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¿Te acuerdas de qué pasó en Almería hace diez años?

¿Te acuerdas de qué pasó en Almería hace diez años?
  • Hoy se cumple un aniversario histórico para la provincia de Almería

Teníamos diez años menos. Eso es indudable. Pero para Almería el 19 de mayo de 2007 fue el final de una larga travesía. Tres décadas antes, el fútbol almeriense entraba en un estado de impotencia, de querer y no poder, de dos caminos abocados a ninguna parte. Los esfuerzos por una unión concluyeron en la confección de un equipo sólido que de la mano de Unai Emery se propuso hacer historia. Eran las 20.30 horas del citado día, puede que una semana tarde porque seis días antes, en el Artés Carrasco de Lorca, el equipo rojiblanco, con el técnico hondarribitarra a la cabeza -volvía a la ciudad en la que 'empezó todo'-, se vio superado por el orgullo lorquino, aplazando la fiestas para celebrarla en casa.

Rubén Vega puso las cosas cuesta arriba a poco de comenzar el partido. El Almería, atenazado por la necesidad, no fue el mismo, pero el capitán José Ortiz Bernal, en el minuto 19, puso las tablas y comenzó a crecer. No hizo el fútbol que, por ejemplo, acabó con 29 partidos de invicto del Valladolid -con más suerte que otra cosa-, pero destrozó la necesidad dos minutos después, en el 21, con el tanto de Kalu Uche. Aunque Raponi y Ramírez estrellaron dos balones en la madera de la portería de Westerveld, el partido 'navegó por aguas tranquilas' porque un posible empate no influía en el ascenso, porque el Xerez, el único que podía impedirlo, había empatado.

El reloj se acercaba al minuto 93. Ontanaya López había concedido cuatro minutos de descuento que parecían cuatro horas. Fernando Soriano cogió el balón en el centro del campo, dejó atrás a sus marcadores, le ‘escoltaban’ Mario Bermejo, Corona y Ortiz Bernal, pero la sentencia la tenía que poner uno de los jugadores más desequilibrantes del campeonato. El balón, entre líneas, le llegó a Corona que cruzó al fondo de las mallas. Ya nadie pensó que el Almería podía entrar en Primera por la puerta falsa. Lo hizo por la puerta grande. Eso sí, recibiendo más por menos porque lo cierto es que el equipo de Unai Emery, por los nervios, por lo que había en juego, no fue el de otros días. Su fútbol no maravilló como otras tardes, pero eso no importaba: el fin justificaba los medios.

El ascenso llegó cuatro jornadas antes de que acabara el campeonato en una tarde en la que la UD Almería jugó con Westerveld; Bruno (De Palmas, m. 67), Carlos García, Santiago Acasiete, Domingo Cisma; Ortiz Bernal, Fernando Soriano, Cabrera (Corona, m. 55), Mané; Kalu Uche y Míchel (Mario Bermejo, m. 62). Estos fueron los que figuraron en el acta, pero a lo largo de la temporada aportaron también los Rodri, Mairata, Crusat, Mena, Bermudo, Gorka Larrea, Alberto, Francisco y Valerio.

Después llegó la fiesta con 14.996 espectadores en el Estadio de los Juegos Mediterráneos y muchos miles de almerienses en las calles, algunos recordando lo que se perdió 28 años antes, otros poniendo la primera piedra de una ilusión que dio pie a militar seis campañas entre los mejores equipos del mundo, con triunfos sonados ante Real Madrid (2-0), Atlético (2-0) o 'profanando' la Catedral (1-3). Historia viva de un club, pero también de una ciudad que recibió, ese 19 de mayo de 2007, el premio a una laguísima travesía por el desierto.