UD ALMERÍA

Un equipo con alma

Ramis mira al frente y se 'agarra' al reloj, tal vez porque sea hora de acabar con la mala racha./J.J.A.
Ramis mira al frente y se 'agarra' al reloj, tal vez porque sea hora de acabar con la mala racha. / J.J.A.

El técnico de la UD Almería quiere un equipo «que domina, que mueve el balón con velocidad, vertical cuando tienes que serlo». Ramis lo quiere para «encontrar esos balones que nos puedan dar la posibilidad de hacer gol y no recibirlo»

JUANJO AGUILERAALMERÍA

En fútbol, como en cualquier actividad, el alma es esencial exponerla para conseguir los retos que se persiguen. Aunque el gol es la guinda, el alma es la clave que te conduce a ese máximo trofeo que es superar al rival en el marcador, un equipo que tenga «ese alma que hay que tener para encontrar esos balones que nos puedan dar la posibilidad de hacer gol y no recibirlo». Hay mil caminos para hacerlo, pero el tarraconense sólo tiene claro que si la UD Almería gana será porque juegue a lo que él quiere. Lo tiene claro. «Si eres un equipo que domina, que mueve el balón con velocidad, que salta entre líneas jugadores, eres vertical cuando tienes que serlo, no lo eres, manejas los tiempos del partido, eso es lo más imprevisible que hay en el fútbol y eso a veces lleva a goles o no, pero no es ni mejor ni peor». Su objetivo es el de «darle importancia y valor a lo que nos va a permitir hacer gol, que es tener el balón».

Lo hará frente a un Cádiz del que alaba esa facilidad para ser siempre igual en cuanto a fórmula. «El rival lo mejor que tiene es que sabe a qué juega, lo tiene muy claro y eso hay que combatirlo. No siempre por saber cómo juega el rival te garantiza nada». Dijo saber que el equipo de Álvaro Cervera es «un rival que nos va a exigir mucho, que tienes unas particularidades en ataque muy marcadas y que vamos a intentar frenar y sobre todo intentar ponerle nosotros a ellos en dificultades. Es lo que tratamos siempre».

Aunque el futuro puede ser complicado, dijo no tener miedo. «Yo no tengo miedo a nada y ya lo demostré el año pasado. No estoy preocupado. Estoy ilusionado porque tengo un equipo que está comprometido para mantener una línea de continuidad positiva. Estas últimas jornadas no ha sido así en cuanto a resultados, pero somos un cuerpo técnico que si algo tiene es que somos ganadores y puede haber gente por encima de nosotros, no lo sé, pero desde luego en ilusión pocos nos van a ganar y en ganas de transmitirle esa pasión e ilusión al equipo tampoco, pero fútbol es fútbol», como decía Vujadin Boskov.

No es por ese motivo por lo que el choque de mañana domingo sea importante. El entrenador de la UD Almería aseguró que «es un partido muy importante por el matiz del momento, pero que lo tomamos desde este lado con la misma importancia que todos, independientemente de que se logre sacar a delante o no, pero es el que nos toca ahora y es el más importante».

Será ante un rival que, como la UD Almería, no atraviesa su mejor momento. Son rachas parecidas, con ocho partidos sin ganar en los amarillos y seis, como se sabe, en los rojiblancos. Pero a la hora de hablar del conjunto cadista, el tarraconense lo ve como un equipo que «tiene muy claro a qué jugar y no lo ha escondido ni siquiera su entrenador, que lo ha dicho claramente en rueda de prensa y eso lo convierte ya en un equipo importante y por la calidad de sus jugadores peligroso». De todas formas, también destacó «la calidad individual de los jugadores y de alguno de ellos en los que el club ha hecho un esfuerzo económico grandísimo para quedárselo y eso es por algo, creo que el Cádiz va a reaccionar y va a ir hacia arriba, como así lo creo con nosotros». Y señaló por último que con esa idea de juego «el año pasado se metieron en playoff. Eso dice mucho de un equipo que si le dejas maniobrar y correr te genera peligro. Intentaremos combatirlo con nuestras armas y llevar el partido al límite que nosotros queremos, hacer valer nuestra condición de local y todos sumar, aunque sean pequeñas cosas que nos ayuden a sacar el partido adelante».

Con esa exposición, el entrenador de la UD Almería dijo lo que quería, aunque no habló de lo que esperaba sobre cómo se desarrollará el partido. Desea «un partido en el que nosotros hagamos gol. Eso es lo que quiero y quiero que lo consigamos con la idea y con la estructura y con el compromiso con el que trabajamos todos los días. Eso no quiere decir que renuncie a que en un córner haya un despeje, le dé en el culo a un jugador mío y vaya por la escuadra. Es un gol que aparece y ojalá que aparezcan ya situaciones de esas, que nos ayuden a creer y confiar en que estamos en la buena línea en cuanto a idea, pero que hay que ponerle la guinda a todo eso».

