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Ramis da un toque de atención a la plantilla para afrontar mejor «un partido crucial»

Luis Miguel Ramis da indicaciones a sus jugadores en un entrenamiento.
Luis Miguel Ramis da indicaciones a sus jugadores en un entrenamiento. / AGUILERA
  • Nano reconoce que «es bueno de vez en cuando» recibir la advertencia del técnico, sobre todo «tras jugar en Mallorca y que pareciera que no nos jugábamos nada»

La apatía mostrada por los jugadores del Almería en gran parte del encuentro del pasado sábado en Mallorca, reconocida de manera pública por los jugadores y 'escondida' por parte del entrenador ante la prensa, tuvo ayer su 'continuidad' en el entrenamiento desarrollado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. Si en otras semanas se había destacado que el plantel se ejercitaba con una gran intensidad desde el primer día, este martes, quizás por el adelanto de media hora sobre lo habitual hasta ayer en el horario del entrenamiento, todo era distinto. Hasta que el preparador dijo basta. Un toque de atención de manera clara y ante todo el mundo que lo estaba viendo. Ya no había excusas. Ni dejar bien a los suyos a nivel público. Intento de reacción. Sobre todo antes de una cita que debe marcar, tras desaprovechar la visita a Son Moix, el futuro rojiblanco. Ganar al Mirandés para descender de manera matemática a los burgaleses y dejar la salvación, en teoría, muy encarrilada en el caso de los rojiblancos. Todo lo que no sea eso, un suplicio para los almerienses de cara a las dos citas finales.

Bueno para espabilar

«Es bueno que de vez en cuando se dé un toque de atención». Así respondió Nano González a la pregunta sobre el enfado de Luis Miguel Ramis, entrenador rojiblanco, en el entrenamiento que se ha desarrolló. Al preparador tarraconense no le estaba gustando nada el desarrollo de la segunda sesión de la semana. Tanto fue así que mostró su descontento hacia algunos jugadores que, a su modo de ver, no estaban ejercitándose como la ocasión lo merecía.

Y todo tras haber jugado en Mallorca un mal partido. Todo antes de recibir al Mirandés, el próximo sábado, en un partido «crucial», tal y como lo definió el lateral izquierdo malagueño. Más por la última muy mala imagen dada por los rojiblancos en Son Moix. Al zurdo no se le cayeron prendas en asegurar que lo visto en tierras baleares dista mucho de lo que se debe poner en un partido por parte de un equipo que se juega evitar el descenso. «Viendo la repetición del partido, parecía que el Mallorca era el único que se jugara la vida». Pero su malestar es porque se ha repetido en más de una ocasión a lo largo del ejercicio. «No es la primera vez que pasa. Salimos a los partidos a verlas venir. Hasta que no recibimos el primer zarpazo no reaccionamos».

Y eso que estaban avisados de lo que ocurriría al inicio del choque. «Ellos salieron en tromba. Parecía que se jugaran mucho más que nosotros y no supimos reaccionar», declaró. Una vez más, peor imagen cuando lo tenían en su mano. A su juicio, incluso peor que en el Nuevo Arcángel. «El partido de Córdoba fue sobre todo en los primeros 30 minutos. Después supimos enderezar un poco. En Mallorca, se veía que faltaba algo. No sé si un poco como dejadez». Algo que debería estar prohibido en el tramo final de una competición para un conjunto que en su mente está el salvar la categoría.

Sentencia definitiva

Una situación que si se repite sería la sentencia definitiva de un bloque que ha estado en el «fango» (expresión utilizada por el propio vestuario), que ha salido de la zona de quema y que, tras lo visto en Mallorca, ha dado otra vez argumentos para no confiar en lo que puedan hacer en los tres choques que restan. Ante el Mirandés, prueba de si han 'aprendido' o necesitan más lecciones para volver a su mejor versión.

De cara al próximo partido, para Nano «se pueden definir muchas cosas. Podemos dejar a un equipo prácticamente hundido y nosotros de muy buena forma para poder terminar bien el año». No se fía del equipo entrenado por Pablo Alfaro pese a que son últimos y podrían descender en Almería, incluso sumando una victoria. «Estamos avisados y es la última oportunidad que puedan tener de reengancharse. Debemos aprovechar esas oportunidades que vamos a tener. Porque las habrá. Ellos deben ir al ataque si quieren ganar».

Los números globales del conjunto burgalés son los más negativos de la categoría. Pero no así en sus dos últimas citas como visitante. Porque el Mirandés viene de ganar en Elche y empatar en Córdoba, como sus dos últimos desplazamientos. Cuatro puntos que han permitido no estar ya descendidos y, además, complicar la vida al cuadro cordobés y, por encima de todo, hundir a los ilicitanos que son ya penúltimos. Y no lo han tenido fácil. «Analizando los últimos partidos del Mirandés, parece que juegan mejor cuando se quedan con uno o dos menos». El peligro, la velocidad. «Ellos tienen jugadores arriba y en banda bastante rápidos. Debemos estar preparados para que jueguen a la contra. Será un partido largo que no se resolverá en los primeros minutos». Por ello, «debemos tener paciencia».

Pero no es exceso. Que ya la tuvieron en Mallorca.