UD Almería

Un destello de Pozo para sumar

Pablo Caballero controla el balón de espaldas a la portería del Real Oviedo, acosado por Carlos Fernández.
Pablo Caballero controla el balón de espaldas a la portería del Real Oviedo, acosado por Carlos Fernández. / FELIPE ORTIZ

El malagueño, en un mal partido, logró un golazo al minuto de que el Oviedo se hubiera adelantado para lograr el empate y seguir arriba en la tabla

JORDI FOLQUÉ

Un destello de Pozo, de los que se espera que haga desde que llegó a la UDA hace dos años, sirvió para que el Almería sumara un punto ante el Real Oviedo y continúe en la parte alta de la clasificación de la Liga 1|2|3. Es cierto que se está en la segunda jornada, pero tras la igualada de ayer los de Luis Miguel Ramis han hecho, hasta saber lo que suceda hoy, lo máximo de otros conjuntos. Nadie suma dos victorias en otros tantos partidos. Así que cuatro puntos es el tope. Lo que tiene el cuadro rojiblanco después de una cita en la que pudo pasar de todo y en la que, al final, el reparto puede considerarse como justo. Bien es cierto que los locales tuvieron más posesión. Es cierto que remataron más veces. Pero no es menos cierto que René intervino lo mismo que Juan Carlos. Y de esto se trata. La acción del malagueño compensó el grave error, castigado con gol, de la zaga. Hubo más, pero no acabaron con variación en el luminoso.

1 UDA

1 Real Oviedo

Una falta en su contra hizo que Pozo sintiera molestias
Fue en la primera parte. Pervis y Tino Costa salieron a calentar. No fue necesario el cambio. En el segundo tiempo marcó el empate.
Tiros a puerta 4/14 4/9
Asistencias 10 7
Llegadas al área rival 0 0
Posesión 54 46
Faltas cometidas 15 21
Balones recuperados 59 57
Balones perdidos 141 131
Fueras de juego 3 1
UD Almería
René; Motta, Joaquín, Morcillo, Nano; Mandi (Tino Costa, min. 62), Rubén Alcaraz; Gaspar (Pervis, min. 58), Pozo, Fidel (Hicham, min. 75); y Pablo Caballero.
Real Oviedo
Juan Carlos; Cotugno, Héctor Verdés, Carlos Hernández, Christian Fernández; Ramón Folch, David Rocha; Johannesson (Viti, min. 64), Saúl Berjón, Hidi (Mariga, min. 68); y Toché (Linares, min. 84).
Goles
0-1, m. 55: Saúl Berjón. 1-1, m. 57: José Ángel Pozo.
Árbitro
Prieto Iglesias (navarro). Amonestó a los locales Joaquín, Fidel y Rubén Alcaraz y a los visitantes Hidi, Christian y Viti.
Incidencias
Partido de la segunda jornada de la Liga 1|2|3, disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos ante 6.878 espectadores.
La Feria, el concierto de Melendi y los toros restaron público al Estadio de los Juegos Mediterráneos
No se llegó ni a los 7.000 espectadores con problemas para poder encontrar aparcamiento en los aledaños al Estadio.

El encuentro comenzó con un ritmo alto por ambos conjuntos. Quizás porque la lesión de Aarón Ñíguez en el calentamiento previo trastocó la alineación del Real Oviedo. Johannesson entró en su lugar y lo que debía ser una modificación más defensiva, al no entrar un extremo con alma de delantero por un lateral para colocarse de extremo, se convirtió en todo lo contrario. El habitual defensa diestro el pasado curso tuvo en sus botas las primeras ocasiones de peligro para la meta defendida por René. Dos remates y un centro al que no llegó Toché fueron sus internadas en los primeros compases del choque.

