UD Almería

Un golpe que no rompe la mesa

Fran Fernández hace una seña a sus jugadores, durante el partido del sábado en Tarragona. /AGENCIA LOF
Fran Fernández hace una seña a sus jugadores, durante el partido del sábado en Tarragona. / AGENCIA LOF

El Almería vuelve a sumar fuera de casa en un partido con comportamiento irregular | Los rojiblancos solo han ganado uno de los últimos seis partidos en Liga a la espera de la llegada el sábado del Extremadura

Juanjo Aguilera
JUANJO AGUILERAALMERÍA

La UD Almería acudió el sábado al Nou Estadi para buscar un resultado positivo y, aunque el empate no sea mala 'pesca', no es lo que se esperaba. El irregular rendimiento expuesto por los de Fran Fernández privó de obtener una mejor renta. Y es que los rojiblancos se dejaron sorprender por una 'tardía entrada' al partido y, tras hacer lo difícil que era remontar el partido cuando los merecimientos tampoco eran para tanto, no fue capaz de matarlo para haber dado un contundente golpe en la mesa de cara a poner más base, si cabe, en ese intento de conseguir la permanencia sin pasar las 'fatiguitas' que ha venido padeciendo el equipo rojiblanco desde que descendiera de Primera División en la temporada 2014/15.

Aunque empatar fuera debe considerarse como 'golpe en la mesa', el conjunto rojiblanco no llegó a romperla, como era su intención, ante un Nàstic de Tarragona que quiere salir poco a poco de la situación complicada en la que se encuentra y al que el punto tampoco le sirvió de mucho. El caso es que el empate fuera es el quinto puntos que los rojiblancos consiguen lejos del Estadio de los Juegos Mediterráneos y que se sucede al conquistado en Albacete, otro partido con características similares porque, como el del sábado, también debió ganarlo el conjunto de Fran Fernández.

Sin contundencia

Al conjunto rojiblanco le faltó contundencia para haber sacado algo mejor -la victoria- de 'La Budallera', pero 'salió cruz' un partido que tiene, como es lógico, una lectura negativa y otra positiva. La primera habla de muchos problemas que el equipo 'registró' en el aspecto defensivo que permitió al Nàstic conseguir los dos goles, con más incidencia para la firma del primero. La acción fue casi la primera del partido y ahí la defensa no anduvo fina. El error en el centro de la defensa permitió que Imanol García se adelantara y consiguiera batir a René Román.

El segundo gol, que llega por una falta inexistente -Andoni López llega al balón con claridad, antes que Sebas Coris, y lo despeja, pero Pizarro Gómez -que no da una cuando se trata de arbitrar al Almería- a instancias de su auxiliar señaló una acción antirreglamentaria que, lanzada, estuvo mal defendida por los rojiblancos y que por eso se empató.

Lo bueno es que, pese a ese mal rendimiento, el conjunto rojiblanco no perdió y, aunque no es una máxima que suponga efecto-reacción, sí que permite pensar que la tan ansiada victoria lejos del Estadio de los Juegos Mediterráneos está cerca de producirse, al igual que la suma de los veinte puntos, en la que tanto insistió Fran Fernández, en la previa del partido disputado en el Wanda Metropolitano, para aquello de ir paso a paso, marcando los objetivos del partido a partido, esa filosofía instaurada en el deporte, no solo en el fútbol, y que es la demostración de la conciencia que existe sobre la dificultad de conseguir los objetivos y la cautela para lograrlos.

Una nueva ocasión

El Almería ha dejado escapar ya tres oportunidades para conseguir los 20 puntos. La primera vez fue precisamente en aquel partido frente al Rayo Majadahonda, al que los rojiblancos llegaban con 17 puntos. La segunda oportunidad fue el pasado lunes, en el partido disputado en casa frente al potentísimo RC Deportivo de La Coruña, que venía como un 'coco', pero lo único que demostró es que este tipo de equipos, sin hacer nada, pueden conseguir por lo menos no perder. Tras el punto sumado en el Nou Estadi, los rojiblancos ya llevan 19 puntos, que son seis más que la temporada 2015/16, en la que los rojiblancos eran últimos en la clasificación; dos más que en la 2016/17, en la que acumulaba cuatro victorias, cinco empates y seis derrotas y era vigésimo en la clasificación, o cuatro más que en la pasada campaña, en la que era también décimo noveno, con cuatro victorias, tres empates y ocho derrotas.

Lo de llegar a la veintena, superándola con la suma de una victoria, tiene una primera oportunidad de fraguarse el próximo sábado, a partir de las ocho de la noche y frente a un Extremadura que se comporta fuera de casa, donde ha sumado ya ocho puntos como consecuencia de sus dos victorias -conseguidas frente a Rayo Majadahonda y Reus, en su última salida- y dos empates -en Oviedo y Mallorca-.

Un equipo, el de Almendralejo que no sabe lo que es mantener su portería a cero en ninguno de los siete partidos que ha disputado lejos del Francisco de la Hera, aunque es los que no deja pasar la oportunidad para ver puerta a domicilio. Es cierto que se ha quedado en dos partidos sin marcar, pero ha conseguido ver puerta en doce ocasiones en los cinco partidos restantes, aunque en las dos victorias hizo ocho, ganando ambos duelos por 1-4.

 

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