UD Almería

Morcillo: «En el Almería se ha demostrado que echar al entrenador no soluciona nada»

Jorge Morcillo ha estado ausente en las últimas jornadas por lesión./AGUILERA
Jorge Morcillo ha estado ausente en las últimas jornadas por lesión. / AGUILERA

El primer capitán de la UDA apuesta por la continuidad de Luis Miguel Ramis «porque los responsables somos los jugadores»

JORDI FOLQUÉALMERÍA

Jorge Morcillo recibió ayer el alta médica y el club aprovechó para que pasase por sala de prensa. Después de que un día antes el que hablase, por primera vez tras la derrota contra el Cádiz, fuera Gaspar Panadero (el más joven), en esta ocasión fue el primer capitán el que dio la cara en nombre de los jugadores que él capitanea. Y lo hizo para rebajar el grado de 'testiculina' de los últimos días y decir las cosas claras. Con fútbol y para que todo el mundo entienda que el problema es mayor que «echarle huevos». Habló para asumir el propio vestuario la responsabilidad de lo que está pasando, un año más, en el devenir del equipo en la actual Liga 1|2|3. Al menos, él sí lo hizo. «Igual que nos gusta que nos den palmaditas cuando las cosas iban bien, ahora tenemos que asumir los palos», dijo el central valenciano.

Una expresión que concuerda con el discurso que Luis Miguel Ramis ha venido diciendo en las últimas semanas. Incluso, cuando el equipo rojiblanco ganaba partido y el preparador catalán no entendía tantos elogios. Quizás por la falta de costumbre, en el último lustro, de ver al equipo en posiciones de privilegio en la competición liguera. Morcillo quiso ser la prolongación de su 'jefe' tanto ante los medios de comunicación como frente a los propios futbolistas de la UDA. Los que se han 'transformado' para mal desde que le ganaran por 3-0 al Sevilla Atlético. Hace ya siete jornadas. El tiempo que llevan sin sumar de tres en tres.

Este tiempo pasado ha llevado a que todo lo bien que parecía hacerlo Ramis se haya convertido en todo lo contrario. Morcillo tiene muy claro que no es responsabilidad del técnico lo que está sucediendo. Es más, vería mal que el club determinase un cambio de inquilino en el banquillo. «No sería la solución. En el Almería se ha demostrado que cambiar de entrenador no soluciona nada», dijo para, a continuación, argumentarlo. «Al entrenador no lo echa ni el presidente, ni el club, lo echamos nosotros, que somos los responsables. Insisto que nosotros nos hemos metido ahí y nosotros tenemos que salir de esta situación. Podemos y debemos hacerlo ya porque de lo contrario cuanto más tardemos más complicado será».

Poniendo el punto de mira en Albacete. Una cita que puede «marcar mucho. Si no ganamos o si no puntuamos, nos va a costar mucho el poder salir de ahí abajo. Si por el contrario sumamos los tres puntos yo creo que saldremos porque como mínimo superaremos al Albacete, pero al margen de ello afrontaríamos con otra mentalidad muy distinta el siguiente partido contra el Zaragoza», aventuró el central que debe volver, como mínimo, a la convocatoria tras semanas de ausencia.

De la teoría a la práctica

Quiso dejar aquí la teoría para centrarse en la práctica, «Le hemos visto las orejas al lobo, pero está en nuestra mano el cambiar la dinámica. Nosotros somos nuestro peor enemigo. Somos los que nos hemos metido ahí, los responsables de todo esto. Igual que cuando estábamos arriba sacábamos pecho y nos gustaba que nos dieran una palmadita en la espalda, ahora tenemos que soportar y asumir las puñaladas que llevamos dadas». Para ello, «ha llegado el momento de demostrar las cosas en el campo, no sólo aquí, con palabras, con mensajes fáciles de decir, que prácticamente son tópicos en el fútbol». Solamente así, con fútbol, «nuestra situación se revierte en el terreno de juego y llevamos un tiempo sin demostrarlo; las cosas como son».

En su tercer año en la UDA, todo esto ya le 'suena'. «Hemos entrado en una situación parecida a la de los últimos años porque los rivales nos ganan con muy poco y luego nosotros no somos capaces de reaccionar. Un claro ejemplo fue el partido del Cádiz, que nos marca en su primera ocasión y luego el segundo gol nos mata pese a quedar cuarenta minutos por delante porque no se vio capacidad para intentar darle la vuelta al encuentro».

Una nula capacidad que refrenda las palabras de Ramis en referencia a que todavía quedan jugadores por dar ese «paso adelante». Es lo que a juicio de Morcillo se refería el técnico con lo de «echarle huevos». «Cuando se dice esa afirmación engloba muchas cosas más. Es agresividad, es intensidad, es actitud, es responsabilidad dentro del campo, ser profesional no los noventa minutos, sino los siete días de la semana. El mensaje de 'echarle huevos' es lo llamativo, lo más directo, pero supone mucho más y así nos lo explicó el míster. Ahora tenemos que ver si ha llegado el mensaje y lo demostramos el sábado en Albacete».

El sábado, desde las 16.00 horas, se comprobará si la reunión del martes y los mensajes lanzados han servido para revertir la situación. De lo contrario, los jugadores reconocen que la oscuridad habrá llegado.

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