UD Almería

Verza: «Tener que jugarse la salvación en Lugo sería el peor escenario posible»

Verza ha partido en los últimos partidos desde el banquillo teniendo minutos. /AGUILERA
Verza ha partido en los últimos partidos desde el banquillo teniendo minutos. / AGUILERA

El centrocampista oriolano espera poder certificar la permanencia este domingo en casa ante el Alcorcón

JORDI FOLQUÉALMERÍA

Está cedido por el Levante hasta el final de la presente temporada y, por tanto, es de los que no tiene ninguna vinculación con la UDA para el próximo ejercicio. Podría haberse 'escondido' esta campaña y no arriesgar cuando el apartado físico no le acompañaba y le pedían descanso para estar en mejores condiciones. Pero la plaga de lesiones de otros compañeros le ha hecho forzar en más de una ocasión en el presente campeonato. Con riesgo de romperse, como así le ha pasado en alguna ocasión. Unos problemas que no han permitido ver su mejor versión ni la más regular y continuada en su vuelta al Estadio de los Juegos Mediterráneos. Volvió el pasado verano a Almería porque era el único destino al que saldría cedido desde el Levante. Lo llamaron y acudió a la cita con la entidad rojiblanca. A la que espera dejar en la Liga 1|2|3.

Verza no quiere pensar en el 1 de julio, cuando oficialmente regrese al Levante. Ni tan siquiera en el 1 de junio, cuando el Almería despedirá la temporada ante el Lugo en tierras gallegas. Solamente tiene en su mente el partido del Alcorcón. El que aspira a la permanencia matemática. No quiere más cábalas ni dejarlo, como un mal estudiante, todo para el último día. Porque sería haber desperdiciado la segunda oportunidad seguida de certificar la salvación. Ni se le pasa por la cabeza ni desea que se le pase a nadie por la suya que queda el 'comodín' del partido en el Anxo Carro dentro de ocho días. «Ni me lo planteo. No quiero pensar más del domingo. Hay que conseguirlo porque matemáticamente se puede conseguir. De no conseguirlo, puede pasar que no dependas de ti mismo y sería el peor de los escenarios. Porque podríamos ganar en Lugo y que no valiese para mantenernos», advirtió.

Final

El oriolano entiende que la cita ante el Alcorcón «es una final». No quiso poner otro calificativo. Para que todo el mundo lo entienda. «Me tengo que repetir con todo lo que se ha dicho ya. Es una final y nos tiene que ir la vida en ello. No voy a descubrir la importancia que tiene. Son tres puntos que nos pueden dar todo o nos lo pueden quitar si al final no los conseguimos. No hay que pensar en otra cosa que no sea en sumarlos». Una afirmación que iba para todo el entorno de la UDA. Jugadores, entrenadores, directivos y seguidores. «Nos estamos jugando mucho. Permanecer en el fútbol profesional en este país, que para muchos son palabras mayores», apuntó.

Tuvo palabras para los seguidores que pueden hacer que se registre la mejor entrada en años en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. «Desde que eche a rodar el balón debe haber esa unión y ese empuje de todos». Pero, a su vez, también reconoció que depende de los profesionales que salten al terreno de juego. «De nosotros depende poner todo de nuestra parte y de la afición que anime, sobre todo en los momentos difíciles, que los habrá, en el encuentro. Cuando no salga una jugada o se pierda un balón, se debe seguir remando hasta el final. Un gol en el minuto 93 valdrá para ganar por 1-0 y hacer el gol de los tres puntos». Lo que sea para ganar y festejar la permanencia.

Se refirió también al futuro, pese a que no tenga vinculación después del 30 de junio, y de que ya llegará el tiempo de reflexión y de cambios. «Después ya se verá y para el futuro se planificará de otra manera». Pero, primero, el presente. «No nos puede ir otra cosa que pensar en este partido, porque toda la temporada se basa en esto». Y más estando en manos de la UDA. «No queda otra que ganar. Está en nuestras manos. Después puedes estar dependiendo de otros, de si un rival directo empata ante otro que no se juega nada. Es darle muchas vueltas a la cabeza». Demasiadas tras un ejercicio con muchos problemas desde el pasado verano. Jugadores que fueron llegando durante los meses de julio y agosto sin estar en su mejor momento de forma. Lesiones que han dejado, en algunos momentos, hasta con 10 bajas para preparar un partido en cuestión. Tres entrenadores diferentes a lo largo del curso, aunque esto último es algo 'habitual' en el club almeriense.

Todo puede quedarse como una pesadilla superada este domingo. Quedará una última cita liguera. A la que espera llegar, como mínimo, en su actual situación fuera de los puestos de descenso. Es habitual, salvo un partido marcado por lo que se juega el rival, que tal y como quede la clasificación en la jornada 41 así se quede en la 42. «La última jornada, como se haya llegado en la clasificación, así queda». Puso el ejemplo del pasado curso. Cuando todo se decidió en la penúltima jornada. Justo la que afrontan ahora y que se jugará toda al unísono el domingo desde las 20.30 horas.

 

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