Pasado este 'agobio', el Almería se estiró. Comandado por un Rubén Alcaraz que quiere volver a Girona dentro de un año por la puerta grande tras demostrar que su capitanía, sin necesidad de haber jugado un choque oficial en la UDA no ha sido casualidad en este verano. El jugador catalán fue el primero en buscar la puerta de Juan Carlos. Tras una combinación en la frontal del área, el mediocentro, con alma libre para ir a zona de disparo, probó la rosca. Desde tribuna casi se cantó el primer gol en el Estadio de los Juegos Mediterráneos en el presente ejercicio. Pero no. El premio no llegó en ese momento.

Pozo en negativo

Desde ese instante, la atención la centró José Ángel Pozo. Pero no por cosas positivas del malagueño. Tras fallar una acción de ataque, el exCity hizo una falta en el centro del campo. Por su reacción, el que había sufrido más fue él mismo. Miró al banquillo y daba la impresión que se había lesionado. Tanto que Luis Miguel Ramis mandó a calentar a Pervis, primero, y Tino Costa. No paraba de tocarse en la pierna. No hacía ninguna carrera. Pero seguía sin pedir el cambio. Así aguantó. Con más protestas al colegiado que juego en beneficio de la UDA.

Hasta que el Almería se vio por detrás en el marcador. El tanto de Saúl Berjón, tras aprovecharse de un error en cadena de la zaga rojiblanca, supuso un mazazo para la UDA. Un minuto tardó el malagueño en poner las cosas como estaban hasta ese instante. Se disfrazó de la mejor versión de Pozo. La que se espera desde que llegó. La que no se vio en todo el pasado curso. Recorte con la izquierda en la frontal del área. Se la puso a su diestra. Levantó la cabeza y observó a lo lejos la escuadra derecha de la portería de Juan Carlos. Mostrando una gran 'escopeta de Feria', el balón fue al sitio que tenía que ir. Golazo para poner las tablas en el luminoso y no saber si el Almería sufriría por estar debajo del marcador.

Mando de las operaciones

Los de Luis Miguel Ramis tomaron de nuevo el mando de las operaciones. Porque los primeros minutos del Almería en el segundo tiempo fue lo peor de todo el partido. No ya porque se viesen superados por los ovetenses. Era por los constantes errores en el pase y, sobre todo, en las marcas. Así llegó el tanto de Saúl Berjón. Como pudo haber llegado unos instantes antes del propio delantero por unos fallos de entrega. De Mandi a Morcillo demasiado corto. El centro valenciano erró en el tanto. Como lo hizo, en la acción previa, Marco Motta. Tres de los cuatro zagueros salieron, pero el italiano se quedó clavado rompiendo lo que pudo ser fuera de juego. Menos mal que en las ocasiones que no acabaron con la pelota dentro de la portería de René fue porque Joaquín apareció de la nada para ser el mejor 'bombero'.

El choque siguió siendo el más parecido a uno de Copa del Rey. Con los dos equipos buscando, según sus armas, el tanto de la victoria. Los rojiblancos metiendo a Pervis e Hicham en bandas. Quitando al pivote defensivo (Mandi) para que Tino Costa recibiera, nada más entrar, su primera ovación. El argentino se puso como organizador y Rubén Alcaraz barriendo y haciendo kilómetros por toda el campo.

Pero fue René el que impidió la victoria visitante. Mientras el Almería buscaba el gol por abajo, sin encontrar, como en el resto del encuentro, a Pozo, los ovetenses intentaban aprovechar alguna ocasión a la contra o un desliz rojiblanco. Saúl Berjón buscó su segunda gloria de la noche. Su rosca buscaba la escuadra izquierda de René. No la encontró porque el cancerbero gaditano realizó la parada de la noche. El susto en el cuerpo para los aficionados almerienses pasó.

Con un Almería volcado, Juan Carlos no tuvo que realizar ninguna parada de mérito en el tramo final. René ya era más un defensa que el encargado de impedir el tanto visitante. Los dos querían ganar. Ninguno quería perder. La UDA para seguir sumando. El Oviedo para estrenarse. Las dudas, ahora, no están en ningún bando.

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