UD ALMERÍA

«Se compite como se entrena»

Nano para y mira al horizonte, que ahora se ve más claro que hace unas semanas./J.J.A.
Nano para y mira al horizonte, que ahora se ve más claro que hace unas semanas. / J.J.A.

El lateral zurdo de la UD Almería asegura que la forma de trabajar del nuevo técnico la agradece el futbolista porque «el equipo entrenando lo da todo y se refleja los domingos» Nano habla de Lucas Alcaraz como un técnico «que siempre está con la pistola cargada en el buen sentido»

ALMERÍA.

La intensidad ha cambiado en la UD Almería. Lo dicen los propios jugadores, sin querer echar tierra al pasado. Ayer, Nano sacó a relucir lo que tantas veces se ha dicho al respecto de la forma de entrenar. El lateral zurdo malagueño confesó que «se compite como se entrena» y que con Lucas Alcaraz esta situación se refleja cada día. «El equipo entrenando lo da todo y se refleja los domingos, sobre todo físicamente el equipo ha cogido un poco más de aire. Veo al equipo que durante el último periodo de los partidos llega más entero», explicó ayer un jugador que anunció su renovación para la próxima temporada por número de partidos. «Yo renové automáticamente en el tercero o cuarto partido de Liga por una serie de partidos y a partir de ahí estoy supercontento de estar aquí. Cuando llegué eran dos años con opción a un tercero y en principio lo cumpliré», afirmó el rojiblanco, contento también por cómo van las cosas.

Y es que la llegada de Lucas Alcaraz ha deparado un cambio, con la suma de 10 de los 18 puntos que se han jugado bajo su dirección. «Con Lucas ya sabemos, se ve día a día que seguramente los entrenamientos sean muchos más intensos. No quiere decir que con Ramis no lo fuesen, si no que exige mucho más. Es un entrenador que siempre está con la pistola cargada en el buen sentido». Además no dudó en significar que esa forma de trabajar, «mirándolo como futbolista, se agradece».

Ante el Nàstic, el próximo sábado, existe la posibilidad de conseguir la segunda victoria consecutiva, que no se ha logrado esta temporada. «Tenemos la posibilidad y a la suerte de que podemos hacer dos victorias en casa». De todas formas no dudó en advertir de que «el partido del sábado sabemos que no va a ser nada fácil, porque el Nàstic no viene mal, pero tenemos la posibilidad o la oportunidad de poder sacar dos partidos seguidos por primera vez en lo que llevamos de temporada».

Todo llega tras el vuelco de sensaciones que dio el equipo por la victoria del pasado domingo frente al Lugo, que era la vuelta a la competición tras un mal cierre de 2017 en Alcorcón. «Ya sabemos cómo es esto. Parece que estás hundido por el último partido de Alcorcón, que todo son malas caras. Es evidente sobre todo por cómo sale el partido, pero días después se gana de una manera eficaz. Creo que el domingo hicimos un partido correcto, no pasamos muchos apuros. Sí que es verdad que a la hora de tener el balón el Lugo era un equipo que se encargaba mucho de eso, pero gracias a Dios pudimos sacar los tres puntos, que es lo más importante y todo cambia», afirmaba el malagueño.

Y llega tras una nueva adversidad, como fue la lesión de Morcillo. «Llevamos con esto durante toda la temporada. Es una cosa rara, no sabría explicarte el porqué de este expediente x que hay con las lesiones. Parece que a lo mejor la enfermería se va vaciando, pero de repente caen dos del tirón. Estamos para enfrentarnos a las adversidades, creo que por ahora lo estamos afrontando de la manera que se ve. Sabemos que los chavales que están subiendo del filial competirán al cien por cien si tienen la oportunidad y ojalá que esto pronto acabe y no caiga ninguno más».

Sí que es verdad que todas esos malos recuerdos se borran con triunfos como el conseguido frente al Lugo, casi en el último minuto con un golazo, como el que hizo Rubén Alcaraz, y un penalti parado, en ese caso por René. Son victorias que unen. «Sí. Pienso así. Hemos tenido otras victorias así, tipo Córdoba, que a lo mejor fue un partido diferente, pero este partido anterior la sensación que había era que no había tanto peligro, quitando esa última jugada del penalti, pero se veía que en alguna internada por banda se podía enchufar. Gracias a Dios se enchufó de una manera diferente, a balón parado, y bienvenido sea porque así se saborean mucho mejor las victorias».

De esa victoria que llegó gracias al golazo de Rubén Alcaraz, agradece que no le quitara el balón para lanzarlo él. «En el momento que se produjo la falta, como era más tirada hacia el lado derecho, de una pierna habitual para un zurdo, fui decidido a coger el balón y en ese momento Verza se acercó y me dijo que dejara a Rubén porque tiene un golpeo que ya lo hemos visto contra el Granada y el otro día y aparte otros partidos que ha intentado tiros de faltas. Sin ningún problema le dije que con toda la confianza del mundo se la dejaba y gracias a Dios que se la dejé», relató sonriente.

Eso da la posibilidad de seguir escalando posiciones. Ante el Nàstic podría concretarse, pero no va a ser un partido fácil, teniendo en cuenta la forma de actuar de un cuadro tarraconense que ha ido a más en la competición. «Sabemos que el Nàstic va a ser un equipo totalmente diferente al del primer partido de Liga, también han fichado dos o tres futbolistas que son muy buenos para esta categoría y seguramente vengan con todas las de ganar. Vienen de hacer una victoria en Vallecas, que sabemos que es un equipo muy complicado, y seguramente va a ser un partido difícil».

Si es diferente a aquel Nàstic también lo será al que fue su equipo hace ya muchas temporadas. «Ha pasado tiempo ya. Es una etapa muy bonita. Era la primera vez también que salía de casa, venía de Segunda B, era un equipo que estaba segundo o primero cuando firmé en enero y pudimos conseguir un ascenso que era la primera vez que el Nàstic subía a Primera y me quedo con ese recuerdo. Esos momentos vividos, para mí, eran nuevos y únicos», sentenciaba el jugador malagueño, en ese repaso a la historia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos