UD Almería

Los pequeños detalles

Esteban Saveljich intenta evitar que Federico Piovaccari, que marcó el gol de la victoria cordobesista, prolongue de cabeza./AGENCIA LOF
Esteban Saveljich intenta evitar que Federico Piovaccari, que marcó el gol de la victoria cordobesista, prolongue de cabeza. / AGENCIA LOF

A los rojiblancos les faltó en la segunda parte la intensidad que sí tuvo en los partidos anteriormente disputados y que acabaron con victoria El Almería demostró en Córdoba que puede ganar a cualquiera y perder con cualquiera

Juanjo Aguilera
JUANJO AGUILERA

El fútbol está repleto de muchas cosas que, unidas, permiten ganar o perder un partido. Una de esos pequeños detalles son la intensidad. El Almería la ha expuesto en la mayoría de partidos, como una condición 'sine qua non' para pelear por conseguir la victoria. Sin embargo, en Córdoba, aunque el equipo de José Ramón Sandoval no le apretó en la primera parte y jugó cómodo, el conjunto indálico careció de esa intensidad necesaria para conseguir la victoria.

Los rojiblancos cayeron ante uno de los pocos equipos de la llamada División de Plata que no había conseguido la victoria en las siete primeras jornadas del campeonato liguero y el resultado del Nuevo Arcángel no hace otra cosa que servir de muestra de la igualdad a la que está 'agarrada' la competición, en la que cualquiera puede ganar a cualquiera o, lo que es lo mismo, que si no se cumplen los 'cánones' competitivos la derrota puede cosecharse ante cualquier rival, sin tener en cuenta que, por ejemplo en este caso, eran siete los puntos de diferencia que, cuando se habla de siete jornadas disputadas, pueden ser para tomar en cuenta.

Del mismo modo, la lección es válida para pensar en el partido del próximo sábado. El rival, la UD Las Palmas, aventaja a los rojiblancos en cinco puntos, lucha por estar en el playoff de ascenso o el ascenso directo, si se pone a tiro, pero es indudable que, pese al potencial económico, jugará, como se suele decir, con once, idéntico número que, de salida, pondrá el conjunto rojiblanco. A partir de ahí, será cuestión, entre otras cosas, de vivacidad para imponerse lo que conceda o no la victoria.

La intensidad

Cuando hay dos equipos con una propuesta de calidad y futbolística parecida, las diferencias quedan al descubierto a costa de la intensidad que se emplee a lo largo del partido. Ahí estuvo, precisamente, la diferencia que, al final de los 90 minutos de juego, marcaron la derrota unionista en el Nuevo Arcángel. El Córdoba supo 'madurar' el partido para, sin sufrir en exceso en la primera parte llevada cómodamente por los rojiblancos aunque ausentes de presionar en acciones ofensivas, que en la segunda se decantara a su favor.

El conjunto de Fran Fernández careció del dominio que, en las áreas, había plasmado en los tres partidos ganados, en los que solo había encajado un gol -el que le valió para que el Real Zaragoza empatara el partido de la quinta jornada-. Es volver a las 'andadas' con el conocimiento expuesto por el técnico rojiblanco, al término del partido, de la obligación de manejarse en las dos áreas, la propia para no encajar y la contraria para desnivelar la contienda a favor. «Debemos ser más intensos en las marcas. Como bajemos la intensidad nos irá mal», dijo el zapillense en la sala de prensa del Nuevo Arcángel. Y es así, solo así, como las opciones por ganar no quedan sujetas con 'pinzas' a un golpe de suerte, también necesario, para estar a la altura de rivales con un mismo corte futbolístico.

Volver

La lección que le dio el Córdoba, con más presencia en el área rival que la UD Almería, debe ser tomada en cuenta por los rojiblancos y ser conscientes de que para ganar a cualquiera se debe, como mínimo, igualar la intensidad con la que actúe el rival, cosa que no hizo el equipo rojiblanco en el partido del sábado. Un suceso que no ocurrió porque no lo supieran hacer, sino tal vez por un descuido en la forma de encarar el encuentro.

El Almería fue favorito en Córdoba por primera vez en lo que va de campeonato liguero y tal vez por ese motivo se vio superado ante un rival que no se había mostrado sólido, como sí estuvo el sábado, en ninguno de los partidos anteriormente celebrados.

La falta de gol hizo que los rojiblancos se quedaran sin ver portería rival por tercera vez en ocho jornadas, del mismo modo que vio truncada su racha de imbatibilidad que duraba 277 minutos. El Real Zaragoza marcó a falta de 23 minutos para que se cumplieran los 90 de aquel partido y el Córdoba lo hizo pasados 74 minutos del inicio. Entre medias, como se recordará, dos victorias 'sin tacha' ante el CD Numancia y Reus Deportiu.

Ahora, queda centrarse en el próximo rival, el primero de los tres que los rojiblancos tendrán en nueve días. Ante Las Palmas se jugará el sábado, a las 20.30 horas, para volver a jugar en el Estadio de los Juegos Mediterráneos el próximo jueves, día 17 de octubre, en partido de Copa del Rey frente al Reus. La semana larga terminará el domingo, día 21, con un duelo especial pues será en Albacete ante el equipo de Luis Miguel Ramis.

 

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