UD Almería

Cuando el mejor es el portero y, el más regular, un chico con ficha del filial

La aportación de René Román ha sido decisiva para que la UDA sumara puntos. /IDEAL
La aportación de René Román ha sido decisiva para que la UDA sumara puntos. / IDEAL

René se ha convertido en el jugador más destacado de la UDA desde que comenzó la temporada y Gaspar le ha ganado la partida a veteranos

JORDI FOLQUÉALMERÍA

Si en un equipo, tras 20 jornadas, el mejor ha sido y es el portero, algo no va bien. Cuando casi en todas las citas ligueras se destaca más al que tiene que impedir que el rival marque los goles, antes que hacerlo sobre los que tienen que lograr anotar en el marco contrario, algo no va bien. Cuando no hay ninguna discusión sobre que debe ser titular sí o sí, algo que no ocurre con ningún otro compañero del equipo, algo no va bien. Y es lo que le pasa a la UDA desde que comenzó el campeonato liguero. Si a todo esto, destacando al portero, se añade que el jugador de campo más regular de todos está siendo un chico que sigue teniendo ficha del filial. Está más que claro que algo (o mucho) no ha ido bien a lo largo de los meses que lleva el curso en funcionamiento.

Porque los mejores de la UDA, al menos los que no han tenido tantos picos de rendimiento, han sido René y Gaspar Panadero. El primero ha sido titular y ha jugado todos los minutos del campeonato. El segundo es el que más se ha mostrado en ataque, pese a que no ha marcado, habiéndole ganado la partida a los de más caché dentro el plantel y que deberían haber mostrado una línea más importante. Aunque, claro, de haber pasado todo esto el Almería no estaría rozando los puestos de descenso con números malos, que podían haber sido peores si la portería hubiera sido un poco más irregular y no tan salvadora.

Una muestra de la campaña que está realizando René es que su 'trabajo' sale reflejado mes sí y mes también en los resúmenes que hace LaLiga sobre las mejores paradas. Actuaciones portentosas, como la intervención que le hizo a Mata (Real Valladolid) y que impidió que el cuadro blanquivioleta se hubiera llevado los tres puntos del Estadio de los Juegos Mediterráneos. Aunque, como le ocurre a los guardametas, ellos pueden impedir que el rival marque, pero no pueden ganar partidos. Una situación que se ha vivido en varios compromisos. Excelente el gaditano, pero nulidad en ataque por parte de la UDA.

Porque el bagaje de los delanteros es pobre. Más bien, extremadamente pobre. Juan Muñoz ha anotado un gol. Curiosamente, en un remate que él mismo reconoció que le pegó mal. Pero lo anotó que es lo que cuenta. Empata con el otro '9' del equipo. El argentino Pablo Caballero logró estrenar la campaña con un tanto que supuso la victoria rojiblanca. Todo parecía dejar bien a las claras un panorama mejor que un año antes y teniendo la sensación de que se había acertado en la pareja de delanteros, sin olvidar a un Hicham que en pretemporada había sido de los más destacados. Agua hasta hundirse el barco.

Sin hacer olvidar

En total, dos goles de los que deben ser la referencia en ataque y que, desde el club, se 'vendió' como los sustitutos de Charles o Ulloa y que harían olvidar muy pronto a Quique González (palabras mayores) y a un Chuli que se fue el curso pasado en enero sin haberse estrenado con el Almería. Cierto es que tanto Juan Muñoz como Pablo Caballero han anotado. Como no es menos cierto que el primero está cedido por el Sevilla y el segundo tiene todavía por delante algunas semanas en el dique seco por una lesión. Lucas Alcaraz ha pedido, como mínimo, un delantero en el mercado de invierno. Porque, como dijo en Granada, «Juan Muñoz no nos está aportando soluciones».

Pero sería un resumen muy rápido centrarse en los que juegan de delantero centro. El juego del Almería ha brillado por su ausencia en cuanto a continuidad. No ha sido capaz de ganar dos partidos seguidos. Tras un buen encuentro o un buen resultado, que no siempre han ido de la mano, a la jornada siguiente no se lograba un segundo triunfo. Algo que se puede extrapolar a los propios jugadores. Mismo esquema, prácticamente mismos elementos y la realidad es completamente distinta.

Uno de los ejemplos más claros es Pozo. Comenzó fuerte la temporada. Siempre en casa y algún destello fuera. Pero se apagó. Como lo hizo el equipo esperando al malagueño. En las últimas semanas, cuando los rumores de una posible salida se han acrecentado, ha subido el nivel. Pero, como le suele suceder, al amparo del Mediterráneo. Lejos le sigue costando.

Como le cuesta al Almería. Un equipo en el que el mejor es el portero y el más regular uno del filial.

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