UD Almería

Los tres puntos se quedan en Almería

Sin obstáculos. Juan Ibiza, recuperado, podrá jugar en el eje de la zaga. /J. J. A.
Sin obstáculos. Juan Ibiza, recuperado, podrá jugar en el eje de la zaga. / J. J. A.

La UD Almería logra una victoria clave para sus aspiraciones

Juanjo Aguilera
JUANJO AGUILERAALMERÍA

Al fútbol actual no se juega con nombres. Estos pasan al olvido tan pronto como lo que puede durar un partido. Almería y Mallorca se enfrentan hoy en el primer encuentro de 2019 con la intención de seguir demostrando que las etiquetas no sirven para nada en un deporte en el que el dinero es al juego lo que a la felicidad, puede ayudar a conseguirla, pero no la asegura. Ambos lo han demostrado. El Mallorca, por ejemplo, afronta su vuelta a la Liga de Fútbol Profesional con un equipo que, en gran medida, es el mismo que en la pasada temporada consiguió el ascenso desde Segunda División B. De hecho, en la plantilla hay 16 jugadores que ya defendieron la camiseta bermellona en la categoría de bronce y entre los quince primeros en número de minutos disputados solo Valjent es nuevo.

El Almería, ya se sabe, cuenta con una plantilla con muchos a los que se les etiquetó en su día como jugadores de Segunda B, incluso para hablar de su nivel futbolístico. Lo que pasa es que en el fútbol, como en la vida, el tiempo pone a cada uno en su sitio y ahí están los José Corpas, Luis Rioja, Andoni López, Chema Núñez e, incluso, Iván Martos dando la talla y comportándose como si fuesen expertos en la categoría para tener al conjunto rojiblanco en una posición no soñada hasta justo antes de aquel primer triunfo en Copa frente al Málaga e, incluso, tras ganar al Zaragoza. Lo sucedido después hizo cambiar el discurso de la pura coincidencia hasta llegar a estos días en los que el vestuario tiene la permanencia como objetivo, aunque hay quien pide playoff.

Revelaciones

Hoy se ven las caras dos de las revelaciones de la temporada. El equipo bermellón, de todas formas con un comportamiento esperado, lo hace agarrado a las maneras inculcadas por un Vicente Moreno que ha recibido, desde el club mallorquín, la paciencia que requieren este tipo de sucesos. El valenciano llegó para dirigir al equipo en Segunda División B y ahora lo tiene a dos puntos del playoff, cerca del objetivo del ascenso 'grabado a fuego' como una obligación. El Almería, más allá de haber sumado solo una victoria en las últimas seis jornadas, también es cierto que no ha perdido ningún compromiso liguero en esa fase, algo que habla de la solidez de su propuesta y de las cercanías hacia las victorias que, por méritos, tal vez debió conquistar en algunos de esos duelos que acabaron en tablas, como los dos últimos, frente al Lugo o en el Martínez Valero de Elche.

El caso es que el conjunto indálico llega a la cita habiendo dejado muestras de un buen comportamiento, además de una buena imagen, que le ha permitido incluso remar contra corriente -tuvo que remontar o igualar el partido con desventaja inicial en cuatro de esos seis partidos que acabaron sin derrota-. Los despistes, el hecho de no hacer un partido completo, le ha llevado a vivir con esas vicisitudes a las que debe poner arreglo. Hoy más que nunca porque el rival es el primero en el tiempo, pero habiendo demostrado que sabe manejarse cuando se adelanta en el marcador. En Liga no perdió ningún partido en los que tomó ventaja. También es cierto que en Zaragoza o ante la UD Las Palmas dejó escapar una ventaja de dos goles para acabar firmando tablas.

Los rojiblancos, de todas formas, andan a la gresca entre el fútbol y los resultados, que no casan por méritos. El viernes dijo Fran Fernández que se han merecido más conquistas, aunque también dejó claro que los puntos, aunque «puedo pensar lo que quiera, son los que son». Sí es verdad que siempre se ha dicho que se juega tal y como se entrena y, en ese sentido, también dejó claro que el nivel de trabajo de la plantilla en este nuevo año mejora lo hecho en el tramo final de 2018, aun siendo difícil.

Alto nivel

Eso compensa a la hora de hacer el equipo y hasta la lista de convocados, por más que haya tenido que dejar fuera a jugadores cuyo comportamiento diario es propicio para darles la oportunidad de jugar, pero ese comportamiento también lo atesoran quienes han sido los 18 elegidos para la cita de este mediodía, en el que será el primer partido que los rojiblancos disputen en horario matinal en lo que va de campeonato, cosa que para los bermellones sucederá por quinta vez esta temporada. De todas formas, la adaptación no debe ser un problema cuando se entrena siempre en horario matinal. Ayer, por ejemplo, lo hizo a puerta cerrada para preparar el duelo de hoy, en el Juegos Mediterráneos.

Fran Fernández, que seguramente no tenga dudas, sí traslada la posibilidad de problemas, de esos 'benditos', por tener mimbres para hacer el cesto. Está claro que hay jugadores fijos como René Román, José Cabrera, Esteban Saveljich, César de la Hoz, José Corpas, Juan Carlos Real, Luis Rioja y Álvaro Giménez. Quedan tres puestos por ocupar, con Juan Ibiza seguro, ante la ausencia de Lucien Owona, como acompañante de Esteban Saveljich en el centro de la zaga -el pitiuso volverá tras sufrir contratiempos en Liga y Copa-; Iván Martos y Andoni López, por ser el ocupante de la banda izquierda, y puede que hasta tres jugadores para aparecer junto a De la Hoz en el centro del campo, con más opciones para Joaquín Arzura y Yan Eteki, pero sin olvidarse de Sergio Aguza, ya recuperado, tras la lesión sufrida en Copa del Rey, frente al Reus, el pasado 18 de octubre.

Dejar la puerta a cero es algo obligado, un reto para la cita de hoy, si se quiere ganar. Será más fácil si no se encaja, situación que no consigue desde el partido frente a la UD Las Palmas. También es verdad que, salvo en los duelos frente al Rayo Majadahonda y al Granada, siempre ha visto puerta. Para hoy, el técnico recupera también a Pablo Caballero, que dejó de aparecer como consecuencia de aquella dura acción de Mario Gaspar, en el partido de ida de la Copa del Rey, que además obligó al argentino a pasar por el quirófano.

Rival difícil

El Mallorca no se caracteriza por ganar mucho fuera. Lo consiguió frente al Rayo Majadahonda y frente al Reus, pero separados en el tiempo por tantos días como el 27 de agosto y el pasado 1 de diciembre, pero con solo tres derrotas en los otros siete partidos disputados por los palmesanos, lejos de Son Moix.

El conjunto que dirige el técnico Vicente Moreno intentará encadenar su segunda victoria consecutiva, ya que despidió 2018 derrotando 2-0 en su campo al Nàstic. Además, para hoy podrá contar con todos sus futbolistas, a excepción del lateral izquierdo Salva Ruiz, que sigue sin recuperarse de una lesión que le ha mantenido inactivo los últimos dos meses.

El técnico valenciano tendrá que decidir si mantiene al mallorquín Xisco Campos y al eslovaco Martín Valjent en el eje de la defensa, o prescinde de uno de ellos para dar entrada a Raíllo una vez cumplida su sanción por acumulación de amonestaciones.