Ideal

UD Almería

Que el coma y la UVI sean algo pasado

Luis Miguel Ramis, entrenador de la UDA, tras el capitán Miguel Ángel Corona. :: Ch. Artero
Luis Miguel Ramis, entrenador de la UDA, tras el capitán Miguel Ángel Corona. :: Ch. Artero
  • Luis Miguel Ramis apunta que un triunfo en Mallorca «supondría subir a planta en el hospital»

  • El entrenador del Almería cree que los suyos deben aprovechar una nueva oportunidad para acercarse a la salvación

Por la historia que han protagonizado en la última década, Almería y Mallorca no deberían estar en la parte baja de la Liga 1|2|3. Tampoco por el presupuesto que han manejado ambos conjuntos. Pero lo están. Tanto en el presente ejercicio como en el anterior, cuando los dos se escaparon de la quema en el último instante. Tras estar merodeando y revolviéndose en el más absoluto fango. No aprendieron y, ahora, siguen en la misma situación. Los rojiblancos salieron del descenso hace un par de jornadas. Los bermellones han sumado dos triunfos, de los tres últimos partidos, para albergar esperanzas de que otro milagro es posible. Dos escuadras que se han acostumbrado a jugar finales. Dos plantillas que, cuando lo han tenido en su mano, han vivido sus peores partidos. Casi dos calcos. Los que se medirán mañana.

Un partido que puede marcar, aunque sea una frase muy manida, lo que les depare el futuro. Los locales saben que, aunque ganen, no saldrán esta jornada de los puestos de descenso. Pero sí que estarían visualizando la orilla. Se podrían poner a un punto. Con todo lo que eso conlleva para un plantel que ha tenido fases en las que ha tenido el 'puerto' a casi una decena de unidades. En los rojiblancos, ganar supondría colocarse a dos de los 50 puntos. Descartar, a nivel particular, a un rival directo. Y, prácticamente, poner una distancia con el descenso que debería ser suficiente, siempre y cuando los resultados de los rivales directos fuesen los 'lógicos'. Algo que, en esta categoría, es imposible de asegurar y esperar. Más bien, es aventurar.

Mucho en juego

Por todo lo expuesto, no extrañó la reflexión que ayer hizo Luis Miguel Ramis, entrenador de la UDA, en la rueda de prensa previa al partido de mañana en Mallorca. Aunque lo dijo en modo Almería, bien valdría para los dos conjuntos. El técnico rojiblanco, además de insistir en la importancia del encuentro, «en el que los dos nos jugamos mucho», fue muy gráfico a la hora de poner sobre la mesa lo que puede significar la confrontación entre insulares y almerienses. Para seguir con la escalada que ha permitido pasar «de estar en coma a que, ahora, estemos en la UVI. Si ganamos, pasaremos a planta, pero seguiremos en el hospital». Así lo definió.

Porque sigue considerando un rival muy directo al Mallorca. Para que deje de serlo, el obligatorio un triunfo rojiblanco. No quiso que se piense en los seis puntos de ventaja con los que los almerienses llegarán a la isla sobre los insulares. «Los colchones no me gustan en exceso», porque «el fútbol cambia mucho en pocos días y muchísimo en dos semanas». Lo que no desea que ocurra en este tramo final de la competición, en el que la UDA llega fuera de los dos puestos de descenso antes de medirse a los dos últimos clasificados de forma consecutiva. Tras el Mallorca llegará el Mirandés, un choque del que ni quiere oír hablar el entrenador tarraconense. «Ahora mismo me importa un pito el partido contra el Mirandés». Sí que «nos salvaremos ganando los cuatro que nos quedan. Pero no hay que pensar de dos en dos, de tres en tres, ni de cuatro en cuatro», recalcó.

Real Mallorca

Sobre la cita en Son Moix, Ramis ve a los suyos «muy bien». Tanto a nivel futbolístico como emocional. «Seguimos intentando mejorar aspectos del juego, a lo que añadimos trabajo emocional teniendo mucha cercanía con ellos (jugadores). El grupo se siente fuerte con lo que hace», destacó. En cuanto al rival, «es un buen equipo. Ni el Mallorca ni nosotros, al principio de la temporada, se podía pensar en estar abajo. Si los dejamos pensar tendremos problemas porque es un equipo fuerte. Ahora viene con una inercia de haber ganado dos de los tres últimos partidos. Eso hace que se vean mejor que otros equipos que están por encima de ellos». Sin mencionar, referencia clara a un Elche que lleva acumuladas cinco derrotas consecutivas. Un equipo que disputará hoy su primer encuentro estando en puestos de descenso.

A los que sí mencionó fue a su plantel en conjunto. Cuando se le preguntó por la ausencia de Kalu Uche, que deja a Quique González y Juanjo como únicos delanteros, el preparador tarraconense elogió a sus pupilos. «El principal preocupado por la lesión es él (Uche) porque quiere ayudar y no puede. Quiero tener a todos disponibles, pero no se puede. La confianza en todos es máxima. No me asusta poner a jugadores que tienen menos minutos», dijo.

Como tampoco puso como excusa previa la no presencia de Borja Fernández. Tampoco podrá contar para esta cita con el gallego por estar sancionado. Un fijo en el centro del campo. Su posición debería ser cubierta por Joaquín Fernández, dejando atrás el puesto de central que ha venido ocupando en las últimas semanas. «Ha rendido a gran nivel de central y de mediocentro. Es una alternativa, pero tenemos otras». La teoría más 'tranquila' sería el almeriense en el centro del campo, con Nano recuperando su puesto en el lateral izquierdo y Morcillo como central.