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UD Almería
Los aficionados del Elche, los más perjudicados por la mala gestión realizada en su club
Los aficionados del Elche, los más perjudicados por la mala gestión realizada en su club / EFE

El que avisa no es deudor

  • Murcia y Guadalajara pagaron con un descenso de categoría los problemas de contabilidad; Elche, Getafe y Sporting, amenazados

  • El fair play financiero, un bloqueo directo a los equipos que despilfarran en el fútbol

Por activa y por pasiva, Alfonso García ha avisado en varias ocasiones de que pronto habría sorpresas con el fair play financiero exigido por la UEFA, que en 2012 tomó cartas en el asunto prohibiendo la participación en sus competiciones a los equipos que se acogieran a la Ley Concursal, aunque en España entró en vigor el 1 de julio de 2013.

La citada Ley concursal posibilita que aquellos clubes que no hagan frente a sus pagos con los futbolistas, o incumplan las normas de competición respectivas, desciendan de categoría o puedan aplicársele las consecuencias previstas en la reglamentación deportiva. El desequilibrio entre los presupuestos de los clubes al inicio de la temporada y la cuenta de resultados al finalizar del ejercicio les deja en una situación muy comprometida. No disponían de solvencia para saldar sus deudas y entonces, acogiéndose a la antigua Ley, dejaban de cumplir con sus obligaciones.

La UD Almería, curiosamente, ha pagado con creces el rigor económico que solicita la UEFA, a través de la Liga de Fútbol Profesional, no por sanción, pero sí por ese rigor exigido que le ha impedido 'sacar los pies del tiesto', lo que le ha costado, de momento, el descenso de categoría como consecuencia de 'fair play financiero'. Así, el cuadro rojiblanco es tomado como uno de los clubes más limpios de la LFP, al no sobrepasar el límite marcado por dicho ente.

De todas formas, lo del 'de momento' viene al caso por lo sucedido recientemente con el Elche, al que se le ha 'invitado' a abandonar la categoría y el 'dedo acusador' se centra ahora en el Getafe que puede hacer volver al equipo rojiblanco a Primera División, aunque la decisión, que hace una semana apuntaba Tebas que podría ser en 14 o 21 días, no está adoptada y se apuntaba, del mismo modo, que Ángel Torres intentaba aplazar la deuda, cosa que todavía no ha conseguido el citado empresario toledano, dispuesto a seguir tirando de 'billetera' para impedir que 'su' Getafe dé con sus huesos en la categoría de plata del fútbol español por una mala gestión financiera. No en vano, el cuadro azulón es uno de los equipos, sino el que más, con menos arraigo en cuanto a seguidores, aunque ya se sabe que esta competición no vive tanto de las taquillas como de los ingresos de televisión. Este es, sin duda, un chollo que podría sanear la economía de muchos.

Ejemplos

El fútbol en España ha comenzado ya a imponer esta nueva normativa que tuvo precedentes en los años 80 con la desaparición de equipos entre los que se encuentran la AD Almería o el Real Burgos. Ahora, los 'sucesores' de aquellos 'damnificados' en lo que sería Liga de Fútbol Profesional son el Real Murcia y Guadalajara, que no pudieron competir en Segunda División A y lo han hecho el pasado año en la categoría de bronce del fútbol español. Los pimentoneros cayeron a la misma por la deuda adquirida por repetidos impagos de impuestos a la Hacienda Pública y a la Seguridad Social, después de haber acabado los plazos y prórrogas, mientras que los alcarreños fue por incumplir los requisitos que dicta la Ley del Deporte y la Comisión Mixta en cuanto a la conversión de los clubes en sociedades anónimas deportivas.

Es cierto que, en 1995, la reconversión en sociedades anónimas de Sevilla y Celta, no realizadas a tiempo, se saldó de una forma salomónica que ha perjudicado a la larga al fútbol español -primero con una Primera División con 22 equipos y, una temporada después, con una Liga en Segunda División que se va a las 46 jornadas para conocer los tres ascendidos-, pero ahora se exige mano dura, por parte de la UEFA, la cual ha hecho que equipos como Málaga o Rayo Vallecano no pudieran competir en torneos continentales.

En la competición española, Elche o Getafe, con un crudo porvenir, podrían perder los puntos conquistados sobre el campo, lo que podría ir en beneficio de la UD Almería, que ha cumplido escrupulosamente con la norma, hasta el punto de haber estado en 'inferioridad de condiciones' con ilicitanos o getafenses. Ambos equipos vieron 'cerrado el grifo' de contratación de jugadores -se rechazó la posibilidad de reforzarse y la incorporación de Pedro León al cuadro getafense fue consecuencia de una resolución judicial-. Sobre uno pesa sanción con descenso incluido y para el otro son días de búsqueda de una inyección económica que podrían determinar su descenso si no se produce la llegada de ese esperado 'maná' o logra convencer a la Hacienda Pública de que cumplirá los plazos, para lo que necesita avales que luego sean aprobados, cosa que no ha conseguido el Elche. Incluso el Sporting de Gijón, recién ascendido, parece estar sentenciado para poder firmar jugadores para esta nueva aventura en la máxima categoría, aunque el propio Tebas se pronunció días pasados a favor de que podrá fichar.

La parte mala

Toda esta lectura tiene cosas positivas, indudablemente, y es que las deudas de los equipos de fútbol están predestinadas a que sean pagadas por los propios clubes. La parte mala de la película viene como consecuencia de las sanciones y cuando se produce un descenso de categoría lo 'pagan' los que menos culpa tienen, que son los aficionados, casi obligados a ser 'escrupulosos controladores' de la gestión administrativa de los clubes a los que entregan su alma y, algunos, hasta la cartera.