Ideal

UD Almería

UD ALMERÍA

Objetivo 45 puntos antes de la 39

El Estadio de los Juegos Mediterráneos marcará el futuro de la UDA en la Liga 1|2|3.
El Estadio de los Juegos Mediterráneos marcará el futuro de la UDA en la Liga 1|2|3. / UDA
  • La UDA tiene tres de los próximos cuatro partidos en casa y se medirá ante equipos de la zona media de la clasificación

Después de jugar ante el Levante, en el estreno de Luis Miguel Ramis como entrenador del Almería, el cuadro rojiblanco se puso en mente un calendario de cuatro partidos. Se tenían que medir a rivales directos en la lucha por evitar el descenso. No había más. Dependía de ellos salir con más o menos vida de cara a que puedan afrontar bien los dos meses que restan del campeonato liguero. Los seis primeros puntos fueron para el haber de la UDA. De los últimos seis, tan solo un punto se ha quedado en el zurrón rojiblanco. A nivel global, siete de doce podría ser una buena cifra. Pero viendo que en los dos choques que podían haber servido para salir del descenso han pinchado, la sensación es peor. Sobre todo porque no se pudieron acercar al Real Zaragoza y, principalmente, porque no se intercambió con el Córdoba la posición descenso con la de zona de salvación.

Pasado este tramo de la competición, ahora se le abre otro a los rojiblancos en los que el rival, en teoría, no se juega lo mismo que el Almería. Tampoco para estar en la zona más importante de la clasificación. Se podría decir, aunque en la Liga 1|2|3 todo es posible, que se entra en una zona de llano. Como si fuese una ronda ciclista, de falso llano, porque nada se puede aventurar.

Y este llano debe ser más favorable si cabe a los de Luis Miguel Ramis. De los cuatro próximos partidos, el Almería ejercerá de anfitrión en tres de ellos. No es extraño, por tanto, que el objetivo sea el de llegar a los 45 puntos en la jornada 38 del campeonato liguero. Es decir, estar muy cerca de la salvación cuando resten cuatro encuentros y, ahí, el factor campo no será superior el de casa a lo que tengan que disputar lejos del Estadio de los Juegos Mediterráneos hasta la cita 42.

Si el Almería logra llegar a los 45, supondrá que han logrado vencer tres de los cuatro siguientes enfrentamientos que tienen. Un espaldarazo que debería definitivo antes de afrontar las citas frente al Mallorca, Mirandés, Getafe y Reus. En las dos primeras, si los resultados así lo determinan, el Almería podría ser el verdugo de ambos conjuntos y mandarlos definitivamente a Segunda B. El Getafe, en teoría, deberá pelear en la penúltima jornada por meterse en los playoffs de ascenso o, también, encontrar la mejor posición para la postemporada. En cuanto al Reus, que con el empate en campo del Levante suma 41 puntos, podría llegar al Mediterráneo sin nada que jugarse.

Sin duelos directos

Antes de todo lo reseñado para el tramo final de la campaña, el Almería tiene que hacer más que sus rivales directos. Equipos que tienen un calendario, en teoría, más complicado que los rojiblancos en el siguiente mes de competición. De los de abajo, nadie tiene cuatro encuentros seguidos contra clubes que están en la llamada zona de nadie. O se encuentran por el camino con duelos directos o, nunca se sabe lo que es peor, frente a entidades que apuran sus opciones para disputar el playoff de ascenso. Ahora mismo hay cinco equipos para cuatro plazas. Así que nadie puede permitirse el lujo de encadenar una mala racha entre abril y mayo. Si sucede, el riesgo de quedarse en la orilla es máximo.

Por abajo, todos quieren tomar tierra firme y no quedarse en esa orilla, muy diferente a la de la parte alta. La orilla de la zona baja significa perder la categoría y descender a Segunda B. En el caso de la UDA, los de Luis Miguel Ramis, tras desperdiciar dos oportunidades, ahora deben sumar y esperar que otros resultados le den la oportunidad de salir de la quema. Siempre, como premisa fundamental, al lograr ellos sumar de tres en tres.

Porque no les queda otra a los almerienses. Si la teoría dice que la permanencia está cifrada en 50 puntos, los de Ramis deben hacer 14 de los 24 que restan para acabar la campaña. La derrota en Córboda deja el porcentaje de acierto, para lograr esa cifra redonda, en más de la mitad de los puntos en juego. Una situación que obliga a que no se falle en casa. Cinco de los ocho que restan serán en el Mediterráneo. Pero nadie quiere pensar en los dos últimos sin antes haberse quedado con el principal botín de los tres primeros en los que estarán como local.

Sin margen de error

Con las distancias tan cortas que hay en la parte baja, cualquier traspiés que llegue puede ser ya definitivo. Como aseguran los futbolistas, «ya no hay margen de error. Todos los errores que podíamos cometer ya los hemos cometido». Muchos han sido los fallos y pérdida de oportunidades que han desaprovechado a lo largo del campeonato. Lo que deja en un no poder fallar en las siguientes citas en el Mediterráneo.

Empezando por la del domingo frente al Sevilla Atlético. Ganar o ganar ante un equipo ya sin presión. Sin poder subir, por su condición de filial, y con 10 puntos más que la UDA. Tanto Quique como Gaspar han indicado en las últimas horas que «desde el vestuario» deben notar los sevillanos lo que se juegan en el lado almeriense. Precisamente lo que no vieron ni Zaragoza ni Córdoba en las dos últimas jornadas. Una vez superado el escollo hispalense, antes de que dos castellanos aterricen por Almería habrá que ir a Elche. Un conjunto muy irregular y que lo mismo pierde en su campo contra el Numancia que se impone al Sevilla Atlético. Y, después, Valladolid y el propio cuadro numantino visitando el Mediterráneo.

Una vez pasado todo este tramo, todo debe quedar muy claro para el Almería. Saber si tienen la obligación de hacer una machada como en dos de las tres últimas temporadas o, por el contrario, tener la salvación a tiro de piedra. Solamente falta que esa piedra sepan lanzarla mejor y no como lo han hecho en los últimos partidos.