Ideal

UD Almería

UD ALMERÍA

Precisión y pausa

Cuesta explicar que un aficionado que ha visto a su equipo ir perdiendo 0-2 y que ha sufrido con la inferioridad numérica de los suyos durante más de 20 minutos no firme un empate. Con el Almería agazapado atrás desactivando los timidísimos intentos de un decepcionante Zaragoza por lograr el gol de la victoria, la afición rojiblanca quería más.

Cada recuperación local era sinónimo de aliento en la grada. De empuje. De pedir que los locales brindasen a su hinchada un último ataque. No era una petición caprichosa del público. Esa ambición fue el fruto de lo que transmitió el equipo de Ramis durante todo el encuentro. El técnico, aún con el 0-2, hizo creer a sus jugadores. Y éstos, a su vez, mantuvieron enchufada a la grada. Finalmente, la tuvo Quique segundos antes del final del encuentro, pero el máximo goleador del Almería no pudo disparar con comodidad tras el centro de Motta.

Decir que el equipo andaluz levantó el 0-2 inicial gracias a la casta y al coraje sería muy injusto con lo expuesto sobre el césped. Jorge Valdano, en su libro ‘Fútbol: el juego infinito’, dice que «la palabra de moda ahora es ‘intensidad’. (...) Precisión y pausa han sido siempre los componentes esenciales del gran juego, y la intensidad va en contra de ambos conceptos. Para jugar hay que correr bien, pero también hay que saber frenar». El Almería corrió bien tras recibir el segundo gol del Zaragoza, pero también supo frenar. Fue la clave del empate.

Los rojiblancos, dirigidos magistralmente por un sobrio Ramis, continuaron moviendo el balón de un lado del campo a otro, conectando con los extremos, volviendo a empezar la jugada si la puerta se cerraba y exhibiendo una paciencia y seguridad en sí mismos que terminaron derivando en los dos goles a favor. El Almería, equipo que quedaba a merced del rival hasta hace unas semanas cuando recibía un golpe, se levantó tras encajar dos. Hubo coraje, pero no más que precisión y pausa. Hubo intensidad, pero no más que fe en el juego. Es esto lo que invita a mirar con optimismo al futuro.