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UD Almería

Segunda División

La UD Almería rescata un punto con mucho corazón

La UD Almería rescata un punto con mucho corazón
/ Chema Artero
  • El equipo rojiblanco consigue un punto heroico frente al Real Zaragoza, pues perdía 0-2 en el minuto 6, a base de buen fútbol y de mucho corazón

Por corazón y a base de orgullo. La UD Almería suma un punto que puede significar poco cuando del descenso se suele salir con victorias que son de tres puntos. Sin embargo, la exposición futbolística frente al Real Zaragoza, que no demostró que está más cerca del descenso que de los puestos por los que debería luchar, le vale para pensar en otras cosas. Es sólo un empate, pero el equipo de Luis Miguel Ramis hizo un gran partido, en el que peleó de tú a tú al equipo de Láinez, a raíz de los seis minutos horrorosos del inicio de partido, que costaron dos goles.

Lo cierto es que a partir de ahí, el equipo rojiblanco no dejó de creer y a base de no descomponerse logró empatar con los goles de Jorge Morcillo y de Quique González. En la segunda parte, pudo conseguir mejor renta, jugando a lo mismo. Más intenso en los primeros minutos de la reanudación, pero perjudicado por la expulsión de Fidel, que vio la segunda amarilla. Porque a partir de ese momento, la UDA no tuvo tiempo para ver la portería de Álvaro Ratón. El Zaragoza tuvo más balón y sensación de peligro, pero el Almería supo defenderse para no dejar escapar un punto conquistado por orgullo y que pudieron ser tres porque Quique tuvo el gol a centro de Motta, en el 88, y poco después un posible penalti al pucelano que no señaló Areces Franco.

Llegó tarde

Aunque el Almería dispuso del primer disparo, ejecutado por Motta a la salida de un córner, fue el Zaragoza el que dejó muestras de lo que iba a proponer para tratar de sumar los tres puntos. Lo hizo con buen fútbol. La acción la creó el cuadro zaragocista subiendo por la derecha, el balón le cayó a Cani y buscó la sociedad con Edu Bedia que, en el minuto 3, se sacó un zurdazo que entró ajustado al palo izquierdo de la meta de Casto.

El Almería no aceptó el gol, le afectó en demasía y una mala salida de balón por parte de Ximo Navarro, le dio el balón a Pombo, Ángel Rodríguez, el pichichi zaragocista, corrió a la contra y, ante la salida de Casto, la puso de vaselina al fondo de las mayas, dejando hundida a una UDA que trató de despertar jugando.

Así, en el 9, la acción fue de Nano, con un buen centro al área que remató flojo y a las manos de Álvaro Ratón el rojiblanco Antonio Puertas.

El Zaragoza replegó bien en propio campo, dejó el balón al conjunto rojiblanco, acelerado y tratando de meter el gol que le permitiera entrar de nuevo en el partido. Ese 'pasito' atrás le costó caro al Zaragoza, porque el Almería empujó para recortar distancias. Forzó un córner tras centro de Fidel y a la salida lo encontró. Primero lo intentó Uche, sin llegar a darle con fuerza, el rebote lo controló el Almería. Puertas fue el penúltimo. Lo sacó fuera del área y Morcillo la enganchó y la alojó, como un misil, en el fondo de las mallas de Ratón.

El partido estaba siendo intenso porque los dos equipos jugaban con todo. El Zaragoza presionaba arriba y obligaba al Almería a buscar el balón en largo. En el 24, lo cogió Cani y Puertas se encargó de frenarle con un agarrón que pudo ser la antesala del tercero. El lanzamiento de Alberto Zapater buscaba la escuadra derecha de Casto que sacó una mano prodigiosa para enviar el balón a córner.

Diálogo constante

El 'diálogo' era constante. Los dos equipos buscaban el gol y la respuesta a la que tuvo el Zaragoza la puso el Almería en el 35, con una acción por banda derecha que le llegó a Antonio Puertas y el centro al área lo remató por encima del larguero Quique González, que tuvo respuesta del Zaragoza tras otra pérdida que le cayó a Cani y su disparo lo despejó Casto.

En ese partido de ida y vuelta, la última palabra la tuvo el Almería. Fidel forzó el córner con Feltscher y el onubense lo sacó para hacer una pared con Nano. El centro de Fidel lo remató Quique González de cabeza para poner el empate, que hacía justicia en el marcador justo cuando empezaba el descuento.

Con menos intensidad de la que expusieron en la primera parte, se inició la segunda, en la que el que más cerca del gol estuvo fue el Almería en un par de ocasiones. Primero con una acción entre Motta y Puertas que acabó con un centro al área que nadie acertó a rematar. En el 51, el que sí remató, pero no acertó a marcar, fue Kalu Uche, tras una recuperación de Borja Fernández que la puso perfecta al primer palo para el cabezazo del nigeriano que se fue fuera.

Empujaba más el Almería, pero los de Láinez, que acumulaban hombres en el centro del campo y que no tenía prisas para poner el balón en juego, lo circulaba bien y buscaba el gol. En el 57, la firma la puso Ángel, tras una buena acción de Zapater. El disparo del canario lo atajó con mucha seguridad el cancerbero rojiblanco.

Todo en contra

Al Almería se le puso todo en contra con una acción en la que Fidel llegó tarde al cruce y derribó a Ángel y la amarilla era la segunda. Los rojiblancos jugaron con diez. Ramis movió ficha. Hizo debutar al juvenil Callejón para meter número en el centro del campo, sustituyendo a Kalu Uche.

El Zaragoza empezaba a meter a los rojiblancos en su campo y Ramis intentó cerrar la banda derecha, por la que más peligro creaban los maños. Introdujo a Isidoro para colocarlo por delante de Motta. Pese a todo, el Almería no dejó de creer y lo intentó, en el 88, en una acción del italiano que se fue al ataque, recortó por dos veces y el remate de Quique lo atajó Ratón sobre la misma línea de gol.

El Zaragoza tenía más balón, el Almería se defendía como podía, salía a la contra y hasta pidió un penalti por derribo de Quique, pero Areces no pitó nada. Aún así, aplicando oficio, el cuadro rojiblanco hizo todo para no perder un punto que debe saber a gloria.