UD Almería

El Almería hace realidad los sueños

Los rojiblancos ganan en La Romareda convirtiendo al Zaragoza en un equipo a su merced

JUANJO AGUILERA

Aunque sólo sean 43 los puntos y se habla de 50 para lograr la permanencia, son las sensaciones las que permiten a la UD Almería tocar el cielo de forma real, sin necesidad de pellizcarse. Todo gracias a un partido en el que el equipo de Fran Fernández supo manejarse desde el primer minuto para convertir la necesidad del Real Zaragoza en presión añadida. El duelo tuvo de todo, una propuesta de ida y vuelta, con llegadas a ambas áreas, pero sin cerrar ninguna en la primera parte que tuvo más control maño, pero menos fútbol.

1 Real Zaragoza:

Cristian Álvarez; Alberto Benito, Diogo Verdasca, Chechu Dorado, Dani Lesure; Jorge Pombo (Aguirre, m. 66), James Igbekeme, Javi Ríos, Alberto Soro; Miguel Linares (Marc Gual, m. 66) y Álvaro Vázquez.

2 UD Almería:

René Román; José Romera, Esteban Saveljich, Juan Ibiza, Iván Martos; Yan Eteki, César de la Hoz; José Corpas, Juan Carlos Real (David Rocha, m. 77), Luis Rioja (Juanjo Narváez, m. 68), y Álvaro Giménez (Demirovic, m. 87).

Goles:
0-1, m. 58: Álvaro Giménez. 1-1, m. 76: Álvaro Vázquez. 1-2, m. 82: Esteban Saveljich.
Árbitro:
Varón Aceitón, perteneciente al colegio balear. Amonestó a Diogo Verdasca (m. 37), Alberto Benito (m. 47) y Chechu Dorado (m. 78), del Real Zaragoza, y a César de la Hoz (m. 33), Esteban Saveljich (m. 37) e Iván Martos (m. 62), de la UD Almería.Expulsó al zaragocista Alberto Soro (m. 92) con roja directa.
Incidencias:
Partido correspondiente a la jornada vigésimo octava del Campeonato de Liga de Segunda División A, Liga 1|2|3, celebrado en el Estadio de La Romareda.

Este lo puso la UDA, sobre todo en la segunda parte, en la que la no llegada del gol se transformó en impaciencia para los de Víctor Fernández y en oportunidad para el Almería, consciente de que tendría su momento. No se impacientó, esperó a que llegara y, cuando lo tuvo, nadie, ni siquiera el empate de Álvaro Vázquez, impidió a los rojiblancos soñar con los pies en el suelo. Antes, Álvaro Giménez, aquel delantero sin gol del que hablaban algunos a principios de temporada, hizo el noveno de su cuenta. Después, Esteban Saveljich recibió el merecido premio a su liderazgo. Con la cabeza, con lo que el Almería se planta entre los mejores de la categoría, sentenció el partido y hasta pudo disfrutar más. No fue posible, pero el 1-2 es un homenaje a la humildad, a que quien puede quiere.

De ida y vuelta

El Almería comenzó comprometiendo la salida de balón del Real Zaragoza con presión alta. Aunque en el primer minuto la tuvo Miguel Linares, con un balón picado que despejó René Román para evitar problemas a córner, el cuadro rojiblanco no dudó en pisar con balón el mediocampo del conjunto zaragocista. En el minuto 4, una buena acción de Luis Rioja por la izquierda acabó en centro para José Corpas que entró por la derecha para poner el balón en los pies de Álvaro Giménez cuyo disparo lo despejó con el muslo Cristian Álvarez a saque de esquina.

El Zaragoza estiró líneas, ejerció presión adelantada para obligar al Almería, buscando dar primero, también. De todas formas, no tuvo mucho. En el minuto 9, sí dispuso de una acción en la que, después de tocar en las inmediaciones del área, el balón le cayó a James Igbekeme y este se la puso a Alberto Soro cuyo disparo lo despejó René Román a saque de esquina, en duelo de ida y vuelta, con acciones en ambas áreas.