La guinda es el gol

Para el técnico de la plantilla unionista, la guinda en el fútbol es el gol y «lo que quiero es un partido en el que principalmente marquemos gol, pero sobre todo que tengamos ese alma que hay que tener para encontrar esos balones que nos puedan dar la posibilidad de hacer gol y no recibirlo».

El cómo no lo escondió. Luis Miguel Ramis habló de fútbol previsible e imprevisible, de verticalidad, de estilos. El que trata de exponer cada domingo el Almería habla de tener el balón. «Si eres un equipo que domina, que mueve el balón con velocidad, que salta entre líneas jugadores, eres vertical cuando tienes que serlo, no lo eres, manejas los tiempos del partido, eso es lo más imprevisible que hay en el fútbol y eso a veces lleva a goles o no, pero no es ni mejor ni peor. Nosotros queremos ir por esa guía, no la de aburrir, porque no voy por ahí, pero sí el darle importancia y valor a lo que nos va a permitir hacer gol, que es tener el balón».

De hecho, fue tajante al expresar que «si no tienes el balón no puedes hacer gol, con lo cual tratamos de manejar ese equilibrio. Yo no quiero bordar las jugadas de gol, que se lo digo a los jugadores, tirad a gol que da en un talón, rodilla, cogerá el balón una trayectoria, hay que hacer goles feos también. No sólo pueden ser goles elaborados». Se trabaja, «estamos intentando incidir y mejorar de que cuando uno llega al área se le tiene que encender un dispositivo en el que haga daño y se hace daño corriendo, siendo vertical, probando, insistiendo, yendo a por la primera acción, la segunda o la sexta y no ceder e insistir».

No criticó otras formas de jugar al fútbol, como las que hablan de «no acumular más de dos pases en tu campo propio y mandarlo al campo rival. Sin embargo en muchos equipos, y no pongo nombres, te lo utilizan y están arriba. Son previsibles, sí, dando dos pases en campo propio y la mandan al área y ganan. Qué maravilla, qué bien. Yo no critico esa forma de jugar si encima logras sacar adelante los partidos, pero aún con lo previsible que es ¿porqué no se combate?». La respuesta es sencilla para él: «Lo tienen muy claro y son fuertes en ese aspecto y creen en esas segundas jugadas y algunas prolongaciones. En nuestro equipo, o la idea que quiero de ellos no es esa, es fácil, pero eso no lo convertirte en previsible».

Necesario

Lo que sí tiene claro el estratega de la UD Almería es que en la plantilla de la que dispone hay jugadores de calidad y que deben dar un paso al frente. «Todos saben que Pozo es un jugador extraordinario y que cuando él tiene el balón suceden cosas. Hay jugadores que deben de dar un paso adelante, deben de darlo. No es esta la primera noticia que tienen y deben darlo porque tienen capacidad para darlo». De hecho, no dudó en aclararlo. «Hay jugadores importantes en la plantilla, pero para mí lo son todos. Unos tienen más experiencia, más partidos, más situaciones difíciles vividas. Al final lo que te dan los años de competición y todo eso se tiene que notar en el campo y ahí debemos de hacer un ejercicio o debemos todos juntos hacer un ejercicio de responsabilidad profesional cuando las cosas no van bien, a lo mejor porque podemos dar algo más», reconoció.

La intención que se persigue no es otra que la de «intentar darlo para ver qué pasa y en eso vivimos estas semanas, con la ilusión y con esa responsabilidad que todos deben de tener para afrontar una situación algo más incómoda, pero que les hacemos ver que son capaces de revertir». Lo que también pase es que «se abre el telón y hay que actuar. Cada semana se cierra y se abre y al final el público está delante. Tienes que mostrarle todas tus armas y eso tratamos de hacerlo. Creo que el equipo mentalmente y físicamente está bien, no está teniendo recompensa y le buscamos explicación y trabajo, pero lo único que tenemos es mucha ilusión en seguir insistiendo para que eso revierta y que ellos obtengan un resultado que creo que es merecido, que es positivo».

El unionista, que habló de la suplencia de Nano el pasado sábado en El Molinón como algo que responde a lo que observa del malagueño -«veo que fuera de casa ha tenido más dificultades defensivas y yo creo que en Gijón necesitábamos algo más de solidez»-, destacó que «en estos momentos todos debemos dar un paso adelante, desde el cabeza de familia que soy yo hasta el último jugador. Es verdad que uno se centra un poco más en los veteranos porque no les vas a presionar a los más jóvenes, no sería justo. Los más jóvenes muchas veces van a rebufo de los veteranos en cuanto a que empujan muchísimo, pero necesitan de alguien que les guíe».

Expuso la creencia de que «lo están haciendo bien dentro de la plantilla, pero en situaciones en las que queremos ya cambiar esa dinámica se tiene que notar más y eso se tiene que notar el domingo en el campo, que hay una mezcla de todo eso, de esa responsabilidad y esa madurez de la gente con más experiencia, con ese empuje, y esa energía de la gente con menos experiencia. Esa mezcla ocurre en muchos equipos, no sólo en el Almería, y buscamos que eso refuerce al equipo a nivel colectivo».

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