UD Almería

El dinero no da la felicidad

El último ascenso de la UDA -Charles celebra uno de los goles- llegó con un equipo cuyo presupuesto era inferior al de muchos./M. MANZANO
El último ascenso de la UDA -Charles celebra uno de los goles- llegó con un equipo cuyo presupuesto era inferior al de muchos. / M. MANZANO

Los descendidos de Primera, pese a las ayudas económicas, no son ascensores seguros | Solo nueve equipos regresaron a la máxima categoría nacional, después de descender una temporada antes a Segunda en las últimas 17 temporadas

JUANJO AGUILERAALMERÍA

Aseguran que el dinero no da la felicidad y, ciertamente, es así, aunque a nadie le amarga un dulce o tener una cuenta corriente con una cuantiosa cantidad de dinero. Pero no garantiza el éxito. El año pasado, por ejemplo, entre ingresos ordinarios como taquillas, abonos y patrocinio o extraordinarios, como traspasos o la ayuda por el descenso, Sporting de Gijón y Atlético Osasuna recibieron 35 millones de euros y el Granada se quedó en 30, con un salto del doble o más de ingresos con respecto al resto de equipos. El Málaga, uno de los descendidos de esta temporada, percibirá cerca de 30 millones por idéntico motivo, de los que 19,3 millones son consecuencia de la ayuda del descenso, pues el equipo malagueño completó diez campañas en Primera con un gran nivel en casi todos los capítulos que se analizan.

De todas formas, tomando como base los descensos de Primera División desde la temporada 2000/01 hasta la pasada y los ascensos desde la categoría de plata ocurridos una temporada después, la 2001/02 hasta la recién concluida, han sido 17 temporadas con 51 ascensos, como es obvio, pero sin que las alegrías de militar en Primera División sirvieran para aliviar el 'llanto' por el descenso desde la 'Liga de las Estrellas' acaecido una temporada antes, o sea, que los descendidos de Primera no tienen 'derecho adquirido' para el ascenso al año siguiente de caer. De hecho, de esos 51 ascensos, solo nueve equipos hicieron el viaje 'de ida y vuelta' sin apenas tomar 'aposento' en lo que el desaparecido Jesús Gil llamo 'el infierno'. Es más, ha habido equipos que no solo no ascendieron, sino que probaron el pozo de la Segunda B como CD Tenerife o Racing de Santander, que no ha podido 'levantar cabeza' desde su último descenso.

Otros recursos

Los deportivos y el rendimiento son los otros recursos que hacen que el balance se equipare. La clasificación, en fútbol y en Segunda División, no tiene mucho que ver con el presupuesto. No casa. El Huesca, con un presupuesto de 7,9 millones de euros, dejó atrás a los 'pudientes' Sporting de Gijón, Granada y Osasuna, que tiraron 'con pólvora de rey', pero no consiguieron cazar el objetivo. De los tres descendidos en la 2016/17, solo el conjunto astur estuvo cerca del propósito. Acabó la Liga en cuarta posición, jugó el playoff, pero cayó en la primera eliminatoria frente al Real Valladolid, que luego ganó la final frente al Numancia. Los dos equipos castellanos, por ejemplo, con presupuestos por debajo de los diez millones de euros se metieron en esa final, siendo el Rayo, con poco más de doce millones, el otro que se llevó el gato al agua, ascendiendo una temporada después de lo previsto. Y es que los que descienden de Primera siempre quieren aprovechar el 'empujón' económico que suponen las ayudas por el descenso y por los derechos de televisión para plasmar esa superioridad.

De todas formas, es un aviso que viene sucediendo temporada tras temporada, en la que no suben los que más tienen, sino los que más pueden. De hecho, desde que se produjeron los tres primeros descensos del presente siglo, al término de la temporada 2000/01 y hasta los últimos que pueden mirarse, los de la temporada 2016/17, las 17 temporadas posteriores en Segunda División arrojan un resultado nada 'halagüeño' para los que no tienen la suerte de mantener la categoría en Primera. Se podría decir que todos parten de cero cuando comienza la carrera en Segunda, pero hay quienes no acaban de adaptarse a la categoría -la UD Almería es uno de ellos, como lo demuestra su plaza cada vez más próxima a los puestos de descenso- y sufren más de lo esperado.

De este modo, el porcentaje de retorno un la temporada siguiente al descenso habla de un 17,64% solo. En los últimos 17 campeonatos, solo nueve equipos, de los 51 que descendieron de categoría, lograron recuperar la plaza, con Zaragoza, Dépor y Levante, en dos ocasiones, y Racing de Santander, Celta de Vigo y Villarreal, en una. El equipo maño lo consiguió en las temporadas 2002/03 y 2008/09, el Levante se alejó más en el tiempo pues lo logró en las 2005/06 y en la 2016/17, mientras que el Dépor estuvo 'en el ascensor' desde la 2010/11 hasta la temporada 2013/14. Descendió en las impares y ascendió en las pares.

33 equipos

Son 33 los equipos que se reparten los 51 ascensos. El Levante es el equipo que más veces ha ascendido, lo hizo en 4 ocasiones; el Valladolid lo ha logrado en tres ocasiones. Con dos están Rayo, Getafe, Alavés, Betis, Sporting, Dépor, UD Almería, Celta, Zaragoza, Numancia, Murcia y Recre, y con un ascenso figuran Huesca, Girona, Leganés, Osasuna, Las Palmas, Eibar, Córdoba, Elche, Villarreal, Granada, Real Sociedad, Albacete, Atlético de Madrid, Racing de Santander, Hércules, Xerez, Tenerife, Málaga, Nàstic y Cádiz.

Las cifras arrojan la verdad única sobre un deporte en el que no valen los nombres, sino los hombres -justo la apuesta que está llevando a cabo la UD Almería, fichando gente con hambre-, en el que no gana el que más dinero tiene sino el que mejor lo administra. En este proceso, la historia está en saber hacer un equipo que, con poco, sea capaz de conseguir mucho. Por lo visto, en el término medio está la solución porque el dinero no suele dar la felicidad, aunque ayude.

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