Ideal

UD Almería
Mirada al frente. Raúl Lozano y Alfonso García miran al frente. Lo primero es renovar al salmantino.
Mirada al frente. Raúl Lozano y Alfonso García miran al frente. Lo primero es renovar al salmantino. / UDA.

UD ALMERÍA

Manos a la obra

  • La UDA, con once en plantilla, inicia el trabajo de la construcción de un proyecto con secretario técnico y entrenador como primeros pasos

Que no pase como en el recientemente clausurado torneo liguero, en el que la casa se construyó casi por la cubierta, olvidándose de que cualquier obra debe empezar a construirse desde los cimientos. Tras los intentos por la contratación de un secretario técnico o director deportivo, el nombre de Martín González fue el que más sonó para acabar desestimando la oferta ofrecida y marchándose al Real Oviedo a la misma vez que se formaba una comisión deportiva en la que estarían Andrés Fernández, destituido junto con Fernando Soriano, y Ángel Luis Catalina, en lo que fue una pérdida de tiempo por la tardía decisión de la contratación de un secretario técnico para la entidad.

Por eso, la presencia de esa figura, necesaria, no debe tardar en llevarse a cabo. En ese sentido hay que valorar el trabajo llegado a cabo por Raúl Lozano, que en su etapa en el Sporting de Gijón consiguió hacer un equipo avalado por los resultados finales, avalados por un tiempo que no ha tenido en la UD Almería, pues llegó a finales de febrero sin opciones de hacer movimientos para reforzar al equipo, con el mercado cerrado, como es obvio. En esa etapa hizo lo que debería ser recomendación obligatoria para esta nueva era y que es la contratación del técnico que dirija el nuevo proyecto.

El trabajo también tiene que ver con la construcción de un equipo, nuevamente y como en años anteriores, pues son once los jugadores que ahora mismo hay en plantilla y 14 que han quedado desvinculados, entre los que está Chuli -el autor de los dos goles que hizo el Getafe y que fue casi como una 'puñalada trapera-, aunque no volverá si el Getafe asciende o Iago Díaz, que se marchó cedido a la Cultural Leonesa con la condición de quedarse en el equipo leonés si este lograba el ascenso, como así ha sido. La situación puede repetirse si el Albacete, que jugará la final por el ascenso a la División de Plata, logra el salto. Hasta allí llegó cedido Iván Sánchez, que también lo hizo con esa opción de compra.

El futuro

A la vuelta de la esquina está una nueva temporada en la que se debe mejorar, y mucho, para no repetir las malas experiencias vividas en años anteriores, el presente de forma más reciente. Todo, en gran medida, por no haber atado los puntos fuertes necesarios antes de comienzo de la temporada. La del secretario técnico es una. El trabajo efectuado por Raúl Lozano ha sido fundamental. Se le encomendó un técnico que lograra la permanencia y, aunque esta situación cambió por la implicación de los futbolistas -sin esta hubiese sido imposible aunque hubiese venido el mejor técnico del mundo-, lo cierto es que con Ramis en el banquillo hubo esa toma de 'decisiones' idónea por parte de los jugadores y un rendimiento que estos no habían dado con anterioridad, en la etapa de Fernando Soriano.

A partir de ahí, problemas en la confección de plantilla, sin que hubiese ese fondo de armario que necesitaba el equipo en algunas zonas del campo. A lo largo del campeonato, se demostró con la 'dualidad' de algunos jugadores y la llegada de otros en el mercado de invierno que dieron al equipo la consistencia y el equilibrio necesario para sacar el primero de los objetivos, el de la permanencia, aunque sin tiempo para pensar en metas mayores.

La escasez de centrales de confianza -Morcillo fue el más utilizado, con Ximo Navarro y Joaquín Fernández que 'taparon' espacios en banda o centro del campo, y Ángel Trujillo como acompañantes-, la de centrocampistas de un corte distinto y un 'suplemento' para Quique González, como hombre en punta, no existió porque Juanjo Expósito, que llegó para dar goles, no los hizo y de eso se 'dolió' el equipo en diversos momentos de la temporada.

Por eso, el futuro empieza hoy. En fútbol sólo se vive el presente, pero si no se hacen bien las cosas a veces ni se sobrevive. El trabajo tiene que comenzar hoy mismo con la toma de decisiones necesarias para cambiar lo que viene de aquí en adelante y marcar retos con los pies en el suelo, pero con la intención de por lo menos no tener que llegar al último tramo de la competición para solucionar los errores del pasado.

Lo que hay y lo que no

Por lo pronto, el conjunto rojiblanco dispone de once jugadores que mantienen relación contractual con la UD Almería y hay de todo, menos portero, al menos por ahora. El equipo rojiblanco, salvo novedades que puedan llegar por marchas en este próximo mercado, comenzará a trabajar en las primeras semanas de julio, en torno al día 10, con los defensas Marco Motta -todo un descubrimiento que quiere hablar con el presidente-, Nano -otro alivio con su llegada-, Trujillo y Morcillo; los centrocampistas Fran Vélez, Pape Diamanka, Joaquín Fernández, Javi Álamo, Fidel y Pozo y los delanteros Quique y Chuli -que si el Getafe ascendiese deberá quedase en el Coliseum Alfonso Pérez-.

Los catorce más que había en plantilla algunos tienen ya lugar de destino, como son los casos de Iago Díaz, que se quedaría en la Cultural Leonesa si lograba el ascenso -como así ha sucedido-, Julián Cuesta, Isidoro, Henrique Sereno, Ximo Navarro, Borja Fernández, Corona, Ramón Azeez, Antonio Puertas, Jonathan Zongo, Karim Yoda, Juanjo Expósito y Kalu Uche. Sin olvidar que, como Iago Díaz, Iván Sánchez tiene billete de ida y vuelta si el Albacete asciende.