El Almería gana por menos goles de lo que merece

El conjunto rojiblanco hace un partido excelso ante el Mallorca que le permite mirar de frente a metas mayores

Juanjo Aguilera
JUANJO AGUILERAALMERÍA

El Almería borró de un plumazo y con un buen partido los dos meses que llevaba sin ganar en el Estadio de los Juegos Mediterráneos y encadena la séptima jornada consecutiva sin perder para mantener la ventaja sobre el descenso y soñar con el playoff de ascenso, al que puede que no mire de frente por los puntos, pues la distancia sigue estando a más de un triunfo, pero sí por la sensación que emana de su fútbol.

2 UD ALMERÍA

René Román; José Romera, Esteban Saveljich, Juan Ibiza, Iván Martos; Yan Eteki, César de la Hoz; José Corpas (Luis Rioja, m. 65), Juan Carlos Real (Joaquín Arzura, m. 83), Juanjo Narváez (Sergio Aguza, m. 76), y Álvaro Giménez.

0 MALLORCA

Manolo Reina; Fran Gámez, Antonio Raíllo, Martin Valjent, Pervis Estupiñán; Merveil Ndockyt (Abdón Prats, m. 65), Marc Pedraza, Salva Sevilla, Lago Junior; Dani Rodríguez (Aridai Cabrera, m. 55) y Álex López.

GOLES
1-0, m. 45: Álvaro Giménez, de penalti. 2-0, m. 70: Juan Carlos Real.
ÁRBITRO
Trujillo Suárez, perteneciente al colegio tinerfeño. Amonestó a José Corpas (m. 26) y José Romera (m. 28), de la UD Almería, y a Marc Pedraza (m. 24), Antonio Raíllo (m. 63) y Pervis Estupiñán (m. 83), del RCD Mallorca.
INCIDENCIAS
Partido correspondiente a la vigésima jornada del Campeonato de Liga de Segunda División A, Liga 1|2|3, celebrado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, con 5.796 espectadores.

El triunfo llega como consecuencia de un partido completo, puede que el mejor de los hechos esta temporada por los rojiblancos, que acabó con menos goles de los que mereció el conjunto rojiblanco, que falló dos penaltis, pero que hizo un encuentro perfecto, con control y llegada en velocidad ante un Mallorca que quiso vivir del fallo, pero el Almería no le concedió ni uno durante los 90 minutos.

Paciencia

El partido comenzó con ambos equipos fieles a su propuesta. El conjunto rojiblanco sin cometer errores, el Mallorca pendiente de que los hiciera para tratar de salir a la contra, agazapado y bien plantado en defensa. El Almería lo intentó con combinaciones, sobre todo por banda izquierda, aunque sin llegar a sorprender a Manolo Reina. En el 13, la tuvo Juanjo Narváez, pero su disparo lo detuvo el cancerbero mallorquinista.

El fútbol rojiblanco fue más de control atrás, de no permitir alegrías para el cuadro de Vicente Moreno, que consiguió que el Almería no estuviera cómodo en la circulación. El robo sí le dio opciones en dos ocasiones casi consecutivas. La primera, en el 12, con una contra que condujo Dani Rodríguez y que atajó René Román. En el 16 fue más clara con un balón filtrado al espacio de Salva Sevilla que Ndockyt no acertó a batir a René, que despejó el peligro. En una falta posterior botada por Salva Sevilla no hubo remate por la anticipación del cancerbero rojiblanco.

Al cuadro rojiblanco le faltó circulación de balón, en una fase de juego en la que el cuadro bermellón tuvo más posesión, sobre todo en campo contrario, lo que hizo cernerse el peligro ante el marco de René Román. De todas formas, el Almería anduvo sin descuido. Por banda izquierda siguió haciendo peligro, con una acción de Juanjo Narváez, pero fue por la derecha por la que pudo llegar el gol. La acción la crearon entre José Romera y José Corpas. El centro de este, en el 32, lo remató Álvaro Giménez, con ventaja, pero fuera.

Acoso y gol

Tuvo más balón el Almería pasada la media hora de juego, consiguiendo meter al cuadro mallorquinista en su terreno de juego, aunque siempre con el peligro de las salidas a la contra. En el 36, la pudo tener, pero se encontró con un bien plantado, en defensa, conjunto rojiblanco, tratando de hacer daño por los costados, al contrario que el Mallorca, que lo trató de hacer con tres puntas, pero muy juntos y casi por el centro.

De todas formas, decreció el empuje bermellón y fue el Almería el que estuvo más cerca del gol. Tanto que lo consiguió en ese minuto en el que todos los equipos quieren marcar, en el último y de penalti. Solo le faltó el 'apéndice' de la injusticia porque fue claro el derribo de Martin Valjent sobre Álvaro Giménez, que recibió el balón tras robo en el centro del campo, se paró en el área y esperó la llegada del eslovaco que picó y cometió la falta. El ilicitano cogió el balón y, con la zurda, batió a Manolo Reina para adelantar a la UDA y mandar el partido al descanso.

El inicio de la segunda parte no ofreció cambios. El Almería supo manejar los espacios. Dispuso de acciones, aprovechando los huecos. Una acción entre Juan Carlos Real y Corpas, en el 52, la despejó Pervis Estupiñán cuando el gol pareció estar cerca. En el 58, la acción fue creada por Juan Carlos Real, que se la puso a Narváez. El colombiano vio la llegada de Corpas, por el segundo palo, y el disparo del linarense lo desvió lo justo Manolo Reina.

Mejor plantado

El Almería se vio mejor plantado que el RCD Mallorca hasta el punto de que el gol merodeó el área de Manolo Reina. En el 62, un balón filtrado entre líneas por Juan Carlos Real lo dejó pasar Álvaro Giménez para entrar en el área con ventaja y esperar a Antonio Raíllo que derribó al ilicitano. Esta vez, la elección en el disparo a la derecha de Manolo Reina la adivinó el cancerbero mallorquinista que evitó el 2-0.

Creció el Mallorca en esa fase, pero pecó de inocente en la salida de balón y el Almería mató tras una gran acción de Juan Carlos Real que provocó ventaja con Álvaro Giménez y Yan Eteki. El pase para este le dejó solo para marcar, pero lo que hizo fue asistir a Juan Carlos Real que puso el segundo para dormir el duelo. Lo hizo tanto que el Mallorca pudo marcar al sacar una falta con rapidez que pudo aprovechar Abdón Prats, pero René Román, atento, atajó el balón.

Aún hubo más. El Almería siguió siendo vertical, con una velocidad de vértigo, atento, manteniendo la malla tejida el centro del campo para perjudicar la salida de balón del conjunto bermellón para atacar siempre con ventaja. Luis Rioja fue invitado por un excelso Juan Carlos Real, en el 83, para que marcara, pero el disparo cruzado del sevillano no encontró el hueco en la meta de un destacado Manolo Reina. Este aún tuvo que hacer una nueva intervención para evitar la goleada.

En el minuto 86, otro robo, este de Yan Eteki, deparó una nueva acción de peligro que acabó con Pervis Estupiñán entrando al trapo y derribando a Álvaro Giménez. Sergio Aguza recibió el 'encargo' del ilicitano para tirarlo, pero de nuevo lo atajó el cancerbero bermellón para impedir una mayor alegría, si es que la victoria, de por sí, no lo es.