UD ALMERÍA

Decisiones para que no sea tan complicado

Miguel Ángel Corona y Lucas Alcaraz tienen un mes, desde el lunes, para perfilar la plantilla de la segunda vuelta./AGUILERA
Miguel Ángel Corona y Lucas Alcaraz tienen un mes, desde el lunes, para perfilar la plantilla de la segunda vuelta. / AGUILERA

El Almería afronta la vuelta al trabajo con temas pendientes en los despachos para intentar darle al técnico los mimbres suficientes para lograr el objetivo y salvarse | Alcaraz advirtió que será una temporada difícil y de lo que se haga en enero dependerá el camino

JORDI FOLQUÉALMERÍA

El Almería ha dicho por activa y por pasiva que el mercado de invierno no será como el de otros años en el cuadro rojiblanco. Que no se podrán fichar tantos jugadores como, por ejemplo, hace un año para salvar la categoría. Y todo, según los rectores de la UDA, por el límite salarial. Un tope que en verano fue acusado y que, ahora, les deja, según el presidente, poco margen de maniobra para ejecutar sus propios planes. Con esta premisa, lo único que cabría esperar es que haya alguna baja, de futbolistas con nómina alta, para que pudieran ser sustituidos por otros a los que sí pueda el cuerpo técnico, encabezado por Lucas Alcaraz, un mayor rendimiento.

Alguno podría pensar que la salida de Nauzet Alemán es el primer paso para que esto suceda. Pero no hay que olvidar que el canario llegó después de un año sin equipo y lo que estaba estipulado en su contrato no era de los más importantes de todo el vestuario. Así que las miradas se deben centrar en otros componentes del plantel. Bien para que puedan dar un rendimiento que, por ahora, no han dado en todo lo que se lleva de primera vuelta o, directamente, ser capaces de encontrar un nuevo acomodo en otro lugar distinto al actual.

Miguel Ángel Corona (director deportivo) y Alfonso García Piñero (vicepresidente ejecutivo) son los encargados de hacer los movimientos en este mercado de invierno. Ninguno de ellos estuvo en la pasada campaña a estas alturas del año. El primero porque seguía siendo jugador y el segundo porque todavía no había asumido ser la 'mano derecha' en el área deportiva del presidente (su padre) en el consejo de administración de la entidad. Eso sí, tiene experiencia de otras campañas, cuando formó tándem con Andrés Fernández, en el último año de Primera División del club almeriense.

Ahora deberán intentar encontrar en el mercado lo que permita hacer que las palabras de Lucas Alcaraz, tras perder en Alcorcón, no sean tan rotundas en la realidad. «Debemos estar preparados para una temporada de mucho sufrimiento», dijo el preparador granadino para hacer ver la realidad al entorno y no la que podría parecer tras sumar 10 puntos de 15 posibles y haber salido de los puestos de descenso.

Y Alcaraz no lo dijo por las lesiones que tenía el plantel. Porque la mayoría ya estarán recuperados para el estreno de 2018 contra el Lugo de Francisco. Lo dijo por el nivel mostrado por algunos futbolistas en concreto en este tiempo, del que se han salvado muy pocos. «Ninguno ha dado el nivel esperado», sentenció. Una frase que puede 'abrir la puerta' a determinados componentes del vestuario para su salida y hacer ese hueco necesario para la llegada de los refuerzos que sí desea el actual inquilino del banquillo local del Estadio de los Juegos Mediterráneos.

Si el problema es el límite salarial, por las fichas altas 'heredadas' de una mejor época en el club, candidatos para salir están en boca de todos. Sobre todo porque, por diversas circunstancias, no se ha visto su mejor rendimiento desde que comenzó el curso. Por encima de todos está un Fidel contratado como fichaje estrella hace un año y medio y que no está siendo ni titular en los últimos partidos antes de caer lesionado. Lucas Alcaraz sabe que el onubense es de los que tiene que marcar diferencias en la categoría y el propio jugador ya reconoció, hace unas semanas, que no estaba pasando por su mejor momento futbolístico. Ahora mismo es suplente de Gaspar y se está buscando un extremo en el mercado.

El gran problema es que, además de esta temporada, le quedan tres años más de contrato. Al menos, si el Almería lo pone en el mercado para aligerar ficha y sueldo, lo que se podría buscar es una cesión con el fin de liberar esa masa salarial y poder contratar a otro jugador de rendimiento inmediato.

Más o menos algo similar a Ángel Trujillo. Del madrileño se destaca su buen hacer en el vestuario y saber su rol actual. Lucas Alcaraz lo ha utilizado, por diversas circunstancias, en los dos últimos choques. Si Joaquín es un centrocampista más, el '5' de la UDA pasaría a ser el tercer central y entrar en las convocatorias. Pero si el almeriense es para Alcaraz un defensa más, el límite salarial 'aconseja' que el cuarto central no tenga esa nómina. En verano hubo este mismo dilema, para terminar decantándose por la salida de Álex Quintanilla al ser su sueldo más asumible por otra entidad y de ahí que saliera. Eso sí, antes que Trujillo saldrían otros del club rojiblanco si el gran problema es, como se ha dicho, el límite salarial o el no poder gastar más de lo que se ha gastado hasta el momento. Que puede parecer lo mismo, pero no lo es.

Por ejemplo, la salida de Javi Álamo. Que llegue un extremo derecho no es por la marcha de Nauzet. Es por el nulo rendimiento, por su juego y por las lesiones en momentos clave de la temporada, del otro canario. El que llegó hace un año procedente de Osasuna. Firmó con una ficha bastante alta y tiene contrato hasta junio. Una situación similar a la que tenía hace 12 meses en Pamplona. El Almería asumió su nómina y los navarros le dieron puerta. Los rojiblancos ahora aspiran a que alguien tome la misma determinación con el '11'.

En cuanto a Juan Muñoz, el delantero tiene una ficha muy alta, pero la paga en su gran mayoría el Sevilla. Su salida debería ser negociada con el cuadro hispalense para dejar un hueco necesario en el puesto de '9'. Es el principal objetivo. Todo lo demás puede y debe esperar. Para que así no haya tanto 'sufrimiento' y el delantero que llegue pueda mejorar los registros del sevillano. De él y de Pablo Caballero e Hicham. Entre los tres suman dos goles y de ahí lo mal que se está pasando hasta la fecha.

Otra fórmula sería la venta de algún activo del club que pudiera dejar algo de dinero en caja. Pero nadie asegura que, de pasar esto así, el gran 'beneficiado' fuera el vestuario con la llegada de refuerzos que permitan subir el nivel medio de la plantilla y hacer que haya más competencia. Las miradas están puestas en Pozo, aunque desde el Barcelona y desde otros clubes interesados ya han reconocido que no están dispuestos a pagar unos tres millones de euros por el mediapunta malagueño.

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