UD Almería

Lucas Alcaraz recupera al único extremo que ha dado un rendimiento aceptable

Gaspar Panadero ha marcado un gol en el Estadio de los Juegos Mediterráneos con el primer equipo./J.L. MATARÍN
Gaspar Panadero ha marcado un gol en el Estadio de los Juegos Mediterráneos con el primer equipo. / J.L. MATARÍN

Gaspar Panadero recibe el alta médica y la UDA podrá recuperar un planteamiento más ofensivo en Valladolid tras lo visto en Huesca y ante el Rayo

JORDI FOLQUÉALMERÍA

Lucas Alcaraz ha utilizado, en los dos últimos partidos, un sistema basado en la fortaleza defensiva. Colocando un doble lateral en cada una de las bandas. La duda estaba en si era por convicción o por obligación. Las circunstancias hicieron que así fuera. En Huesca se pudo entender más por el hecho de jugar fuera del Estadio de los Juegos Mediterráneos. Pero en casa, ante el Rayo Vallecano, se vio que al cuadro almeriense le faltó más mordiente ofensiva. La que pudieron haberle dado los suplentes que entraron en el campo para darle más empuje en las bandas. Agua. Ni Hicham ni Fidel lograron tal propósito. Lo que dejó bien a las claras que la decisión de apostar por Motta y Fran Rodríguez, en la derecha, y Pervis Estupiñán y Nano, por la izquierda, fue más por obligación que por convicción del propio entrenador para actuar como local.

Una obligación que llegó por el hecho de que Lass Bangoura no podía jugar ante el Rayo Vallecano, club del que está cedido en el Almería hasta el 30 de junio. Como tampoco pudo jugar, tampoco en Huesca, Gaspar Panadero. El jugador más determinante de todo el ataque. El único que está sacando partido a sus condiciones para superar al lateral de turno. El que, además, ayuda en labores defensivas. De ahí que Lucas Alcaraz, en la previa de la cita ante el Rayo Vallecano, dijera que prefería que el rival tuviera a todos sus jugadores si él podía contar con Gaspar Panadero. Le daba una gran importancia al '31'. No es extraño viendo el rendimiento dado por la 'competencia' del manchego.

Con el alta ya en la mano, la presencia del extremo zurdo en Valladolid parece segura. En el equipo inicial. Si en la banda derecha el doble lateral ya no será posible, por la sanción de Marco Motta, la recuperación del mejor banda con el que está contando el Almería esta campaña hace pensar que tampoco repetirán Pervis y Nano. Al menos, si quiere algo más que en los dos anteriores encuentros ligueros y poner sobre el césped el ansiado retorno de Gaspar Panadero.

Interés por Gaspar

Su juventud (21 años) hace que los técnicos entiendan que tiene bastante margen de mejora. Entienden, a su vez, que se ha podido quedar estancado en los últimos cursos por la mala deriva que ha tenido la UDA, tanto el primer equipo como, hace dos campañas, el filial. El no haber podido demostrar con continuidad sus cualidades en el fútbol profesional le ha perjudicado en lo que parecía un camino mucho más prometedor. Pero la llegada de Luis Miguel Ramis fue clave para la apuesta en el joven extremo zurdo. La que ha continuado Lucas Alcaraz.

De ahí que no es de extrañar que algunos equipos se hayan interesado por hacerse con los servicios de un futbolista que, por el dorsal que lleva, sigue teniendo ficha del filial rojiblanco, por mucho que la entidad se empeñara en decir durante el verano que ya era uno más del primer equipo. Con una de las fichas más bajas de todo el plantel, los 'interesados' aumentan viendo las actuaciones que está teniendo este curso.

Los últimos en mostrar su interés, al menos que hayan salido en prensa, son los dos clubes que militan en la Liga Santander de la Ciudad Condal. El diario Sport publicó que tanto el Barcelona como el Espanyol habían hablado con su entorno tras seguir la evolución del manchego durante un largo periodo de tiempo. El cuadro azulgrana sería para que formase parte del filial. Por su parte, los 'pericos' lo querían para que entrase ya en el primer equipo. Una información que se asemeja a lo que ambas entidades han mostrado en los últimos tiempos. Mientras que los 'culés' quieren potenciar su 'B' con jugadores que conozcan la categoría de plata, los de Cornellá-El Prat desean jóvenes a coste lo más económico posible y ofrecer que puedan actuar en la máxima categoría del fútbol español.

Ayer, en su comparecencia ante la prensa después del entrenamiento, le preguntaron a Gaspar Panadero por todo lo que se ha venido hablando sobre su posible futuro fuera del Estadio de los Juegos Mediterráneos. Sin decir nada, pudo decir mucho. Regateó todo lo que pudo para quedarse en su sitio. Quedando bien con su presente y sin cerrarse las puertas de ningún sitio para el futuro. «Todo son rumores», dijo.

Dejarse querer

Para 'dejarse querer'. «Siempre es algo bueno que salga el nombre de uno» por el interés de «grandes clubes». Pero hasta ahí. «Yo estoy contento aquí. Me quedan tres años de contrato», recordó. Para acabar asegurando que nada de lo que se pueda decir le descentrará en el tramo final de la actual Liga 1|2|3. «Solamente estoy centrado en el Almería» y «en lograr el objetivo esta temporada».

De lo que suceda después de acabar el presente ejercicio, pese a esos tres años de contrato, nadie está capacitado para hablar. «En el futuro ya se decidirá». Fueron sus palabras para sentenciar lo que es una auténtica realidad. El Almería es un club vendedor como ha demostrado en los últimos años. Sobre todo con alguien formado en la cantera y del que siempre se ha tenido una previsión de poder sacar un «gran traspaso». La duda siempre ha estado en saber el mejor momento para hacerlo.

Tras dos jornadas sin poder jugar, Gaspar volverá en Valladolid. Con bastantes ojos sobre lo que hace en el campo. De fuera y, sobre todo, de Lucas Alcaraz. El granadino confía en el manchego. Con palabras y hechos. Muy por encima de otros compañeros.

 

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