Ideal

UD Almería
Kalu Uche ha anotado dos goles, uno de ellos en Tarragona, que supuso el primer triunfo a domicilio esta campaña.
Kalu Uche ha anotado dos goles, uno de ellos en Tarragona, que supuso el primer triunfo a domicilio esta campaña. / CHEMA ARTERO

UD ALMERÍA

«Que el Reus no nos quite la comida»

  • Kalu Uche advierte de que el Almería es el que se la juega y debe notarse en el Mediterráneo

  • La UDA eligió que fuera el delantero nigeriano el que diese la última rueda de prensa de un jugador en esta temporada

Las cosas, en la mayoría de las ocasiones, no suelen ser por casualidad. Como no suelen serlo en un equipo de fútbol. Otra cosa es que la hoja de ruta marcada no salga como se espera y los planes, llevando la contraria al Coronel Hannibal (Equipo A), 'no salgan bien'. Para que sí terminen como se diseñan, se intentan dar los pasos correctos. Sobre todo cuando la última sensación no ha sido nada buena y el camino parece haberse torcido. Hay que reconducir la situación. Que todo esté, como mínimo, en calma. Todos en la misma línea y nadie 'despistado'. Así que lo normal ayer, en el Almería, era que hablase un peso pesado del vestuario. Para que no se pudieran entender menajes distintos. Para que cualquier polémica se quedase en nada. Al menos, hasta que pase el partido del sábado. Hasta que, al menos, se pueda lograr el objetivo de la salvación. Después, todo lo demás.

De ahí que fuera Kalu Uche el que subiera a sala de prensa después de terminar un largo entrenamiento desarrollado a puerta cerrada. El club determinó que el nigeriano fuese el último jugador en hablar esta temporada. Hoy le tocará el turno a Luis Miguel Ramis. El entrenador pondrá punto y final a las comparecencias previas a una jornada liguera. Ayer, por tanto, le tocaba a un componente del plantel.

Curiosamente, alguien que se prodiga poco ante los medios. Que no ha tenido su tercera presentación como jugador del Almería. El que llegó, cuando peor estaban las cosas, para poner su grano de arena en lo que parecía una quimera. Lo que, a falta de 90 minutos para acabar la temporada, está en las propias manos almerienses el poder conseguirlo. Así que allí se plantó con su sonrisa. Con su tranquilidad. La misma que pone en los partidos con el riesgo de desesperar a más de uno en la grada. Demostrando que tenía su pensamiento muy bien estudiado y sabía lo que tenía que decir. Demostrando que si vino fue para lograr un objetivo. El que, algunas veces, ha dado la impresión que no se tenía muy claro en el vestuario.

Uche y la comida

Kalu Uche llegó en febrero a Almería para ayudar a la UDA en su intento de salvar la categoría. Algo que parecía muy complicado al estar el primer equipo rojiblanco en lo más hondo de la tabla clasificatoria. Pero antes de encarar la última jornada de la Liga 1|2|3 lo tienen en su mano. Dependen de lo que hagan el sábado frente al Reus. Un equipo, el tarraconense, que llegará al Estadio de los Juegos Mediterráneos con todo el trabajo hecho. No se juegan nada más que sumar tres puntos más en su primera campaña en la Segunda División. Al menos, en lo estrictamente deportivo así es. Pero para los que piensen que vendrá relajado, el delantero nigeriano, en la que ha sido la última rueda de prensa de un jugador esta temporada antes de que termine la competición, recordó la visita del Mirandés la pasada campaña. «Era la penúltima jornada. No se jugaban nada. Y casi nos quitan la comida. Ante el Reus tenemos que intentar que no nos quiten la comida».

El símil se refería a lo que se juega el Almería el sábado. «No hay otro partido después con el que poder corregir los errores. Es el último. Quedan 90 minutos para certificar todo. Después no hay más». Con esta premisa, para el goleador nigeriano, «debemos salir con todo. Es el partido que nos dará la vida. 90 minutos a tope pero con cabeza». Como se decía en Karate Kid, 'dar cera, pulir cera'. No hay más.

Cabeza era lo que más pedía a sus compañeros y a todo el entorno. «Será un partido largo. Espero que podamos ganar desde el inicio. Hay que ir con calma. Intentar defender bien para no encajar y, arriba, enchufar la ocasión que tengamos, porque puede ser la única que tengamos en todo el encuentro». Un claro mensaje de que nadie piense que será un partido abierto y en el que se sucederán las ocasiones de gol.

Porque es algo que no le interesa al Almería. Cuantas menos cosas pasen, mejor. El Reus no tiene nada que perder y un gol de los tarraconenses a la contra podría ser mortal para las aspiraciones rojiblancas de dejar los tres puntos y la permanencia sellada en el Estadio de los Juegos Mediterráneos.

También supondrá, pase lo que pase en Almería, un mensaje para el resto de equipos que están peleando con los rojiblancos por mantener la categoría. Alcorcón, UCAM y Nàstic también están pendientes de lo que ocurra en tierras almerienses. Los madrileños tienen que ganar sí o sí. Pero a los otros dos, que juegan entre ellos, les puede servir un empate, incluso perder, si el Almería no es capaz de quedarse con los tres puntos en juego. Si ganan saben que están salvados. No les hará falta mirar lo que hacen los rivales directos. «No pienso en los demás. Pienso en mi partido. Que los demás hagan lo que quieran», recordó ayer una y otra vez el nigeriano.

Es optimista en lograr la salvación. Es en lo único que piensa y quiere pensar. Ver una alegría entre los seguidores rojiblancos al ser en casa. Luego, ya se verá. «No sé si seguiré. Me gustaría, pero no depende de lo que yo decida. Primero quiero acabar bien y logrando el objetivo de la permanencia. Después ya se verá lo que pasa». Misma situación que hace un año. Tras lograr la salvación su camino y el del Almería se separaron. Ahora espera que el club siga en la Liga de Fútbol Profesional. Tal y como estaba cuando llegó en 2005.