UD ALMERÍA

Así en la vida como en el fútbol

Marco Motta salva los obstáculos conduciendo el balón./J.J.A.
Marco Motta salva los obstáculos conduciendo el balón. / J.J.A.

El italiano, que no cambia la UDA por el Oviedo, asegura que es el momento ganar fuera; «no estoy totalmente feliz porque sé que tenemos potencial y podemos hacer más» Marco Motta asegura que en ambos campos «se falla», pero «no miro para otro lado»

JUANJO AGUILERAALMERÍA

Marco Motta es un tipo sincero. Uno de esos jugadores a los que siempre quieres tener en su equipo. Sincero, asemeja el fútbol a la vida, tal vez porque el fútbol sea su vida. El italiano, que cumple su primera temporada completa con la UD Almería, se mostró ayer sincero en muchos aspectos, puede que sea la personalidad y es en el fútbol como en la vida, un jugador que va de frente. Se sinceró para asegurar que ha reflexionado. No olvida que ante el Córdoba o el Lugo fue amonestado a las primeras de cambio y que «no soy una persona que va a mirar mucho al lado diciendo que para mí el partido del Lugo era falta, pero sí voy a mirar lo que he hecho yo, lo que ha pasado para no repetirlo y, así como voy diciendo, que me parece también que tengo tarjeta fácil, puede ser también porque ahora me han nombrado así, porque es mi manera de jugar».

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Si se atiende a eso, con Lucas Alcaraz hay otro 'equipo'. «La línea es muy clara y esa línea está dando resultados importantes porque en casa ganamos todos los partidos, menos el último por mala suerte». Sin embargo, no utiliza paños calientes, ni Lucas, ni Motta. El italiano fue claro con respecto al partido del sábado, que es de esos que gusta jugar. «Tenemos que ganar fuera», aseguró. «Tenemos que dar ese paso al frente porque yo estoy feliz claramente de no estar en una zona en la que estábamos hace poco tiempo, pero no estoy totalmente feliz porque sé que tenemos potencial, podemos hacer más»

Por su filosofía, de la vida y del fútbol, es un jugador que puede que se 'coma las uñas' cuando no está sobre el césped. El sábado lo pasó mal por no jugar. «No me gusta para nada mirar el partido desde arriba y ha pasado este sábado. He sufrido con el equipo porque tuvimos la oportunidad de ganar el partido, porque jugamos bien, porque lo merecíamos, pero el fútbol es así, a veces te quita, a veces te da, pero ya tenemos que olvidarnos del último partido y centrarnos en el partido de Oviedo y tengo muchísimas ganas de jugar ese partido».

Lo espera, al igual que apunta hacia un partido vistoso, más allá de las dificultades. «A mí me está gustando muchísimo el Almería porque somos un equipo junto, difícil de superar, damos la cara y claramente vamos a encontrar un equipo que está muy bien porque, como siempre digo, si en la tabla está más arriba que tú eso significa que ha demostrado más o que ha hecho cosas más bonitas», anunciaba. Sin embargo, aseguraba que «no voy a cambiar el equipo del Oviedo por el mío jamás en la vida porque creo muchísimo en el Almería, confío muchísimo en mis compañeros y en nosotros. Como he dicho antes, eso tenemos que demostrarlo en el campo. Vamos a un campo difícil porque no tendremos la ayuda de nuestra gente, pero vamos a dar todo lo que podemos para volver con tres puntos más».

Lo cierto es que la cita llega escondiendo un pasado en el que cinco puntos fuera es una rémora importante. «Estoy de acuerdo con lo que piensa el entrenador. No puede pasar que pase tanto tiempo sin ganar fuera porque al final el fútbol es igual en casa como fuera. Somos once contra once y somos futbolistas profesionales y tenemos que ganar fuera. Tenemos que dar ese paso al frente porque yo estoy feliz claramente de no estar en una zona en la que estábamos hace poco tiempo, pero no estoy totalmente feliz porque sé que tenemos potencial, podemos hacer más. Tenemos que ser realistas, dar continuidad y llevar al equipo más arriba, que podemos», explicó el italiano.

