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UD Almería
Joaquín Fernández fue central en Elche por la ausencia del sancionado Jorge Morcillo.
Joaquín Fernández fue central en Elche por la ausencia del sancionado Jorge Morcillo. / AGUILERA

UD ALMERÍA

Confianza, tranquilidad y trabajo

  • Joaquín Fernández no quiere ni un atisbo de suficiencia y sólo pensar en el Real Valladolid

Tocó el primer entrenamiento después de 17 semanas en puestos de descenso. Y las caras demostraban que la mentalidad sigue siendo la misma que en días precedentes cuando el Almería intentaba recortar puntos a los que estaban fuera de los puestos de quema. La «zona roja» como ayer la calificó Joaquín Fernández. El almeriense fue muy claro al explicar la sensación que había tras la sesión matinal con la que se comenzaba el trabajo de la semana. Nada de exceso de confianza. Nada de pensar que todo está hecho. Nada de hacer números para las seis jornadas que restan. Nada de hablar de sensaciones. Nada de lo que no sea «pensar en el Real Valladolid». No hay más. Ni tan siquiera del Numancia, que visitará el Estadio de los Juegos Mediterráneos en 10 días. «Si perdemos el domingo podemos caer de nuevo al descenso», apuntó el polivalente jugador.

Al ser el primero en hablar desde el viernes, tras ganar al Elche y salir de los puestos de descenso, Joaquín fue el que expuso lo que se vivió en el Martínez Valero, lo que se vivió en el autobús de vuelta y, sobre todo, lo que se ha vivido en el seno del Almería viendo que algunos resultados favorecían a los rojiblancos. Para el '24', todo es ya pasado. No quiere ni pensar en que tienen ventaja sobre cuatro rivales en cuanto a puntos y, también, con dos están por encima por el golaveraje particular entre ambos. Quiere mantener la mentalidad que les ha permitido salir de los puestos de descenso y lograr cuatro triunfos de los últimos seis partidos.

El haber salido de la parte más baja de la clasificación permitió que el trabajo realizado tuviera el premio buscado. «Habíamos hecho las cosas bien. Pero no aprovechamos los dos partidos que nos permitían salir del descenso. Teníamos un partido vital en Elche. Sabíamos de la importancia del encuentro. Logramos la victoria y poder salir del descenso». Tras esta reflexión, una nueva de 'veterano'. «Debemos tener toda la tranquilidad del mundo porque nos quedan seis finales. Todo lo bien que lo hemos hecho hasta ahora podemos derrocharlo en un partido».

Nada de calendario

Pese a que se le preguntó por el calendario, de los seis encuentros que quedan cuatro serán en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, Joaquín insistió una vez más en el 'discurso Cholo'. Ni tan siquiera habló de un Numancia que está a pocos puntos de los rojiblancos en la tabla clasificatoria. Para él, contestar a una pregunta sobre algo que sucederá en 10 días es mucho. «Tenemos dos partidos en casa, pero solamente hay que pensar en el Valladolid. Es un equipo que se juega el playoff de ascenso a Primera. Los siguientes ya los trabajaremos, sabiendo que el importante es el de este domingo».

Tras dos victorias seguidas, el plantel del Almería aspira a que sigan instalados en esta ola. La más positiva del ejercicio cuando se llega al tramo decisivo de la competición. Para ello, mentalidad ganadora. «Es más difícil mantener y proteger el estar fuera de la zona roja que salir de abajo. Es lo que tenemos que hacer ahora. Tenemos que trabajar con intensidad y muchas ganas para, ante nuestra gente, sacar los tres puntos de un partido vital». De la misma manera que han vencido en los dos últimos, superando el varapalo sufrido en Córdoba. «Tenemos que ganar todos los partidos porque todavía no nos hemos salvado matemáticamente. Cuando lo logremos, pues ya veremos si se puede cambiar la mentalidad. Queda mucho camino por delante. Tenemos rivales por debajo a uno o dos puntos. Hasta ahora no nos podemos relajar», señaló.

Después de caer en Córdoba, el equipo se había puesto como objetivo llegar a los 45 puntos tras la cita contra el Numancia. Es decir, sacar nueve de doce posibles. Se quería pensar así antes de afrontar las cuatro jornadas finales ante los dos últimos clasificados (Mallorca y Mirandés), un equipo del playoff de ascenso (Getafe) y la cita final contra un Reus que parecía ir hacia abajo. El calendario ponía que se medían a, en teoría, cuatro que estaban en zona de nadie. Así fue contra el Sevilla Atlético. Pero el Elche pasó a ser un rival directo. El Valladolid, ahora, está cerca del playoff de ascenso. Y el Numancia no termina de despegarse. Tras haber ganado los dos encuentros, todo lo que sea sumar más de tres puntos en dos jornadas hará que superen su previsión. De ahí que siga insistiendo que «no quiero pensar en el Numancia». Mucho menos «los dos partidos ante los últimos».

De cara a lo que pueda pasar en el Estadio de los Juegos Mediterráneos este domingo, Joaquín tiene muy claro que el ambiente tiene que ser como el de las mejores ocasiones. Tras dos victorias seguidas, el equipo ha dado lo que se le lleva pidiendo desde hace mucho tiempo. «Si hay algo que necesitamos es el apoyo de la afición. Un Mediterráneo que esté a reventar y que se convierta en un fortín. Que nos lleve en volandas como ya ha pasado varias veces en esta temporada. Es un partido vital. Quedan cuatro finales aquí en casa y necesitamos lleno el estadio para que nos apoyen».

Grada repleta

Su petición la hizo sabiendo que la respuesta será positiva desde la grada. Que habrá más gente que en las últimas jornadas. Así lo espera tras estas dos victorias y haber salido del descenso. Aunque más que en número, lo que espera y desea es que los que vayan estén como los 400 que se desplazaron a Elche el pasado viernes. «Es de destacar a todos ellos que fueron con unas condiciones que no eran buenas».

Se le cuestionó por los motivos que han llevado al cambio tan radical mostrado por el equipo rojiblanco. Desde la última posición, los pupilos de Luis Miguel Ramis están haciendo bueno al tarraconense. Todo lo contrario que sucedía en los meses previos con Fernando Soriano. Al maño también lo hicieron bueno en las cuatro jornadas finales del pasado curso. Cuando no habían hecho algo similar con los cuatro técnicos que hubo antes que el maño. Joaquín no quería hablar de diferencias en el banquillo. Sobre todo porque Soriano fue su gran valedor y el que le permitió jugar con asiduidad tanto en el tramo final del pasado campeonato como desde el inicio del actual. «Los resultados están ahí. La dinámica sí que cambió y han llegado los resultados positivos para salir del descenso. Con Soriano también lo intentábamos hacer bien, pero no nos salían las cosas. La dinámica negativa hacía que no sacáramos los partidos adelante».