Ideal

UD Almería
Luis Miguel Ramis, entrenador de la UDA, da instrucciones a sus jugadores.
Luis Miguel Ramis, entrenador de la UDA, da instrucciones a sus jugadores. / AGUILERA

UD ALMERÍA

El futuro empieza mañana

  • Luis Miguel Ramis insiste en que no hay margen de error y que la UDA no depende de nadie

Luis Miguel Ramis, entrenador del Almería, no cambia su semblante ni en las buenas ni en las malas. Se ha acostumbrado, durante su estancia en Almería, en dejar a un lado cualquier momento de euforia que ha tenido el entorno, cuando se salió de los puestos de descenso, al mismo tiempo que ha sacado el lado positivo cuando su equipo no ha dado la mejor versión y, por tanto, no ha sumado puntos. Ayer, en su última comparecencia en una previa esta temporada, el tarraconense no tenía intención de cambiar. Como si fuese un jugador de póker, nunca se sabe si lo que tiene es un farol o la mejor de las manos posibles. Discurso sereno y en defensa de los suyos. Principalmente porque sabe que está en sus manos. Las de un colectivo que no ha sido regular en las dos campañas que finalizan mañana. Solamente sí lo han sido cuando peor se veía el futuro. Todo lo contrario a cuando todo parecía claro en el horizonte. Ahora, tanto Ramis como los jugadores, saben que el futuro comienza mañana. El de la entidad sobre todo.

Quizás por ello el exCastilla recalcó bastante que el plantel ha sabido reponerse de los peores momentos. Cuando todo parecía perdido y nadie dada un euro por lograr la salvación. Ahora, que dependen de lo que hagan sin importarles lo que logren Alcorcón, UCAM o Nàstic, recordatorio del entrenador para que no se crean que todo está conseguido. «Llevamos con el cuchillo en el cuello muchas semanas por unas razones o por otras. Lo que pasa es que cuando quedan jornadas por delante, no parece definitivo. Siempre tienes una más y una más. Aquí ya no hay una más. Es la que es». Un claro mensaje de que está prohibida la relajación. No ya porque no haya un nuevo partido. Prohibida en minuto alguno pensando que el partido puede ser largo y que hay tiempo hasta el final para lograr el objetivo de la salvación, ya sea con una victoria ante el Reus o con un simple empate.

Y como si se tratase del famoso 'palo o zanahoria', Ramis aplaudió a los suyos por el gran tramo final de temporada que han hecho. Solamente con números de playoff de ascenso (o de ascenso directo) se podía revertir la situación que el vestuario provocó en la primera mitad de la campaña. «Hemos conseguido llegar al final dependiendo de nosotros mismos. Es algo que lo hubiéramos firmado hace unas semanas». Lo saben los futbolistas y la labor del responsable deportivo esta semana ha sido «no molestar mucho».

Lado bueno

En casi todas sus respuestas quiso sacar el lado bueno de sus pupilos. Teniendo claro que esta semana ha sido más de olvidar lo sucedido en Getafe que de otra cosa. Para que los que salten al campo tengan en su mente los buenos momentos y no las pifias que se han producido de manera constante, para sumar 19 derrotas en el ejercicio. «Si estamos aquí es porque hemos tenido una buena racha de resultados. Nos costó seis semanas salir de los puestos de descenso (tras su llegada al equipo rojiblanco), ahora llevamos seis fuera y vamos a muerte a por la séptima que nos pueda dar la salvación definitiva», señaló.

A su juicio, no hace falta que se les hable mucho sobre conceptos tácticos o de otra índole. Porque es un encuentro en el que deben saber lo que hay en juego. Todo por parte del Almería y nada, a nivel clasificatorio, en el Reus. De nada vale lo logrado durante todo el campeonato. Llegarán un conjunto que depende de su resultado para mantener la categoría ante otro que ya ha hecho todos los deberes, aunque la pasada semana, sin jugarse nada, le ganó 2-0 a un Real Valladolid que estaba en puestos de playoff de ascenso. «En este tipo de partidos de poco sirven las estadísticas de toda la temporada. Es el momento de centrarse en el partido, de poner los cinco sentidos, de saber que en casa somos fuertes y poner la mirada solamente hacia delante y de ganar el partido». Ni más ni menos.

Lo que sí entiende es cualquier reacción del público al acabar el partido. Entiende que sea negativa en caso de no lograr el objetivo. Aunque también la entendería si, finalmente, se logra la salvación. Sería como una crítica por una segunda campaña seguida en la que la realidad ha estado muy distante a lo que era la expectativa al comienzo del curso. «La afición tiene todo el derecho del mundo a criticar cuando acabe. Si es su resumen o si lo suma a otros años», apuntó. Con un matiz que espera no se olvide teniendo como ejemplos otros clubes con más historia que el conjunto almeriense y que no se han podido mantener tanto tiempo en la Liga de Fútbol Profesional. «Es un objetivo que hay que ponerlo en valor. Que no le quepa la menor duda a nadie que mi intención y la de los jugadores es salir el sábado para conseguirlo y dejar la permanencia conseguida».

La próxima rueda de prensa la dará tras acabar el partido ante el Reus. Ya sabrá en ese momento si el futuro del club indica que no hay cambios como entidad o todo empezará de nuevo 15 años después.