UD Almería

Los errores del árbitro le 'ganan' en las crónicas al Almería y al Sporting

Rubén Alcaraz conduce el balón perseguido por Jony./JOSÉ LUIS MATARÍN
Rubén Alcaraz conduce el balón perseguido por Jony. / JOSÉ LUIS MATARÍN

En la prensa escrita se resalta el «pico y pala» del Sporting para ganar y los errores defensivos e inoperantes cara al gol del equipo almeriense

JOSÉ GABRIEL GUTIÉRREZALMERÍA

Las crónicas expuestas en la prensa escrita en relación al partido entre la UD Almería y el Sporting reflejaron dos sensaciones totalmente distintas, como no podía ser menos, tras el 1-3 final. La 'dulce', como era obvio, la acaparó el equipo asturiano que impuso su pegada y supo sufrir. La 'amarga', pese a sus intentos no recompensados en el marcador final, fue para el conjunto almeriense.

Lo peor del partido, en ello hubo coincidencia absoluta, fue la actuación arbitral de Díaz de Mera. Se ganó a pulso el suspenso. Por lo demás, sobre lo que ambos equipos ofrecieron en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, casi como siempre, lo de 'sobre gustos, colores'.

Pico, pala y sudores

En la Nueva España se destacaba el titular 'Directos al ascenso' y el subtítulo de 'Humildad, trabajo y confianza: el camino a seguir para el Sporting', informando en la crónica que el 1-3 fue engañoso. «En un partido solventado con un resultado un tanto abultado y que pudiera llevar a engaño a quien no lo hubiese visto. Pudo llegarse al descanso con una mayor ventaja si el colegiado hubiese señalado lo que pareció un claro penalti sobre Rubén García. Prefirió inhibirse como hizo también con otros dos reclamados por el equipo de Lucas Alcaraz durante el segundo tiempo, y cuando el marcador aún señalaba un inquietante y minúsculo 0-1. Fue sin embargo a pitar el que de todos los posibles menos lo fue. Eso sí: lo hizo cuando el partido estaba más que resuelto».

En La Voz de Asturias se pudo leer, entre otras cosas del choque, que «tenía el Sporting en Almería un buen termómetro para marcar el grado de ambición del equipo. Sin ser un partido brillante, los del Pipo demostraron que están de dulce y que las áreas están para marcar diferencias. Ahí se perdió un Almería voluntarioso pero falto de talento y con excesivo ímpetu».

Querer y no poder | De casualidad a causalidad

Tras el 0-1, se pudo leer que la UD Almería lo intentó, pero sin estar atinado cara al gol y que tras el 1-3 final, en la balanza final tuvieron el mismo peso los aciertos y los errores. «Si el Sporting se coloca líder y el Almería quinto por la cola no es casualidad. Más bien causalidad. A los locales les daba la sensación de que merecían más por los méritos expuestos. Pero tan importante son los méritos como los errores. La jugada del 0-3 es para enseñarla en los cursos de entrenadores. O en los vídeos de esfuerzo y superación. De lo que no se debe hacer, más bien».

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