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UD Almería
Luis Miguel Ramis dialoga con Alfonso García antes de hacerse la foto oficial en la mañana de ayer.
Luis Miguel Ramis dialoga con Alfonso García antes de hacerse la foto oficial en la mañana de ayer. / FELIPE ORTIZ

UD ALMERÍA

«Lo mejor en la UDA está por llegar»

  • Un Alfonso García más optimista habla sin decir nada concreto del futuro de la entidad

Hay veces que no es necesario que alguien diga nada en concreto para saber, o intuir, que algo importante tiene entre manos. Como le ocurre en la actualidad a Alfonso García. El dueño de la UDA estuvo ayer en Almería para hacerse la foto oficial con las dos primeras plantillas. Pero, quizás, eso fue lo de menos. No lanzó campanas al vuelo. Tampoco vendió ninguna piel de oso sin antes cazarlo. Simplemente dejó frases mostrando un optimismo que hace varios años que no se le notaba. No ya por la propia actualidad del club. Sabe que la primera plantilla, pese a los buenos resultados de las últimas semanas, continúa en puestos de descenso. Sus mensajes fueron en un sentido más amplio. El que abarca todas y cada una de las más de 20 sociedades que engloban su empresa. De las que forma parte la Unión Deportiva Almería. La que, según sus propias palabras, «más disgustos me da. Cada vez que pierde un partido, aunque esté en Japón o en cualquier parte del mundo, no duermo. Es la más diferente», aseguró.

Y para poder dormir algo mejor, el máximo mandatario se encuentra, desde hace meses, intentando cerrar un acuerdo que sea muy ventajoso para todo su conglomerado. «Del que se beneficiará el Almería», como no podía ser de otra manera. No quiso adelantar nada. Solamente, en alguna que otra ocasión, sí dijo que, «cuando lo cierre», el crecimiento de la sociedad que preside será bastante importante. Por ejemplo, la ciudad deportiva dejará de ser inviable para ser una realidad en pocos meses. En el resto del club, poder dar un paso (o varios) adelante, después de unos años en los que ha dado la impresión de haber retrocedido, dentro de la igualdad por abajo que se ha apoderado de la Segunda División A del fútbol español.

García, que nunca ha querido hablar sin tener nada cerrado, sí que confirmó que «lo mejor en la UDA está por llegar». Se le notaba que quería hablar, pero la falta, por ahora, de la firma del acuerdo le hacía ser precavido, aunque no tanto como ha acostumbrado en los 14 años que llevará ya en Almería dentro de poco más de un mes.

Sin venta

Para los que pudieran pensar que el empresario aguileño tiene intención de vender el club, García se mostró muy claro al respecto. «Seguiré como presidente. Como cualquier sociedad que tengo, quiero que vaya creciendo». Pero con matices. «Solamente hay que fijarse en las ventas que se han hecho. Luego no hay dinero para pagar las acciones. Se empieza porque los jugadores no cobran. Y se pasa a un concurso de acreedores. Al final, esos clubes terminan en Segunda B, Tercera o desaparecen», insistió.

Y apareció la expresión maldita: Segunda B. Con el primer equipo en puestos de descenso, la pregunta fue clara. ¿Seguirá el club como tal si se desciende? Alfonso García lo tenía más claro todavía. «Seguiré al frente pase lo que pase». No contempla otro escenario, aunque se perdiera la categoría y el club dijera adiós a 15 años en la Liga de Fútbol Profesional. Ese crecimiento a nivel de estructura del que habló al referirse a que «lo mejor está por llegar», no se cortaría por un hipotético descenso a la categoría de bronce. Sí, como es lógico, retrasaría en parte la estructura global, porque el presupuesto no sería el mismo, pero la inyección económica que tiene previsto que entre, en cuanto firme el acuerdo del que habló, llegará a la entidad rojiblanca.

Pero a nadie escapa que en el optimismo presidencial también influye, en mayor o menor grado, la racha del equipo. 10 puntos de los últimos 15 disputados han dado un nuevo impulso al primer equipo. Viendo, desde el pozo, que la salvación está más cerca que hace unas semanas y, sobre todo, que hay más equipos implicados en la lucha por evitar, al final del ejercicio, las cuatro últimas plazas. «Lo que queda (10 jornadas) es todavía tan largo, que nuestra ventaja es que venimos de abajo apretando y que, al estar e el fango, queremos salir. Hay otros que se creen que ya están salvados. Algunos de esos equipos que tienen, ahora, 40-41 puntos, acordaros que 1-2 bajan de categoría».

Se refería el dirigente a escuadras como el Reus, Numancia o Elche que, hace apenas unas fechas, estaban con un buen colchón de puntos sobre el descenso y que, tras encadenar algunos malos resultados, se han visto metidos de lleno en la lucha por salir de la parte baja. No ya en cuanto a puestos en la clasificación, pero sí de recorte de puntos. Tanto es así que conjuntos por encima del puesto 15 en la tabla podrían, según los resultados de esta próxima cita el fin de semana, caer al pozo cuando no estaba en su pensamiento poco antes de acabar el mes de marzo.

A los suyos, aunque no haya podido verlos en directo desde hace algunas semanas, sí que nota, por las sensaciones que tiene al verlo en diferido por televisión o, también, por los informes que le llegan, que «ha cambiado». Pero no quiere echar la culpa ni centrar toda la responsabilidad en el anterior cuerpo técnico encabezado por Fernando Soriano. «Sí es cierto que lo aguantamos más que en otros casos. Pero él llevaba 10 años en el club y merecía que tuviéramos paciencia. Pero llegó el día en el que le dije que si la situación no cambiaba tenía que tomar la decisión. Él lo intentó y lo entendió porque si algo quiere es lo mejor para el Almería», dijo.

Ahora está Luis Miguel Ramis como técnico. El catalán ha llegado de la mano de Raúl Lozano. El director deportivo, de cara al exterior, puede dar la sensación de que solamente ha podido fichar al entrenador y, al no poder hacer ninguna contratación de jugadores, su función ya no es visible. Pese a que no tiene contrato para el siguiente curso, Alfonso García lo elogió. «Hizo una gran labor en el Sporting. En verano ya quise que viniera. Hablamos mucho de fútbol desde que jugó aquí en Almería. Siempre le decía que algún día tendría que ser su momento y venir».

El momento ha sido ahora. Después de dos semanas con constante diálogo con los jugadores, le propuso a presidente el nombre de Ramis. ¿El motivo? «Porque de una lista de 20 entrenadores, unos no quieren venir porque esperan a un Primera o un equipo de fuera de España. También hay que a nosotros no nos interesan. Así que valoramos que viniera Ramis por los informes que teníamos». Unos informes que, por ahora, van por el buen camino.