UD Almería

La plantilla de la UDA tiene un nuevo aliciente para lo que resta de temporada

Pablo Caballero marcó en la primera jornada en Tarragona y en Lorca./IDEAL
Pablo Caballero marcó en la primera jornada en Tarragona y en Lorca. / IDEAL

Pablo Caballero, delantero del cuadro rojiblanco, espera que en Valladolid «podamos dedicar la victoria a Gabriel»

JORDI FOLQUÉALMERÍA

El vestuario de la UDA tiene un nuevo aliciente para lo que resta de temporada. Los pupilos de Lucas Alcaraz, como ha ocurrido con todo el resto del club, han seguido al minuto todo lo relacionado con la desaparición, y posterior asesinato, del pequeño Gabriel Cruz. Desde que se supo que había desaparecido, en cada comparecencia de prensa mostraban su esperanza de que se encontrase con vida. Una vez se supo el fatal desenlace, las muestras de apoyo hacia la familia no han parado. Y, desde el domingo, lo llevarán incluso ese apoyo en su equipación. «Queríamos que fuera cerca del corazón, pero por la reglamentación no nos han dejado y será en el pantalón», apuntaban ayer desde la plantilla. El 'pescaíto' lucirá hasta que acabe el curso.

Ayer era Pablo Caballero el que hablaba con la prensa para, entre otras cosas, dar su opinión sobre la iniciativa. Y le costó articular palabra cuando el fútbol se dejó a un lado y se tocó la fibra sensible tras unos días de incertidumbre. Tanto ha sido así que, en el último partido disputado por los rojiblancos, los jugadores de la UDA, junto a los del Rayo, salieron al campo con una camiseta con la imagen de Gabriel Cruz y la esperanza que se truncó menos de 24 horas después. Una circunstancia que recordaba el delantero argentino. «A todos nos ha afectado mucho, es una tristeza enorme», dijo el '20'.

En la piel de los padres

Se ponía en la piel de los padres y, además de no encontrarle ninguna explicación a lo sucedido, reconocía que podría verse en una situación similar. «Yo soy padre de un niño y te das cuenta que esto le puede pasar a cualquiera. Me resulta difícil hablar». Tuvo que interrumpir en varias ocasiones su respuesta por la emoción al pronunciar sus palabras en la sala de conferencias del Estadio de los Juegos Mediterráneos.

Caballero quería encontrar un argumento más para dar lo mejor de cada uno desde el domingo. «Jugaremos en Valladolid por Gabriel, apretando los dientes, y ojalá le podamos dedicar un triunfo a él y a su familia. Para mí, como para el resto de compañeros será un orgullo llevar en la equipación un símbolo que lo identifica y lo recuerda».

Ya en el plano deportivo, la UDA afronta ahora dos partidos seguidos lejos del Estadio de los Juegos Mediterráneos. Primero será en Valladolid y, dentro de nueve días, en Reus. Una circunstancia que podría poner la alarma en el vestuario rojiblanco. En los últimos años, el plantel no se ha caracterizado en sacar buen rendimiento lejos de Almería. Pero ahora es todo lo contrario. Llevan tres salidas puntuando. Lograron sendos triunfos en Lorca y Sevilla (dos equipos en puestos de descenso), además de un punto en cancha del líder de la competición. La igualada en Huesca les ha hecho ver que «podemos ganarle a cualquiera», apuntó.

Sensaciones

También se tiene esa sensación, pese a la derrota final, tras el pasado encuentro casero frente al Rayo Vallecano. Oscenses y madrileños son los dos primeros clasificados y, por tanto, ningún rival al que se midan tendrá el potencial demostrado. «Los dos últimos partidos ante los dos primeros clasificados de la Liga, como son el Huesca y el Rayo, han supuesto el convencimiento de que podemos estar a la altura de cualquiera, y el domingo, en Valladolid, ocurrirá lo mismo».

Eso sí, respeto máximo a los de Luis César Sampedro. «No cabe duda que va a ser un encuentro muy complicado. Ellos seguro que saldrán a apretar y a llevar la iniciativa. Tienen potencial ofensivo y al máximo goleador del campeonato, pero a pesar de todo ello nosotros vamos a ir a ganar, no a verlas venir». Una declaración de intenciones que se pudo ver en los primeros minutos en Huesca, aunque no tanto el pasado fin de semana contra el Rayo.

Lo que sí tiene claro es que no deben pensar en el final de la temporada. Ni en llegar a los 50 puntos. Para sumar los 13 que les restan, asumen la filosofía del Cholo Simeone. «Ir partido a partido. Si pensamos más allá de Valladolid, nos equivocaremos. No podemos ir por delante», aseguró. Ni tan siquiera piensa en los equipos que están en puestos de descenso. Ni en los cinco puntos que le sacan a la Cultural Leonesa ni que el Córdoba haya sumado los últimos partidos como victorias y esté a siete de las posiciones de salvación, cuando ha sumado 25 puntos en total, justo la mitad de lo que se entiende que será necesario para lograr la salvación.

Continuidad

Y en el plano personal, Caballero espera contar por fin con la regularidad y continuidad que le ha faltado esta campaña. «Me encuentro ya bien, quizá algo falto de ritmo, pero esto es algo normal porque he tenido dos lesiones que por supuesto no esperaba. A partir de ahora, estando disponible, quiero sentirme útil para el equipo y poder sumar y aportar lo máximo».

Y el equipo lo necesita. Sobre todo porque sigue la sequía entre los delanteros. Porque, en Reus, no podrá estar Edoardo Soleri (convocado con la selección italiana sub21) y, según lo visto en las últimas semanas, el argentino es la alternativa al transalpino, aunque Lucas Alcaraz haya tirado de Juan Muñoz o de Hicham en algunos partidos.

 

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