UD Almería

Rubén Alcaraz, el jugador que no sabe hacer goles feos

Rubén Alcaraz 'prepara su fusil' para ejecutar otro golazo que dejó sin vida al Lorca./AGENCIA LOF
Rubén Alcaraz 'prepara su fusil' para ejecutar otro golazo que dejó sin vida al Lorca. / AGENCIA LOF

El pichichi de la UDA 'enseña' sus armas para sacar rendimiento a las faltas | El barcelonés asegura que no le presiona lanzarlas, «es una presión que me gusta y que me empuja para hacerlo bien, como me está saliendo»

Juanjo Aguilera
JUANJO AGUILERA

La UD Almería ha marcado esta temporada 23 goles. Lo ha hecho de todos los colores, de cabeza, con la zurda, con la diestra, de penalti. Sin embargo, hay algunos que tienen un brillo especial, son los que llevan la firma del pichichi. Rubén Alcaraz ha marcado ya cinco goles y todos de una bella factura. Se podría decir que el barcelonés es ese tipo de jugador que en su currículum puede añadir que, además de ser un gran recuperador -es el que más balones recupera de la Liga 1|2|3-, no hace goles feos.

Es el pichichi de la UD Almería gracias a poner la firma a cinco goles brillantes. Sólo uno no dio puntos y es, curiosamente para él, su mejor lanzamiento, el que puso el 2-1 en el Nuevo Los Cármenes. Otro, sin demasiada trascendentalidad, puede que sea el gol de la Liga, el que le hizo al Zaragoza. Todos, los que no dan puntos o los que sí, tienen algo en común: la ejecución y la confianza en hacerlos. Ese quizás sea el mejor punto de una serie de acciones antes de la ejecución, en la que ni el portero ni la barrera juegan un papel importante. «Yo me concentro en mi carrera, en el balón y sobre todo en la manera de golpear. Si yo, en este caso, hago bien la carrera, golpeo y pongo bien el pie de apoyo es muy difícil que el balón me lo pare el portero». Toda una declaración de confianza. Pero hay más puntos.

Cómo lanzarla

El balón parado siempre ha sido un recurso importante. El Almería de Emery hizo 16 goles que reportaron 23 puntos al equipo, en aquella campaña en Primera. Alcaraz ya le ha dado unos cuantos puntos a la UD Almería porque, salvo el gol en Granada, el resto contribuyó a ganar partidos. El gol, el lanzamiento de una falta o de un saque de esquina sobre todo, conllevan una serie de mecanismos que no son casuales.

La falta, tiene su sitio perfecto, como explicó ayer Rubén Alcaraz. «Si yo puedo elegir, las prefiero más centradas o incluso un poquito más lejanas» al borde del área. El sábado en Lorca la ejecutó más atrás de donde se produjo, por picardía. «Sí porque el árbitro me indica que tengo que colocarla muy cerca de la línea y a mí me gusta un poco más lejana, porque el golpeo mío es más limpio, más tenso y me da tiempo a que baje el balón, así que intento alejarla un poquito».

Si se observa la ejecución del barcelonés, es una especie de folha seca que sube y baja a velocidad 'endiablada'. «Con los compañeros lo hablamos a veces. Es algo que es un mecanismo, por así decirlo, que me sale, que nace de mí y este año me están saliendo muy bien».

De su mecánica, resaltó que los importante, «cuando hay una falta o cuando pasan estas acciones, es darle la importancia que hay y sobre todo el nivel de confianza que tiene el jugador. Lo afronto con ganas y sé que es una falta que nos puede dar mucho. Estoy a un nivel de confianza alto, es una ejecución que es innata, pero además es perfección, porque lo trabajo, no diariamente pero sí semanalmente y me están saliendo bien».

Nadie cerca

Cuando la falta se sanciona, él coge el balón, pero lo hace sin 'resistencia' de compañeros. Nadie se aproxima alrededor de donde se ejecuta. «Ese momento también para mí es bueno porque el equipo sabe la importancia de la falta, el equipo me arropa, viene y me dice que espera de mí sacar algo bueno. Para el jugador le da más importancia». Y no produce presión. «A mí me empuja. Es una presión que me gusta y que me empuja para hacerlo bien como me están saliendo las cosas».

