UD Almería

«El que compra no habla»

Fran Fernández es presentado como técnico de la UD Almería por Alfonso García, que desmintió los rumores de venta. /J. J. A.
Fran Fernández es presentado como técnico de la UD Almería por Alfonso García, que desmintió los rumores de venta. / J. J. A.

Alfonso García niega tajantemente que existan negociaciones para la venta de la UD Almería | El club lanza un comunicado en el que expone que «toda negociación con el citado señor (Cortacero) que pudiera haber existido en el pasado es inexistente o se encuentra rota»

Juanjo Aguilera
JUANJO AGUILERAALMERÍA

La noticia de la venta de la UD Almería sigue trayendo cola. Ayer, como consecuencia de la presentación de Fran Fernández como técnico del primer equipo para la próxima temporada, Alfonso García, que fue el encargado de desearle al técnico la mejor de las suertes, salió al paso al respecto de la citada operación. Fue tajante. «Es mentira», dijo el máximo accionista y propietario de la entidad. Así, expuso que «hay unas confidencialidades dentro de unas negociaciones y esto no procede, no vale, no es lógico. No hay que darle credibilidad a algo que sale en los medios porque lo que no sale es lo que será después. Si hay confidencialidad no puede salir y en este caso se ha roto la confidencialidad y no vale para nada». De hecho, el club, en un comunicado oficial, aseguró que «solo podemos confirmar que toda negociación con el citado señor -en alusión a Pablo Fernández Cortacero- que pudiera haber existido en el pasado es inexistente o se encuentra rota en la actualidad».

«Para vender una cosa tiene que haber un comprador. No hay comprador», manifestó Alfonso García. El máximo accionista de la UD Almería fue tajante. «Siempre lo he dicho muy claro y se puede hablar más alto, pero no más claro. Si viene una persona, una sociedad, una empresa o un particular que tenga una capacidad económica que pueda mejorar o ampliar lo que yo dispongo para hacer un proyecto más grande, para hacer todo lo que tenga que hacer en el Almería, no tengo inconveniente en dar paso, pero eso no se ha dado. Si no se ha dado, no hay nada. Una venta por fascículos o en los medios de comunicación nunca lo he presenciado. Eso no vale para nada», expresó el propietario de la entidad rojiblanca, que fue bastante más conciso sin perder expresividad, con un «el que compra no habla». En ese sentido puso como ejemplo que «el proceso de compra es tan sencillo como que quieres comprar, llegas, lo miras y si te interesa lo compras y ya está».

Daño

Alfonso García no cree que la situación sea un intento de desprestigiar al empresario y máximo accionista de la UD Almería. «Para qué. Esa campaña que es ¿para que yo venda el club más barato? Yo llevo toda mi vida en la calle y luchando contra todo y contra todos. ¿Me van a desgastar por esto? El que lo piense no me conoce, está muy equivocado».

Descartó cualquier negociación. «Hasta ahora no hay nada. No hay nada encima de la mesa fiable. Cuando se firme ya os enteraréis. Antes, hablar por hablar, no vale para nada», sí para que los empleados que tiene el club y que «no son solo futbolistas» sufran. «El Almería es una sociedad anónima y tiene más de cien empleados, mucha gente trabajando en esta sociedad y también sufren cuando salen noticias que son para hacer daño, que dicen que van a venir y nos van a echar. Si se produce, todas las personas que hay aquí hay que respetarlas. Otra cosas es que el que entre quiera un director deportivo que sea mejor, pero Miguel Ángel deberá negociar y darle su finiquito. Esto es un ejemplo».

No dudó en alabar a esa gente que «da todo por el club, no solo los futbolistas. Todos los meses firmo 150 talones de nóminas y todos los meses hacemos nuestra declaración de retención, IVA. Es una sociedad con sus empleados. Hasta el momento hay muchas noticias que no respetan al club y se le da fiabilidad a quien no la tiene. No reconocemos nada de lo que salga. Ya estoy hasta el gorro de todo esto. Tiene que estar todo el mundo muy tranquilo».

Lo cierto es que el conjunto rojiblanco es, como cualquier «club de Liga de Fútbol Profesional en España, «muy apetecible en el mundo. Llamadas a mí y a la asesora que tengo, hay muchas diarias, pero no merecen la pena. Hay una criba y si esta esa empresa o sociedad y viene a aportar, la estudiamos, pero no se ha dado el caso. Todo lo que sale no me merecen ninguna confianza, no tienen credibilidad. No es válida». Por eso invitó a tener tranquilidad hasta que «no salga en una rueda de prensa y diga 'este es el dueño'. Lo demás no vale nada. Eso ni se ha dado y no sé si se va a dar porque tenemos que ser muy escrupulosos en eso».

Dijo no fiarse a tenor de lo que ha sucedido en los últimos años. «Estamos viendo en los últimos diez años la cantidad de equipos que se han comprado en España y donde han terminado. Viene un señor para intentar hacer negocio y eso no puede ser, el negocio tiene que ser para el Almería, no para aprovecharse del Almería. El que piense en lo otro no vale para nada porque no lo voy a dejar. Quiero que esto crezca y sentirme orgulloso con esto. Ese paso no se ha dado. No hay que estar dándole la matraca a algo que no se ha producido. El día que se dé, yo seré el que lo comunicaré. Yo soy la persona autorizada, no los otros. Es el vendedor el que tiene que comunicar».

Confidencialidad

Expuso que el estilo elegido por esos supuestos compradores no casa con sus formas. «Cuando yo compré el Almería, se firmó en Águilas y os enterasteis cuando se dio la rueda de prensa. Antes no me conocíais. Esto es como tienen que producirse las cosas. Eso no se ha dado, por lo pronto desde hace cinco años y no sé si pasarán cinco o 25, no lo sé, pero si se produce es por bien de todo y de todos, no por alguno, porque el trabajo de muchísima gente, en 16 años y todos lo que he hemos hecho, se tiraría todo por la borda. Hay muchísimos embaucadores, más de los que os podéis imaginar, que vienen a lucrarse o beneficiarse del Almería. Eso no lo voy a consentir».

El presidente de la UD Almería fue contundente. «Uno está diciendo que va a comprar. Aquí no hace falta decir, es hacerlo. De palabras estamos hartos. De todo lo que escuchéis, no le doy la importancia que le estáis dando. Yo estoy diciendo la verdad y llevo 16 años y parece mentira que no me conozcáis. Yo soy el que dice la verdad. El día que se produzca algo, si se produce, será para bien de todo y de todos, yo lo comunicaré».

Apostó por hacer las cosas con sigilo. «Con toda la gente que me he reunido o me haya dejado de reunir es diferente a lo que estamos hablando, Yo puedo hablar con cientos de personas y no voy a decir con quién estoy hablando o no». Todo basado en un estudio para que la negociación, si la hubiera, sea lo más beneficiosa para la entidad. «Estamos hablando de un interés real, una capacidad real, no se ha producido, no está, para qué vamos a darle más vueltas. Porque lo diga una persona... Tiene que decirlo el club». La negociación nade de la presencia de una persona que diga que va a comprar, «tiene que presentar unas credenciales. Si no las presenta no tiene posibilidades. Las operaciones se llevan con sigilo. Esto es una venta televisada. Eso así no funciona. A mí no me apetece hablar con una persona que va alardeando. Si alardeas ponlo -gesticulando y haciendo el ademán de poner dinero-. No es que voy a comprar, es compra. Al final es lo que uno ponga, no de lo que diga. Esto se trata de asuntillos».

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