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Segunda División

La UD Almería muere intentando matar al Valladolid

Jugadores del Almería se lamentan en el encuentro contra el Real Valladolid
Jugadores del Almería se lamentan en el encuentro contra el Real Valladolid / Chema Artero
  • La falta de acierto y el primer gol terminan sentenciando a un Almería que cayó por no guardar las espaldas

El primer gol del Valladolid, tras una pérdida, fue la clave en la que debe justificarse la derrota encajada por la UD Almería frente a un Real Valladolid que, tal vez, interpretó muy bien el partido, sobre todo a raíz de jugar mejor y con acierto, sobre todo acierto, en los momentos claves. El Almería, en la primera parte, adoleció de demasiado 'manoseo' del cuero, tratando de dominarlo, pero impreciso en los metros finales.

La imprecisión, en el 33, dio pie al gol que decantó el partido. De Tomás dio el golpe y a partir de ahí el Almería jugó a ganar, pero sin pensar en la capacidad del rival, que supo jugar en esa fase. No dejó huecos, pese a lo cual el equipo de Ramis dispuso de ocasiones para no perder, pero los porteros también juegan e Isaac Becerra impidió, antes del gol pucelano, que el partido fuese otro. Ese gol que decantó el partido a favor de los de Paco Herrera fue clave porque el Valladolid supo entender esa fase y, con un Almería volcado, la velocidad de Jose Arnáiz, sobre todo, terminó hundiendo a los rojiblancos.

A ganar

La propuesta rojiblanca quedó plasmada de inicio y que se refería a tener el balón arriba para dejar patente que no habría especulación y sí búsqueda de la victoria. En el primer minuto tuvo la primera ocasión de peligro. Esta nació con la conducción de José Ángel Pozo y su entrada por banda izquierda para acabar con un centro que Quique González remató fuera. Enfrente, un Valladolid con pegada, que hacía la presión muy arriba y que jugaba con el error. En el 9, dispuso de una ocasión a balón parado, una falta lanzada por De Tomás y parada por Casto, sin problemas.

Pasados los primeros diez minutos, surtió efecto el rendimiento del Valladolid que, con superioridad numérica en el centro del campo, robaba rápido y se acercaba con peligro a la portería defendida por Casto, pero también es cierto que el Almería jugaba a la espalda del equipo pucelano para salir a la contra con rapidez y meterle el miedo en el cuerpo a un rival que se veía ‘beneficiado’ por la falta de precisión de los de Ramis.

Con esa pelea en el centro del campo, las llegadas eran pucelanas con cuentagotas y sin peligro final y el Almería lo hacía con salidas con velocidad. En el 24, la acción fue creada por un gran Ximo Navarro que robó el balón y avanzó dejando atrás defensores para dársela a Fidel que la puso al área y Kalu Uche, en su remate, no acertó a batir a Isaac Becerra, que hizo un paradón para evitar que el Almería se adelantara en el marcador.

Pequeños detalles

Sí lo hizo el Valladolid que aprovechó la primera concesión para ponerse por delante. Borja Fernández dio un pase atrás a Casto en vertical y Raúl de Tomás, que salía, se encontró el balón franco para encarar al cancerbero rojiblanco y poner al Valladolid por delante cuando se cumplía el minuto 33 de partido, lo que dejaba el encuentro en manos pucelanas, que empezaron a contemporizar, esperar atrás para salir a la contra en busca de matar definitivamente el partido. El Almería pudo empatar en el 41, pero no acertó Quique González a rematar con acierto el centro de Marco Motta.

El partido ya era de ida y vuelta en esa fase y el Valladolid tratando de aprovechar las que tuvo. En el 43, una pérdida de Ramón Azeez en la línea de medios alimentó a Jose Arnáiz que aprovechó su rapidez para encarar a Casto, que al final paró con la cara en la penúltima acción de la primera parte. La última fue tras un centro de Fidel al que no llegó Isaac Becerra, pero tampoco ningún jugador de la UD Almería.

El segundo tiempo deparó un duelo entre un Almería tratando de buscar las tablas ante un Real Valladolid contemporizador con su fútbol, tratando de impedir que el cuadro rojiblanco encontrara espacios. En el 51, la UDA estuvo cerca del gol, tras una acción entre Pozo y Fidel. El onubense, tras una ruleta, se la cedió a Pozo que centró al segundo palo y Quique González cabeceó al travesaño.

Ocasiones de gol

El Almería tuvo más ocasiones. En el 64 fue doble porque el Real Valladolid sufría teniendo que defender. Nano puso un buen centro que amagó bien Kalu Uche y su disparo lo despejó Isaac Becerra de nuevo a los pies de Uche, que no acertó en el postrero intento, en una fase en la que los de Ramis eran muy ofensivos con los cambios, lo que también provocaba salidas a la contra del Valladolid. En el minuto 70, Jose Arnáiz se fue en velocidad para encarar a Casto, pero este sacó una mano, adelantándose al disparo, que impidió la que pudo ser la sentencia. En el 78 fue Nano el que metió un pie por bajo que impidió el gol de Arnáiz.

El gol llegó después, motivado por no acabar jugadas y esto jugó en contra ante un Valladolid que aprovechó la velocidad para conseguir una victoria totalmente injusta, cerrada por un gol de penalti, en el 89, cometido por Joaquín sobre Mata, que el pucelano convirtió en el 0-2 y, en el 94, con el Almería volcado aún en el área rival lo materializó Joan Jordán dejando la imagen de un resultado demasiado duro, en el que la UD Almería murió intentando matar, pero se desangró por no tapar las heridas.