UD Almería

Luis Miguel Ramis insiste en hacer en el partido lo mostrado durante la semana

Luis Miguel Ramis sigue pendiente, una semana más, de la enfermería para hacer la convocatoria./AGUILERA
Luis Miguel Ramis sigue pendiente, una semana más, de la enfermería para hacer la convocatoria. / AGUILERA

El técnico de la UDA elogia el trabajo de los suyos y les pide que los hechos reales sean similares a las pruebas que ponen en práctica en el día a día

JORDI FOLQUÉALMERÍA

Dos puntos de los últimos quince. Un gol en cinco encuentros. Dejar la zona de privilegio para estar rozando los puestos de descenso. Esos en los que más ha estado el equipo en las cuatro campañas anteriores (dos en Primera y las últimas en Segunda). Los que, por ahora, no han pisado en lo que va de campaña. Pero a los que pueden entrar si sigue la mala racha desde que se ganara al Sevilla Atlético. Lo que nadie quiere pensar. Pero que está ahí. Porque los datos en las cinco citas anteriores indican que el equipo ha perdido su buen rumbo del inicio del campeonato, sea el rival que sea el que tengan delante.

Con estos datos, el entrenador de turno podría ya estar 'preparando el cuerpo' para lo que puede venir. Pero no así Luis Miguel Ramis. Tras una semana «de charlas a nivel colectivo e individual», el técnico catalán salió, de nuevo, en defensa de los suyos. Como siempre hace, habló de lo «bien que han entrenado». Para argumentar que el equipo «entiende y comprende» todo lo que el cuerpo técnico les indica. Podría parecer, por tanto, que nada ha cambiado en el Almería.

Y hasta puede ser cierto. Para que esa sensación no se mantenga, el tarraconense espera que el cambio se traduzca en lo que, hasta la fecha, está dejando mal al colectivo, en el que se engloba a jugadores y técnicos: el partido. Ramis sabe que pueden dar más de sí en los encuentros oficiales, «porque me lo demuestran en cada entrenamiento». Pero llega el choque en el que hay puntos en juego y «algunos pueden tener la sensación de que no se trabaja». Así lo expresó el responsable del banquillo rojiblanco en la previa a la cita ante uno de los máximos favoritos al ascenso a la Primera División. Un Sporting que, pese a estar en la tercera posición, ha recibido ya la crítica de los suyos, incluso ganando, y a los que Paco Herrera, su entrenador, les ha pedido más intensidad para poder ganar los partidos con una mayor claridad.

Justo lo que pide Ramis a sus jugadores. Sobre todo en área contraria. Además de haber marcado un gol en cinco encuentros, los males de la UDA se centran en lo que no están haciendo en los últimos metros del ataque. Ayer basó gran parte de su comparecencia en expresar precisamente su queja en este apartado. Después de haber intentando poner soluciones a lo largo de la semana. «En el área contraria sabemos que llegamos muchas veces, por dentro y por fuera, pero en los últimos metros no acabamos de tener, no sé si la palabra es la fe, energía o intuición y creer que, ante cualquier segunda acción, puede caerte un balón para hacer gol. Eso hay que perseguirlo. Para eso hay que estar cerca. Es lo que intentamos transmitirles y es lo que hemos trabajado e incidido un poco más esta semana».

Osasuna como ejemplo

Como la teoría puede quedarse en eso y 'perderse', el catalán puso un ejemplo de lo que ya ha sufrido en sus propias carnes el Almería. «Osasuna logra su segundo gol ante nosotros porque un centro hacia atrás, presionado, de Quique, hasta el gol, hay dos rechaces. El que hace el gol, de no haber creído en esa jugada y pensar que el rival puede fallar, a lo mejor no lo hace. Nos falta el creer en eso. Que el área rival es muy importante y pisarla con mucha energía. Ellos lo entienden. Vamos a ir a más porque capacidad tienen». De nuevo, pese a las pruebas en contra, nuevo 'capotazo' a sus pupilos que han bajado su rendimiento numérico desde hace un mes.

Saliendo del área, Ramis espera que El Molinón sea propicio para el cambio necesario y se vea una imagen distinta. Porque con la vivida en este tramo de campeonato no les dará. «Lo que tenemos que tener claro es a qué jugar, cuál es nuestra estructura, cuál es nuestra idea, cuál es nuestra intención e intentar de llevarla al campo con los errores y los aciertos que se tienen en un partido. A eso hay que añadirle y mostrar emoción, pasión y empuje. Subir los tonos competitivos durante el partido para sobreponerse a situaciones en las que el rival te aprieta mucho, aprovechar cuando el rival te deja espacios y todo llevando al equipo al límite».

Dijo lo que no le había gustado. Que no es poco. Ahora mirará para saber si, por fin, la teoría de la semana se traslada al campo. En el mejor escenario posible.

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