Ni el portero ni la barrera rival juegan un papel importantísimo en la ejecución. Lo explicó así, sin dudar. «Sí que es cierto que en esta categoría nos conocemos todos. En esta faceta me conocen los porteros, me conocen los rivales, intentan hacernos menos faltas, pero yo me concentro en mi carrera, en el balón y sobre todo en la manera de golpear. Si yo, en este caso, hago bien la carrera y golpeo y pongo bien el pie de apoyo es muy difícil que el balón me lo pare el portero».

Para llegar a esa conclusión, el entrenamiento durante la semana es algo esencial. «Hay un día a la semana que cogemos cuatro o cinco jugadores del primer equipo que simulamos una barrera y lo trabajamos. Creo que los lanzamientos de falta son un mecanismo que tienes que coger, que habituarte para golpear bien. Lo trabajamos»

Así salen goles que no son 'normales'. «Sobre todo los aficionados me pasan vídeos y todos son golazos, pero como jugador la opinión que tengo es que tengo ganas de meter un gol feo, de llegar al área pequeña y marcar para decir que yo también sé hacer goles feos».

Una faceta innata. «Sí que es cierto que siempre se me ha dado bien porque creo que es algo innato, pero este año estoy destacando en esta faceta», confesaba.

Y la misma refleja una gran efectividad. «Yo también me sorprendo, entre comillas, porque es una faceta en el juego que es muy difícil, pero la efectividad es la que es y ojalá pueda seguir aumentándola, porque es una faceta que nos está dando puntos, nos está dando vida y espero seguir creciendo».

Dedicatoria especial

El gol de Lorca, tan importante, tuvo una dedicatoria especial para Juan Ventaja, uno de los utilleros del equipo. Pudo hacerlo con la afición, a la que le debe una dedicatoria, pero se fue a buscar a 'Juanillo'. «Sí que es cierto que me hubiera gustado ir a la afición porque creo que eran las ocho de la noche, hacía mucho frío, se desplazó mucha gente y me hubiera gustado. Cuando acabó el partido lo pensé y dije que se merecía la afición que fuera para allí, pero cuando metes un gol no piensas para dónde ir. Me fui para el otro lado, sin querer, inconscientemente, y me fui a Juanillo a abrazarle porque son de las personas que hacen un club grande. Es un tío diez, que está con nosotros al cien por cien en tema de material, hace crecer a un club y creo que se lo merece».

El golazo y la victoria, de todas formas, no impide el realismo con el que Rubén Alcaraz afronta lo que viene y lo que se ha ido. Lo de Lorca era un partido para ganarlo, no para jugarlo, pero sí que es cierto que tuvo fases grises, tirando a negro. «Yo entré al vestuario, cuando acabó el partido, y dije a los compañeros que habíamos ganado no haciendo un gran partido, pero que también habíamos hecho grandes partidos y los habíamos perdido. Es una competición larga y de muchos partidos y no siempre tienes el resultado de conseguir puntos jugando bien. Entonces, sí que sabemos que no hicimos un gran partido, pero lo importante era sacar los tres puntos». De los perdidos, se queda con el partido en Oviedo, «incluso ellos nos dijeron que hicimos un gran partidos y fuimos de los mejores equipos que han pasado por el Tartiere. Al final, la competición lo que nos quitó ese día nos lo dio en Lorca y es larga y hay que seguir creciendo como equipo, que hay que conseguir la salvación lo antes posible».

El resultado sirve para encarar la semana de otra manera. «El día a día se hace más fácil, así que encaramos una buena semana contra un gran rival y con nuestra afición, que creo que es importante, y a ver si conseguimos dos victorias consecutivas». Porque habla con seguridad cuando dice creer. «Dependemos de nosotros mismos, así que no hay que mirar a los rivales contrarios y nosotros haciendo nuestro trabajo la semana se hace más corta y mejor».

Esta tiene al frente un rival difícil, tras el cual habrá que ir a Sevilla para, ganando, ver las cosas de otra manera, además yendo a la capital hispalense sabiendo que en la última salida se ganó fuera. «Creo que es lo más importante y pasa la salvación por nuestro campo, pero sobre todo si mejoramos esa estadística fuera todo se va a hacer más fácil, así que sí que es cierto que lo afrontamos con mejor sabor de boca porque la última salida conseguimos los tres puntos».

Si se consiguen el sábado, el domingo será como el pasado. «Relajado, pero soy un enfermo del fútbol y vemos muchos partidos de Segunda División. Los sigo porque me gusta, no porque tenga que estar pendiente de los demás rivales y de los demás excompañeros que tengo en la categoría. Creo que lo sigo porque es algo que amo», sentenciaba el talentoso centrocampista de la UD Almería.

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