Extremadura porque el equipo mereció más, jugó muy bien y cuando pierdes jugando muy bien es más duro levantar el ánimo al vestuario. Sin embargo, el otro día fuimos conscientes de que no estuvimos a nuestro mejor nivel y es un poco más sencillo quizá. Perdimos merecidamente o estuvimos ahí cerca. El equipo desde el primer día de entrenamiento se ha ido levantando y vamos a llegar a muy buen nivel. Los futbolistas, que son los protagonistas de esto, creen firmemente que se puede conseguir y estamos en ello».

De todas formas, el cambio de entrenador del rival puede ser un hándicap. «Siempre está la incógnita de que va a ser su primer partido en casa, no sabemos si va a proponer lo mismo que en Las Palmas, que no hubo demasiado cambio conforme venía en su plan de juego, pero siempre está en esa incertidumbre. De todas formas, nosotros nos centramos en nuestro modelo de juego, en cuales son nuestras características propias y sobre todo en potenciarlas».

Un campo con grato recuerdo

Para Fran Fernández, visitar el Anxo Carro supone hacer promesas, pero sobre todo visitar un campo de siempre grato recuerdo. «Ya tengo que cumplir una promesa, para mí es un sitio especial. No puedo decir lo contrario. Siempre estará en mi pensamiento porque es un sitio especial deportivamente. Siempre me ha ido muy bien. Ahí fue mi debut y sobre todo lo que se consiguió la temporada pasada. Pero hay que olvidarse de todo, hay que centrarse en que tenemos que ser el equipo competitivo que estamos siendo fuera de casa, en la segunda vuelta fuera de casa estamos a un gran nivel. Sabemos de las necesidades del rival, también tenemos que competir con ellas, así que estamos muy centrados en conseguir de nuevo un buen resultado en Lugo».

Y lo de la hora no debe ser un problema por más que sea el primero a domicilio que se juega a las doce del mediodía. «Sí, modifica tus hábitos porque al final son muy importantes los hábitos, pero hemos jugado un partido por la mañana, nos ha ido muy bien y esperemos que sea igual. Está claro que hay que adaptarse, sobre todo cuando vas fuera de casa. Es la primera vez que nos ocurre durante la temporada, hay que levantarse más temprano, hay que desayunar antes, el viaje de ida es muy importante. Creo que vamos a hacer un viaje cómodo, no como otras veces. El club también está poniendo de su parte para que el domingo podamos competir al máximo nivel».

Sin obligación

De lo que no cabe duda es que el equipo acude a Lugo desprovisto de presión y consciente de lo que supondrá, para el Lugo, jugar con la obligación del triunfo. «Quién mejor que nosotros sabemos ese tipo de situaciones. Creo que hay que poner muchísimo en valor lo que ha conseguido este equipo en cuanto a números. Somos la mejor plantilla de los últimos años, se está consiguiendo batir registros, se ha conseguido estar en una situación cómoda a falta de ocho o nueve jornadas. Hay que poner mucho en valor, todos, lo que se está consiguiendo y sobre todo mencionar que no es nuestra obligación. Es un sueño, es un premio el que queremos y que estamos luchando por él. Que va a ser muy difícil, esperamos conseguirlo este año, pero que si no estamos poniendo las bases para años futuros porque este club merece más».