UD Almería

La Copa como reconstituyente

Pablo Caballero se calza las botas con la ilusión de jugar un partido que debe servir a la UD Almería para recuperarse anímicamente y ganar./J. J. A.
Pablo Caballero se calza las botas con la ilusión de jugar un partido que debe servir a la UD Almería para recuperarse anímicamente y ganar. / J. J. A.

El Almería quiere recuperar sensaciones en La Rosaleda ante el 'peor' enemigo posible | Fran Fernández puede incluir a varios jugadores del filial en una lista que se conocerá hoy, tras entrenar a puerta cerrada en el Juegos Mediterráneos

Juanjo Aguilera
JUANJO AGUILERAALMERÍA

La Copa del Rey es, o debiera ser, a la UD Almería lo que la 'Quina San Clemente' o 'Quina Santa Catalina' parecía ser para los niños de los años sesenta y setenta. Aquel vino dulzón que sigue teniendo la quina como ingrediente, era y es una sustancia que se extrae del árbol del mismo nombre que se utilizaba y se utiliza como medicamento por sus propiedades relajantes, antipiréticas, antimalaria y analgésicas y, además, se anunciaba como el elemento perfecto para aumentar el apetito de los niños de aquella época, aunque lo de que fuese bueno para los niños era una excusa.

El mal comienzo liguero, con solamente un punto sumando sobre doce posibles -y en casa-, obliga a la UD Almería a acudir a la Copa del Rey para convertir el encuentro de La Rosaleda en una terapia de reconstitución. No es obligado pasar porque esta competición solo está 'ideada' para que a los tramos de mayor interés televisivo lleguen los de siempre, los Barça, Real Madrid, Atlético y algún otro con cierto 'pedigree', además de algún modesto que, como el Mirandés o el propio Almería hace unas temporadas, suelen dar quebraderos de cabeza, pero sin plantarse en la final. Sin embargo, cuando puede haber una aparente 'igualdad' entre rivales y, más aún, cuando la competición lleva 'dos días', el torneo copero se convierte en un banco de pruebas, la probeta idónea para ver la profundidad de plantilla con la que cuenta cualquier equipo cuyo objetivo esté cien por cien centrado en la Liga. La Copa del Rey sirve para eso, solo y exclusivamente, sin más vueltas que darle a los motivos para afrontar la citada competición.

Mal lugar... o bueno

La Rosaleda, a donde acude hoy la UD Almería, no es el mejor sitio para exhibirse, aunque si se logra sí que puede ser importante pues el rival está intratable, aunque la Copa esté sujeta a sorpresas. De todas formas, la trayectoria del equipo rojiblanco en la competición copera, atractiva si fuese de otra forma, deja el recuerdo de un descenso de Primera División a Segunda justo cuando más alto llegó en el torneo del 'k. o.', en la 2010/11, en la que cayó eliminado por el FC Barcelona en semifinales. Pero ya se sabe que el fútbol tiene historia, pero ninguna suele valer para el presente. El Almería es un ejemplo. Lleva sufriendo en Segunda División y salvándose en la última jornada en las últimas tres temporadas y no escarmienta.

El torneo copero comienza hoy para los rojiblancos, eso sí, y para Fran Fernández es un buen banco de pruebas, si bien es cierto que lo mismo tiene que tirar de jugadores titulares ante la 'deficiencia numérica' en algunas partes del campo, o tirar de jugadores del filial, aunque hasta hoy no se sabrá porque el técnico unionista tiene previsto una sesión a puerta cerrada, en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, antes de salir para Málaga, donde los rojiblancos juegan desde las 18.45 horas.

No se espera un once nuevo, pero sí que puede ser muy distinto al que jugó el pasado sábado en El Sadar o al que lo ha hecho en los cuatro partidos de Liga que se llevan disputados. Aparecerán algunos, con segura presencia de jugadores que han gozado de minutos. No hay que olvidar que desde el comienzo de la temporada, salvo los lesionados de larga duración o Adri Montoro -este puede recibir la 'alternativa' esta tarde-, todos han gozado de minutos, entre ellos Sergio Pérez, jugador del filial, que jugó los últimos once minutos en Cádiz.