De todas formas, el paso dado por los de Víctor Fernández comprometió a un Almería que se mostró incómodo para sacar el balón desde atrás, perdiendo presencia en campo contrario. Cuando la tuvo se ganó el respeto del rival. En el minuto 20, Álvaro Giménez metió un balón entre líneas para Juan Carlos Real y el gallego puso un centro para que lo rematara el ilicitano. Sin embargo, Cristian Álvarez evitó el remate, anticipándose al meter una mano prodigiosa.

Llegadas locales

Pasó la tormenta, el conjunto zaragocista tuvo más incomodidad para mover el balón en campo rival. El Almería, de todas formas y con error en el repliegue, dio vida a los maños, con llegadas sin rematar ante la expeditiva actuación de los rojiblancos en su parcela, controlando la posesión pero moviéndola entre centrales y sin capacidad para hacer daño arriba a un Zaragoza buscando las subidas por banda de los laterales. En el 31, la acción la creó Alberto Benito, cuyo remate, sin apenas ángulo, lo mandó a córner René Román.

Fran Fernández optó por cerrar la izquierda, cambiando a José Corpas y Luis Rioja de lado. Por la derecha, el disparo de Pombo se marchó lejos de la portería defendida por René Román cuando se cumplían los 35 minutos de partido. El meta rojiblanco tuvo que anticiparse a Miguel Linares en la pelea por un balón dividido.

Aunque tuvo menos presencia que su rival en campo contrario, lo cierto es que el Almería siempre que pisó campo maño lo hizo para hacer daño. De hecho, en el 43, la conexión entre Álvaro Giménez y Juan Carlos Real acabó con un disparo del gallego que se quedó entre las piernas de Diogo Verdarsca. Sin que nadie impusiera su capacidad defensiva, en el 44, la ocasión fue de Álvaro Vázquez, asistido por Javi Ros, pero el disparo del delantero zaragocista se marchó fuera, antes del descanso.

Sin incomodar

En la segunda parte, el Zaragoza tuvo menos apreturas por parte de la UD Almería, pero esa sensación, lejos de incomodar a los de Fran Fernández, no inquietó ante la falta de gol y los rojiblancos se estiraron para, por banda derecha, estar cerca de desnivelar el duelo. Primero con un centro envenenado de José Corpas que despejó Cristian Álvarez y después, en la misma jugada, con un balón que Iván Martos prolongó al corazón del área y Álvaro Giménez, de tacón, buscó portería, pero el meta zaragocista, atento, metió una mano que evitó el gol rojiblanco.

En el 58 no pudo hacerlo. Una falta cometida por Alberto Benito sobre Iván Martos en el lateral izquierdo del ataque rojiblanco, cerca del área, la lanzó Juan Carlos Real con potencia, tocó en un defensor y se envenenó para el segundo palo. Allí, Álvaro Giménez se tiró con todo para meter la cabeza y el balón en el fondo de las mallas de Cristian Álvarez para trasladar más presión a un equipo que no había visto gol en los dos partidos anteriores y que lo tenía enquistado en el partido ante la UDA.

El Zaragoza lo siguió intentando y, en una acción en la que Juan Ibiza se quedó enganchado, Álvaro Vázquez cogió un buen servicio de Javi Ros para poner las tablas en el marcador de La Romareda y empezar un partido nuevo, con las tablas, y con un cuarto de hora de juego por delante, con el Zaragoza apareciendo menos que el Almería, que no dudó en buscar la victoria con fe. Corpas, en el 82, forzó un córner. Lanzado por David Rocha, apareció imperial Esteban Saveljich para cambiar los palos por palmas. Había rematado ya unos cuantos al larguero, había buscado el gol en otros, pero fue en este, imponiéndose a Diogo Verdasca y rematando de cabeza para poner a los rojiblancos otra vez mandando en el marcador y en el partido, porque aún pudo hacer más.

El tercero, primero, lo tuvo Corpas, tras una recuperación de balón de Demirovic, pero el disparo del linarense, flojo, lo sacó Cristian Álvarez con la mano. Después fue Demirovic. El bosnio forzó una falta casi en el córner. La botó de nuevo David Rocha y el remate de cabeza del delantero cedido por el Alavés se fue por el lado derecho de la meta de Cristian Álvarez y sin que quedara más tiempo por jugar.

Pellízquense, no es un sueño.