Marco no creía que el partido hubiera que ganarlo desde el hotel. Se iba antes. «Me gusta este tipo de partidos porque cuando hay presión hay gente me motiva muchísimo y pienso que no tiene que ganarse desde el hotel, sino desde el entreno de hoy - por ayer- porque tenemos que mentalizarnos que sí que es verdad que estamos fuera del descenso, pero eso no puede ser un salvoconducto, sino un punto donde empezar y donde tenemos que seguir. Tenemos que volver, de una manera o de otra, con puntos, mejor si son tres y si no uno».

Lo cierto es que esta UD Almería tiene un problema con el gol, con sólo dos de los delanteros. El lateral confiaba en que no se prolongara. «Espero que no, cien por cien, pero hay veces que en el fútbol pasas momentos complicados, la que han tenido nuestros delanteros, que por una razón o la otra han puesto sólo dos goles», significaba, consciente de cuál es el camino. «Tenemos que ser fuertes nosotros para ayudarnos a estar en condición de poner más goles, porque un equipo es mucho más que un jugador. René, en ese sentido, el último partido me ha ayudado a mí, yo hay veces que ayudo a otros. Entonces, tenemos que ser fuertes nosotros con la ayuda de todos para poner a Pablo, Hicham y Juan Muñoz a intentar a hacer más goles. Yo sé que no es fácil porque siempre el delantero vive para los goles y cuando no los hace la cabeza se va un poco para acá, un poco para allá. Los tres son muy buenos futbolistas, buenos chicos, que trabajan y sé que van a salir de esta situación un poco complicada», sentenciaba.

Todo de la mano de un técnico al que alaba por su forma de trabajar. «Estamos en un buen momento, tenemos muy buena confianza, me gusta muchísimo el trabajo del entrenador, que deja las cosas muy claras y cuando tú vas al campo con las cosas muy claras tienes muy buenas sensaciones, tienes confianza en lo que haces». De este modo echaba la vista a lo hecho hasta ahora. «Cuando ha llegado Lucas Alcaraz, la línea es muy clara y esa línea está dando resultados importantes porque en casa ganamos todos los partidos, menos el último por mala suerte. Fuera, hicimos muy buen partido en Barcelona y en Granada también, un poco menos en Alcorcón». Por eso se agarra al presente y reincidía en que «tenemos que dar un paso adelante con el trabajo que hacemos todos los días y con los que el entrenador quiere».

Además, con un sistema versátil, aunque con ideas claras. «Un hombre, en la vida como en el fútbol, tiene que tener sus ideas claras y eso no puede cambiar en función de un resultado, sea hoy día de sol o día de lluvia. Él tiene su idea clara, él sabe que quiere jugar de una manera o de otra y quiere utilizar los hombres que tiene a disposición, que en los últimos periodos no son muchos porque tenemos muchas lesiones, pero creo que está haciendo muy buen trabajo y nosotros confiamos mucho en él y en su trabajo».

Sobre cómo jugar un partido, aseguraba que la adaptación es obligatoria. «Entrenamos para eso. No sé cómo vamos a jugar el sábado, pero poco cambia porque, sea de una manera o de otra, nosotros sabemos qué tenemos que hacer. A mí que me gusta hablar de lo que soy, yo sé qué tengo que hacer en un sistema o en otro y eso es muy importante para un jugador».

Y sin depender de quién esté por delante, si Fran o Fidel. «Me encuentro bien con los dos. Hay que decir la realidad. Son dos jugadores muy diferentes y, cuando juego con uno o con otro, lo más importante es conocer las características del compañero que tengo por delante e intentar complementarme con él. Fidel es un jugador más ofensivo, que se va más por dentro por características siendo zurdo y para mí también es bueno porque puedo subir la banda. Fran también es muy buen jugador que sabe jugar en esa posición, que hay veces que te ayuda más en fase de repliegue, pero la verdad es que. Honestamente, me encuentro muy bien con los dos»

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