Con qué armas

Con la incógnita de lo que suelen ser este tipo de partidos, válidos para equipos 'nuevos' como es el caso de la UD Almería, con esos 17 jugadores que han llegado esta temporada a la entidad, al margen de que alguno pudiera haber estado antes -es el caso del argentino Esteban Saveljich-, no cabe duda que es una oportunidad para que esos jugadores sin minutos los tengan ahora por si hace falta disponer de ellos en un futuro cercano, también para que quienes deben ser titulares cojan ritmo de competición, del que adolecen por su 'tardanza' a la hora de incorporarse a la disciplina rojiblanca.

Cuanto más rodaje haya más fácil será asimilar conceptos con algo tan importante como la competición. Juanma Lillo dijo, en su etapa en Almería, que el mejor entrenamiento eran los partidos y eso le debe venir como anillo al dedo a un equipo que ha mostrado cosas positivas en todos los partidos disputados, como es el hecho de la entrega permanente, al margen de haber dado sensaciones positivas y en aumento en los otros partidos, pero no de forma global y sí en aspectos puntuales que, como ayer mismo dijo el técnico, tienen que ir en aumento.

Habrá cambios. Así lo anunció el técnico zapillense en la rueda de prensa ofrecida ayer. «Va a haber bastantes cambios con respecto al sábado. Llegamos el domingo por la mañana de viaje y hay jugadores que están bastante cansados, vamos a darle también oportunidad a jugadores que de momento no la han tenido». En ese grupo entran los jugadores del filial. De hecho, precisó que serán dos o tres «y quizás no viene alguno más porque jugaron ayer por la tarde -por el domingo- y también tenían alguna baja importante y futbolistas que creíamos que podían venir al final no pueden, pero tenemos una plantilla de 20 o 21 futbolistas más el filial y el que venga está preparado porque lo han venido haciendo en pretemporada y en los entrenamientos que están con nosotros están mostrando buen nivel».

Todo apunta a un equipo donde posiblemente Romera se 'caiga', tras abandonar en Pamplona, al igual que pudiera haber modificación en banda izquierda, por donde podrían aparecer Iván Martos y Sergio Pérez, los dos del filial. Además, se antojan variaciones en el centro del campo para ir administrando el cansancio. Arzura ha sido titular en los cuatro partidos y Aguza en los dos últimos, por lo que Eteki y César de la Hoz tienen ventaja. Del mismo, modo también Saveljich puede formar pareja con Juan Ibiza para que ambos vayan cogiendo ritmo. En las bandas también puede haber novedades, con descanso para Corpas y Luis Rioja -aunque con el jienense probó como lateral ayer, pero es más normal que sea Montoro el que ocupe esa plaza-, y presencia de Narváez, necesario de ritmo de competición. Un aspecto del que 'tirar' para justificar la presencia de Pablo Caballero de salida, por delante de Sekou, conocidas esas molestias en una rodilla.

Un Málaga diferente

Enfrente estará un Málaga que tendrá variaciones con la intención de Juan Ramón López Muñiz de ir rotando a su hombres, dando minutos a algunos de los que no han actuado. El equipo blanquiazul, como la UDA, también trabajará hoy para, después, dar la lista de convocados.

En esa relación es muy probable que aparezcan jugadores del filial como son los casos de Iván Rodríguez, Iván Jaime, Hicham o Abqar, amén de Harper, que es un fijo en las alineaciones, como Hicham. Muñiz dijo ayer que «haremos los cambios que veamos que sean necesarios para que el equipo pueda competir bien, al que pensemos que puede superar la eliminatoria. Cualquiera de los 22 que están en plantilla pueden participar sin ningún tipo de problemas con el equipo. Lo vimos el otro día. Entra gente nueva, aporta y suma, y el equipo sigue creciendo». Lo más lógico es que el portero Kieszek, fichado el último día de mercado, esté bajo palos, con otros como Diego González, Juankar, Koné, Hicham, Lacen o Héctor Hernández.

Sea como fuere, la cita debe ser un reconstituyente para la UDA o motivo de preocupación.

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