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¿El mejor invierno de los últimos años?

Borja Fernández, de rodillas, celebra el gol que puso a la UD Almería por delante en el marcador.
Borja Fernández, de rodillas, celebra el gol que puso a la UD Almería por delante en el marcador. / AGENCIA L.O.F.
  • El Almería acierta con la llegada de Borja, Motta o Kalu Uche y la definitiva de Joaquín

Aunque la pasada temporada no fue mala -se logró finalmente la permanencia y en la presente quedan siete jornadas para refrendarlo-, el actual mercado de invierno parece darle la razón a la UD Almería, más allá de que jugadores como Karim Yoda o Henrique Sereno no hayan funcionado -el primero cayó lesionado y el segundo sólo ha disfrutado de los primeros 45 minutos del partido dipsutado en Tenerife-.

Lo cierto es que el Almería ofrece una mejor cara en su comportamiento con el crecimiento de algunos jugadores y la experiencia aportada por otros. De lo primero, está la subida definitiva de Joaquín Fernández al primer equipo, hecho que se produjo en la etapa de Fernando Soriano y que el paso del tiempo confirmó el 'buen ojo' del maño. De lo segundo, sin lugar a dudas, la llegada de un jugador por línea. Marco Motta ha dado mucho al equipo en defensa; Borja Fernández ha aportado su veteranía, concediendo equilibrio en el centro del campo, mientras Kalu Uche, como el año pasado, ha dado puntos con sus goles a un equipo que, aunque sigue teniendo escasas ocasiones de gol, las aprovecha a la perfección -el pasado viernes en Elche disparó cuatro veces a puerta e hizo tres goles-.

La tecla

Lo cierto es que, aunque aún quedan muchas batallas por disputarse, la UD Almería tiene ahora mejor pinta que hace unos meses. El equipo rojiblanco, con los mismos jugadores que hoy visten la elástica rojiblanca, es otro. El tiempo ha permitido su crecimiento, la actitud también, al cobijo de jugadores que han aportado experiencia al conjunto unionista.

El mercado invernal no siempre ha sido bueno, más bien lo contrario. Adaptarse en semanas lo que requiere meses de competición no ha permitido a los jugadores traídos esa necesaria labor de verse como uno más y no como uno al margen. Salvo contadas excepciones, el mercado invernal supone un fracaso por esa obligación de tener que integrarse cuando todos los ojos se fijan en el rendimiento de un deportista que llega para mejorar lo que había antes de su llegada.

Desde que la UD Almería pisó la Primera División -en este próximo mes hará ya una década- sólo se acertó en jugadores como Juanma Ortiz -en su segunda etapa, en la temporada 2011/12, aunque no se logró el propósito de ascender-, Iago Falque -llegó para aportar de cara al ascenso en la 2012/13- o Salvejich, Juan Ramírez o Kalu Uche, en la pasada temporada. Otros que llegaron en invierno tuvieron que pasar ese largo proceso del tiempo como Iriney o Michel Macedo, que fueron importantes jugadores para el equipo en temporadas posteriores.

En la presente no hay dudas al respecto. Se da por hecho que Joaquín era un jugador con licencia 'del primer equipo' que jugaba en el filial. Su salto definitivo lo dio en invierno -fue cuando se le concedió dorsal del primer equipo-, pero desde que cogió puesto fijo en Murcia mostró sus virtudes para quedarse en el primer equipo, algo que pudo mostrar antes -sus internacionalidades eran avales seguros-, pero se le dio un rol con mucha exigencia para un jugador que estaba en fase de crecimiento.

Tener jugadores con los que aprender, al lado, ha sido clave para su definitiva explosión. Curtido ya para jugar donde se le ordene -su capacidad de entendimiento es clave para verle en la actual situación y con un porvenir de triunfador en el horizonte-, absorbe en una plantilla en la que destacan tres de los cinco jugadores llegados en invierno.

Uno por línea

El Almería tiene un refuerzo de importancia por línea. Dicen que los equipos crecen desde atrás y Marco Motta ha dado a la zaga un empaque que, aunque sigue recibiendo goles, le hace ser superior a sus rivales. El italiano es quien empieza a desequilibrar la equidad cuando los duelos individuales están equilibrados. La mejor muestra del italiano fue frente al Alcorcón. En un partido tan equilibrado, el cuadro alfarero tenía en Iván Alejo a su hombre fuerte, pero el italiano fue su pareja de baile y lo desestabilizó tanto que el alcorconero duró 60 minutos en el campo y se fue con la amarilla. Desde entonces, todas sus actuaciones son similares. Su aportación da para pensar en el acierto que supuso su contratación.

Del mismo estilo hay que calificar la llegada de Borja Fernández. El hecho de llegar desde una liga sin 'pedigree' como la india fue argumento para considerar que no daría nada. Error. Ha dado y mucho, convirtiéndose en un jugador clave en el centro del campo. El equilibrio y su contribución para tener el balón permiten estar más cerca de ganar.

En esa faceta está incluido un Kalu Uche que sembró dudas por su tardía incorporación, que el propio jugador terminó despejando con la misma rapidez. Dos goles, el primero dio la segunda victoria a domicilio y el segundo contribuyó a superar al Sevilla At. para casi certificar que este no es un invierno como los anteriores. Puede que el mejor en muchos años.