UD Almería

La venganza eterniza el odio, pero...

Lanzador de cuchillos. Rubén Alcaraz, un especialista en lanzar faltas, conduce el balón durante un entrenamiento./J.J. AGUILERA
Lanzador de cuchillos. Rubén Alcaraz, un especialista en lanzar faltas, conduce el balón durante un entrenamiento. / J.J. AGUILERA

El Almería pretende sumar ante Osasuna un triunfo que 'devuelva' los puntos perdidos en El Sadar, pero sobre todo dé estabilidad

JUANJO AGUILERAALMERÍA

Una vuelta es tiempo suficiente para que haya pasado tiempo como para que la venganza pueda servirse en plato frío. Dicen que la venganza eterniza el odio, pero a decir verdad el fútbol es una venganza continua si se entiende como un motivo para ganar, si es que este, el hecho de sumar tres puntos, no es un fundamento suficiente. El Almería pretende sumar un triunfo que quite 'hierro' a la derrota de la primera vuelta en El Sadar, pero esta es una razón nimia si se compara con todo lo que puede 'comprarse' con la suma de los tres puntos que hay en juego.

Los rojiblancos, si lograran hacerse con los tres puntos que se ponen en juego desde las ocho de la tarde-noche en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, pueden meter aún más distancia con la zona de descenso porque hay enfrentamientos directos o, como ocurre con el duelo en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, partidos entre equipos que están en posiciones de privilegio y otros que sufren en la zona conflictiva. Lo cierto es que como que el jueves decía Lucas Alcaraz, a este, más allá de la propuesta del rival y de lo suponen sus números, lo que le preocupa es que «todos los que participen nuestros den de uno ocho para arriba, que estemos intensos, que a nivel colectivo sepamos jugar el partido. Dentro de los partidos hay muchos minipartidos, que sepamos jugar cada partido y cada minipartido y que eso nos haga tener todo ese rendimiento y toda esa decisión para ganar».

Con las sensaciones de Lorca

Lo que está claro es que el equipo viene con las sensaciones del triunfo conseguido en Lorca el pasado sábado. Más allá de que la primera parte fuese gris tirando a negro, de lo que no hay duda es de que el conjunto almeriense ganó al final de los 90 minutos, que es cuando deben ganarse los partidos. Y esa victoria permite, por segunda vez en la temporada, sumar dos victorias consecutivas. En la primera ocasión no fue posible porque, tras ganar en Tarragona, no se pudo pasar del empate en casa frente al Oviedo. Lograrlo hoy sería más importante, entre otras cosas, por el 'pedigree' del rival en cuestión. Porque, como expresó el técnico rojiblanco, «está claro que tanto Granada como Sporting u Osasuna son equipos que tienen una capacidad económica a la hora de confeccionar las plantillas que el resto no tenemos».

El Lorca, con ocho derrotas consecutivas, puede quedarse muy lejos si los rojiblancos suman los tres puntos

Osasuna, que es el caso, comparece con un equipo fuerte que mantiene el bloque del año pasado, con mucha calidad, sobre todo en el centro del campo con Arzura, Lucas Torró, Borja Lasso, Fran Mérida, De las Cuevas o Rober Ibáñez, llegado del Valencia, con poco error, que domina los partidos, con mucha calidad y mucho acierto, todo bajo la 'batuta' de un Diego Martínez, que sabe sacar rendimiento a un conjunto intenso sin balón que provoca muchas incomodidades a los rivales, sin apenas ocasiones. De hecho, encaja medio gol por partido fuera -6 en 12 encuentros, que son 10 goles menos que los que encaja en casa-.

Enfrente, una UD Almería otra vez con el problema de las ausencias. La semana ha sido complicada en los rojiblancos. Lucas Alcaraz, de hecho, ha tenido que trabajar 'en minoría' porque ni Verza ni Caballero -uno concede equilibrio y el otro marcó en Lorca el primer gol y forzó la falta de la que nació el golazo de Rubén Alcaraz-. Sin embargo, el granadino quitó 'hierro' a ese problema, comparado con esa fase de la competición en la que tuvo, con tres jugadores menos -en el mercado invernal llegaron Soleri, Sulayman y Lass-, hasta ocho bajas.

La baja del oriolano José Antonio Verza concede la posibilidad de jugar como en la segunda parte en Lorca, que fue cuando el equipo respondió, pero también es cierto que en el Artés Carrasco fue como aquello de 'perdidos al río'. No valía ni el empate y el cuadro de Lucas Alcaraz se vio obligado a enmendar todos los males, que fueron muchos, expuestos en la primera parte. Con Sulayman Marreh, tampoco sería descabellado ver a este en ese centro del campo, acompañando a Mandi y Rubén Alcaraz.

Está claro que los rojiblancos tienen un cinco atrás consolidado, con René bajo palos; Marco Motta y Nano, en los laterales, y con Ángel Trujillo y Joaquín Fernández, en el centro. De todas formas, a lo largo de la semana se han visto trabajar a Fran Rodríguez por la banda derecha, y a Pervis Estupiñán, por la izquierda, pero esta situación puede responder más a las molestias que el lateral zurdo malagueño padeció como secuelas del envite en Lorca.

Si aparece Sulayman, quedarán tres plazas, con Fidel y Pozo en los costados, aunque el malagueño se 'pierde un poco' en esa posición y no entre líneas, con posiblemente Soleri o Hicham en punta. Si Alcaraz se decanta por dos mediocentros, Fidel podría aparecer por la izquierda y Lass por la derecha, mientras Pozo se quedaría por detrás del hombre en punta.

Obligado a ganar

Osasuna llega a Almería con necesidad de lograr los tres puntos en juego. Con uno de los presupuestos más altos de la categoría, el equipo rojillo está fuera de los puestos de ascenso, ya sea por el camino del salto directo o por el del playoff, y necesita sumar puntos, lo que puede suponer una presión para un equipo que llegará a Almería con algo a favor y es su solidez fuera de El Sadar, con cuatro partidos perdidos lejos de su casa de los doce disputados, fuerte como visitante y terrible para aprovechar los fallos del rival que se ponga enfrente.

El conjunto navarro viajó ayer tarde en vuelo chárter hacia Almería, con 19 jugadores en la convocatoria. Todo apunta a que podrían ser titulares tanto Clerc, que fue baja por sanción frente al Rayo Vallecano y que es un fijo en las convocatorias rojillas, como Rober Ibáñez, con el que Diego Martínez probó en la segunda línea esta semana aunque regresa a la convocatoria después de perderse los dos últimos encuentros por una lesión muscular.

El equipo rojillo viaja con la única baja del delantero balear Xisco Jiménez, el máximo goleador del conjunto osasunista. Su ausencia es consecuencia de una rotura en el bíceps femoral derecho, una baja que está notando el cuadro navarro en las últimas jornadas.

Diego Martínez, que ultimó la preparación del partido con una sesión a puerta cerrada en Tajonar, tiene previsto introducir dos cambios en el equipo titular. El primero es el comentado de Carlos Clerc por Sebas Coris, en el carril izquierdo, y el otro el de Borja Lasso por Roberto Torres en la media punta.

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