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El futuro de la UDA en cuatro semanas

Pozo señala al frente, al lugar donde únicamente debe mirar la UD Almería.
Pozo señala al frente, al lugar donde únicamente debe mirar la UD Almería. / LOF
  • Los rojiblancos se verán las caras ante cuatro rivales directos, con el Alcorcón como el primer escollo

Las próximas cuatro jornadas marcarán el devenir de la competición, casi con toda seguridad, para la UD Almería con vistas al futuro y las opciones de seguir peleando para llegar a la última jornada con posibilidades de permanencia. Está claro que, visto lo que ha sucedido a lo largo de la presente temporada, el ansiado billete que asegure un viaje de 21 jornadas más en el 'tren de la división de plata' no será posible antes, salvo ese milagro al que parece estar sujeto el equipo desde hace ya varias campañas.

La penúltima en Primera División llegó por un empate en casa frente al Athletic Club, previo a haber logrado tres triunfos consecutivos, ante RCD Espanyol y Granada, a domicilio, y contra el Real Betis, en casa, con aquel gol conseguiro por Ramón Azeez en el descuento. Y el año pasado, tras tres derrotas consecutivas, ganando a Real Oviedo y Mirandés, en casa, y tras empatar en campo de la Llagostera llegó el empate en Córdoba.

Este año las cosas van por los mismos filos, pero si el Almería quiere demostrar que merece estar en la categoría es a base de victorias ante quienes deben considerarse rivales directos. Los 29 puntos conseguidos en 30 jornadas son una rémora que ha llegado como consecuencia de no saber hacer las cosas antes rivales que luchan por el mismo objetivo. Por caso, el UCAM Murcia, que le ha ganado los dos partidos, o por derrotas ante equipos como Mirandés o Rayo Vallecano, a domicilio, en los que debió hacer más y no lo hizo.

Quedan doce jornadas, de las que la mitad son ante rivales directos, considerando que es el UCAM Murcia, en el puesto decimocuarto, el que marca el grupo de equipos que se jugarán la permanencia, si bien otros como Reus, Elche, Sevilla Atlético o Numancia no pueden cantar victoria. De todas formas, la atención se centra principalmente en los próximos cuatro encuentros, en lo que concierne a los rojiblancos. Dos de ellos en casa, ante el Alcorcón y Real Zaragoza, y otros tantos a domicilio, en campos del Gimnàstic de Tarragona y Córdoba, y todos, obviamente, ante equipos que están por encima.

La primera cita

El Almería, de todas formas, debe fijarse metas prioritarias, también en lo cronológico. Y es que si no se gana el primero aumentará la necesidad de no fallar en los seguidos. Con 29 puntos, dicen que la salvación está en conseguir 50, aunque no siempre ha habido recompensa con esa cifra, ni tampoco ha sido necesario sumar tanto, según habla el historial de la competición.

Sí que es cierto que el equipo que ahora dirige Luis Miguel Ramis tiene en el Alcorcón la primera oportunidad para ver de cerca una permanencia que podría estar a tiro una semana después. El sábado es el día D y las 18.00 la hora H, que se suelde decir. Los rojiblancos esperan en casa a un Alcorcón que lleva siete semanas sin ganar y que ha sumado, en ese espacio de tiempo, cuatro empates, dos en casa y dos a domicilio, aunque si hay que mirar al comportamiento como visitante los números 'cantan' pues sólo lleva un punto más que la UD Almería, como consecuencia de una victoria y cuatro empates, con 5 goles a favor y 21 en contra. Ganando habrá conquistado el golaveraje, que también podría ser importante en una hipotética igualada a puntos,

El siguiente reto está en el Municipal de Tarragona. Ante un Nàstic que cuando vino a Almería estaba prácticamente deshauciado, el día 2 de abril, a las doce del mediodía, los rojiblancos tienen otro reto también importante ante un rival que lleva dos semanas de 'capa caída', pero que estuvo tres ganando, a Numancia, Zaragoza y Córdoba.

Los tarraconenses, que el pasado año fueron semifinalistas en el playoff de ascenso a Primera, han recuperado 'efectivos' en el mercado de invierno, lo que sin duda le ha hecho experimentar una reacción que dista mucho de la que llevaba en la primera vuelta, en la que casi era el primer candidato firme al descenso. En casa se comporta, con 20 puntos sumados, con sólo tres derrotas en 15 encuentros, una menos que victorias sumadas. Ha empatado ocho partidos. Los rojiblancos tienen un 3-0 a favor, del partido de ida, que puede darle el golaveraje.

Más a largo plazo

Superados esos dos primeros retos habrá que ver qué pasa ante el Real Zaragoza. Un partido que cerrará la jornada trigésimo tercera, que se jugará a las 20.30 horas, el domingo 9 de abril, en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, ante un equipo en 'caída libre', que ha ganado dos de los últimos once compromisos, lo que desembocó anoche en la destitución de Raúl Agné, el segundo entrenador tras Luis Milla. Ahora será dirigido por César Laínez.

Esa racha infructuosa le hace ser rival directo, cuando empezó la campaña siendo un equipo aspirante al ascenso. Sus once puntos fuera de casa son pobres, pues sólo cinco equipos han sumado lejos de casa menos que los blanquillos, que si hubiera que acudir a lo hecho en casa tampoco sería importante, pues ocuparía un lugar en la parte media-baja de la clasificación. En la ida, ganó el Zaragoza o, casi mejor, perdió la UDA, que encajó dos goles por despistes clamorosos. El 2-1 es superable para el golaveraje particular.

El último reto, si se mirara la clasificación, sería igual de importante, si bien el Córdoba, el rival en cuestión, respira gracias a la reacción en las últimas jornadas, haciéndose fuerte en casa donde precisamente ha ganado a dos de los rivales a los que se medirá en este 'mes' de competición la UD Almería, los dos que visitarán el Estadio de los Juegos Mediterráneos, Alcorcón y Zaragoza, tras nueve jornadas en las que encajó seis derrotas y tres empates.

El cuadro cordobesista, que en la primera vuelta llegó al Estadio de los Juegos Mediterráneos conducido por José Luis Oltra, empezó su etapa de 'decaimiento', encajando un 3-1 que era el sexto 'tropiezo' -entre derrotas y empates- de una etapa de nueve partidos infructuosos, que situaron a Luis Carrión en el banquillo, tras destituir al que fuese técnico de la UD Almería la temporada del primer descenso a Segunda, por un empate en Miranda. En casa ha sumado 20 puntos. El Almería podría conservar el golaveraje o, para ser más exactos, debe conservarlo al necesitar de una victoria.

Si estos cuatro partidos suponen una etapa de buenos resultados para la entidad rojiblanca, el futuro tendrá un camino de menos espinas. Si no, habrá que ir acostumbrándose a mirar hacia el precipicio.